Mi perfil

Mis padres dicen que nací en Cáceres un 18 de enero de 1976, pero yo es que no lo recuerdo, qué quieren que les diga. Por ese motivo cada 18 de enero cambio el año, y desde hace 4 vengo cumpliendo 28.
La historia de este blog surgió cuando yo me dedicaba a la cosa pública como responsable de Izquierda Unida en Extremadura. Era la moda (lo del blog, digo. Lo de dedicarse a la cosa pública… también) y mi carne es débil. En mi despacho de entonces en la Asamblea de Extremadura tenía dos escritos pegados con celofán a la pared (¿se puede ser más cutre?): un texto de Lewis Carrol sacado de “Alicia en el País de las Maravillas” y un poema de Blas de Otero con el título de “Digo Vivir”. Acaricié la idea de llamar a esta bitácora El gato de Cheshire no existe. Demasiado sutil. Opté por Digo Vivir. ¡Ah! Si alquien piensa que el primero era mejor, no se moleste: soy persona de costumbres. Generalmente malas, pero de costumbres.
Algunos datos son pertinentes, así quienes se acerquen a este blog y quieran saber ¿quien coño es este rojo? podrán encontrar satisfacción, pero, sobre todo, sabrán de mi persona por lo que yo les diga de mí. Soy mi propia fuente. Ni que decir tiene que deben prepararse para un texto absolutamente tendencioso. Aunque parezca mentira y roce lo obsceno, me tengo cierta estima.
Vivo rodeado de libros. Actualmente tengo las estanterías ocupando mi cuarto, una sala de estar y un pasillo y acaricio la idea de extender el imperio hacia el salón. Dios mediante. No recuerdo cuándo leí mi primer libro, pero sí tengo cierta noción de mis primeros autores. Christie, Conan Doyle, Verne, Poe… y de pronto, en un triple salto mortal la Biblia. Tenía yo 15 anitos y al terminar el Génesis ya me había hecho aconfesional. ¡Yo! que dos años antes acariciaba la idea de ser cura. Y ya con 16 era ateo perdido… y anticlerical, dicho sea de paso.
Voté con 18 años a Izquierda Unida y con 18 años me afilié. Con 19 fuí Secretario de Organización de las JCEx. Con 23 Secretario Local. A los 25 (apenas terminada mi carrera de Historia en la Universidad de Extremadura) ya estaba en el Consejo Político Regional de IU. Con 27 fuí Coordinador Local de IU en Cáceres. Con 28 Portavoz Concejal en Cáceres y pronto Coordinador General de IU Extremadura. Y cuatro años después presentaba mi dimisión irrevocable con la firme convicción de no volver a encabezar ninguna lista electoral. Una subida rápida, vertiginosa… y una caída a la velocidad de la luz.
Dice Víctor Chamorro en “Pasión Extremeña en 13 actos” que “Un desgarro de vísceras hecho costumbre degenera en resentimiento si no lo metaboliza la melancolía. Ella no exige, como la nostalgia, cuantas al pasado por lo que se llevó sino que recuerda los pocos buenos momentos para inventar con ellos futuros comunales”
¡Creo que la provocación es la mejor respuesta ante este jodido mundo!
Me van a leer ustedes en un momento vital donde he logrado metabolizar mi resentimiento (que lo tuve, no les quepa duda). Hoy son más los buenos momentos que recuerdo que los malos, pero sobre todo con una dosis de melancolía me he vuelto a embarcar en nuevos proyectos, casi todos ellos centrados, eso sí, en mi ciudad, y en mi Asamblea Local. IU de Cáceres, amigos y amigas y Ateneo de Cáceres entre otros colectivos de mal vivir.
En éste último año he redescubierto dos pasiones: las ciencias y las matemáticas. Llevo tan mal mis números y me hacen tales pasadas a fin de mes que he decidido comprenderlos.
En lo político también ha habido cambios. He perdido (lo anuncio ya) muchas de mis antiguas verdades absolutas. Lo que, en todo caso, aún no he perdido (incluso se ha acrecentado) son mis ansias revolucionarias. Creo en la necesidad de la Revolución, pero ya hay revoluciones que considero innecesarias.
Dicen por ahí que soy un rojo pero yo no me lo creo. Lo intento todos los días, pero yo no me lo creo. Hedonista, también. libertino, comunista, marxista de Groucho y con Karl diciendo “yo no soy marxista”. Y blasfemo, eso sí lo soy un buen rato. Soy ateo a dios gracias, republicano porque ¿qué es eso de que unos bribones me quieran heredar como súbdito? y por supuesto soy un ser amoral, o por mejor dicho, con una sola moral, Chamfort dixit: “goza y haz gozar, sin sufrir y sin hacer sufrir. He aquí toda moral”.
Y quien quiera saber más que me pregunte, que contra el vicio de la curiosidad está la virtud de no contestar. O sí.
