Mi perra y Júpiter
26 agosto 2010 – 14:52Hace dos días mi madre, incapaz de resistir la mirada de cordero degollado de mi perra Atenea, cedió a la tentación y le dio de comer todos los caprichos posibles. El resultado es que esa misma noche, a las 3:13 de la madrugada me encontré con Atenea saltando a mi cama, para despertarme con sus patas, regresar al suelo y correr a la puerta de casa… el mensaje era evidente: o me sacas a la calle o ve sacando la fregona.
3:30, medio dormido, el pelo revuelto, paseando por el parque que hay frente a mi casa y con Atenea buscando el árbol más conveniente.
Pero al mirar la Luna pude ver a su lado un punto excepcionalmente luminoso, espectacular. Era Júpiter. No tenía la más mínima duda.
Y a las 4, tras dejar a mi perra en casa, volví al parque con mi telescopio para enfocar al planeta. Esta foto (que podéis consultar aquí) reproduce lo que pude ver.

Y durante las próximas semanas el gigante gaseoso podrá observarse todavía mejor, ya que se acerca su máxima oposición respecto a la Tierra.
Al igual que sucede con el resto de los planetas, las oposiciones de Júpiter suponen su mayor proximidad a nuestro Planeta y que aparezca por encima del horizonte toda la noche. Alcanza este punto cada 13 meses. Durante estas oposiciones, si se le observa a 40 aumentos aparecerá con un tamaño similar al de la Luna cuando se contempla a simple vista.
Yo tengo un telescopio de los más sencillos, prácticamente para ver la Luna y los planetas. Sin motor de búsqueda y donde todo debe hacerse manualmente. Su única virtud es que puedes llevarlo en una mano, lo que te permite bajar sin mayores preámbulos al parque de tu casa a las 4 de la madrugada, así, sin mayor planificación.
El 21 de septiembre de 2010 Júpiter estará en oposición con la Tierra. A una distancia de 591 millones de km (la media es de 778, 3 – 43 minutos luz) y una magnitud de – 2,9.
El mayor planeta de nuestro sistema se irá viendo cada vez mejor y durante más tiempo. El 21 de septiembre esperemos que ni llueva ni esté nublado.
¡Júpiter! Con un diámetro en el ecuador de 142.984 km, una masa 1.899 x 1o elevado a 27 kg, 63 lunas (de momento), de las cuales 4 son perfectamente observables (las llamadas lunas galileanas), tarda 11, 86 años terrestres en culminar su órbita alrededor del Sol a una velocidad media de 13, 1 km por segundo. Pasear a mi perra a las 3 de la madrugada, según parece, me deparó una agradable cita astronómica.
Esta mañana lo he vuelto a observar, esta vez desde la terraza y a las 7 de la mañana. ¡Qué maravilla!.
Nota:

Gráfico que muestra la oposición de un planeta

4 Responses to “Mi perra y Júpiter”
don víctot, permítame… ¿lo que tiene sobre la biblioteca y que se ve casi sobre la punta del telescopio, es un san pancracio
¿le pone usted peregil?
(en caso afirmativo, ¿funciona?)
By mitxel on ago 30, 2010
¿San Pancracio? Pues no. Si te refieres a la estantería del fondo es un muñeco de hojalata articulado que representa a Robby el Robot, un popular “personaje” de la ciencia ficción de los años 50 y que hizo su aparición en “Planeta Prohibido”.
Si es la estantería más oscura se trata de un ídolo africano de madera.
Pero mi madre si tiene un San Pancracio, le ponía perejil pero desde hace varios años lo tiene mirando a la pared castigado por ausencia de premios en la lotería.
By victorcasco on ago 30, 2010
¿Y han probado a ponerle peregil a Robby el Robot?
By mitxel on ago 30, 2010
Si es cuestíón de buscar un placebo para sortear la altísima probabilidad de que jamás te toque la loteria… yo prefiero ponerle perejil a mi cabeza de Dart Wader.
By victorcasco on ago 30, 2010