Santoral: Miguel de Molina

6 junio 2010 – 14:39 Imagen de previsualización de YouTube

Apoyá en el quicio de una mancebía era el comienzo original de la copla Ojos verdes, que Miguel de Molina elevase a la gloria. El franquismo, que se lo haría pasar putas al más grande de la copla española por su republicanismo y su homosexualidad, convirtió la letra en apoyá en el quicio de mi casa un día o, en otras versiones, apoyá en el quicio de una celosía.  

La España de Franco admite a las prostitutas, cuya población se ha multiplicado en Madrid desde el final de la guerra, y las “casas de tolerancia” o de mancebía abundan, pero una cosa es admitirlas y otra muy distinta hablar públicamente de ellas, y hacerlo con respeto y con pasión. Las putas están para hacer con ellas lo que no se puede hacer con las esposas, debajo del cristo doliente en el dormitorio principal, pero sin pregonarlo. Es la doble moral tan típica de estas sociedades corruptoras. Y en esto llegó Miguel de Molina.

Pero claro, no hay más tonto que un censor, y quien cambió el comienzo de la copla Ojos Verdes logró que en ella se hablase de un ama de casa ventanera que se enamora de un galán y se lo lleva a la cama, sin mediar mayores problemas. En la película Mogambo convirtieron a dos amantes en hermanos… y la historia de amor se convirtió en una historia de incesto.

Miguel de Molina. Durante la República llegó a cobrar 5.000 pesetas por actuación, pero en la guerra el cantaba gratis para brigadistas, soldados y gentes del pueblo. Republicano de confesión, homosexual declarado. Dos crímenes que el franquismo no le perdonaría.

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Miguel de Molina, quien en este fragmento de la película “El día que nací yo” canta La bien pagá, trabajó de joven limpiando un burdel. Allí rechazaría las atenciones de una madame declarando que era contrario a su naturaleza, y por lo tanto a su moral.

El día que nací yo, la bien pagá, ojos verdes… con Molina la copla alcanzó la madurez. Con la República, triunfó. Pero con la España de sacristía y fusilamientos en las tapias penaría por teatros y burdeles. A la salida de uno de ellos – el teatro Pavón – fue detenido por tres falangistas, metido en un coche y en los Altos del Hipódromo, en el Paseo de la Castellana, recibió una paliza de órdago, lo pelaron, le obligaron a ingerir aceite de ricino… Se recupera como puede y varios días después actúa en el Teatro Cómico donde el Frente de Juventudes (falangistas) le abuchea gritándole “marica, marica”… Miguel de Molina hace callar a la orquesta, se acerca a las candilejas y responde:

- Marica no: Maricón, que suena a bóveda.

El exilio será su camino finalmente. En Buenos Aires, en México, en Nueva York. Nació en Málaga en 1908, murió en la capital argentina en 1993.

Por cierto, que tiempo después de la paliza en el Campo del Hipódromo rebeló el nombre de dos de los falangistas: uno era Sancho Dávila, el otro, el conde de Mayalde… futuro alcalde de Madrid (1).

Notas:

Santoral: hace tiempo realicé varias entradas para una web de información (extremaduraaldía.com) con el título de “Santoral”, donde hablaba de personas que a lo largo de la historia han defendido sus derechos y han sufrido por ello. Retomaré para mi blog aquella idea.

(1). Véase al respecto Juan Eslava Galán: “Los años del miedo” Cap. 6 El pecado de impureza. Ed. Planeta, Historia.

  1. 3 Responses to “Santoral: Miguel de Molina”

  2. bonita entrada de Miguel de Molina un maestro de la copla y un buen republicanoma mi me encanta la bien paga,a veces me recurda a los,as politica que cambia por el maldito parne una lo vive muy cerca de mi pueblo y muy conocida por mi,pero bueno aunque corten las Rosa seguira la primavera,por cierto Victor buen articulo hoy en el Pais de tu paisano y escritor Manuel Cecas,buena repuesta al que fue de Madrid v vaya vaya aqui no hay playa.

    By juan el pena on jun 6, 2010

  3. Muy bueno. El pasado 14 de abril en la fiesta republicana que organizó IU-CM cantó un tipo estupendo llamado Manolo Rey, que se presentó como “la única folklórica roja de Madrid”. El espectáculo fue excelente y lo amenizó contándonos muchas anécdotas sobre l folklore popular oculto y disfrazado por el franquismo y contándonos un montón de historias fabulosas.

    Un fenómeno.

    By hugo martínez abarca on jun 7, 2010

  4. Muy interesante la saga que comienzas. La seguiré con atención Un saludo

    By Despotrikator on jun 8, 2010

Lo siento ya no se pueden poner mas comentarios en esta entrada.