Mi 1% de monarquismo
26 mayo 2010 – 11:56
Cuando el rey de Egipto tuvo que salir por patas de su país, tras el triunfo de la revolución encabezada por Gamal abd al-Naser y la proclamación de la República, le preguntaron en su exilio si echaba de menos el trono y las delicias del absolutismo, contestando que no mucho, y que al fin y al cabo en los próximos años sólo quedarían cinco reyes en el mundo: los cuatro de la baraja y la Reina de Inglaterra.
Y es que la reina de Inglaterra es la reina de Inglaterra. Yo, mitad en broma, mitad en serio, suelo decir que soy en un 99% de mi cuerpo republicano, pero que siempre mantengo un 1% de monarquismo en honor a la Reina de Inglaterra, los dioses me la guarden por muchos años, porque el día que se me muera hasta ese 1% desaparecerá. Soy republicano en todo el orbe… excepto en Londres y aledaños.
Por ese motivo, cuando mi amigo Valentín me dijo si quería algo de Inglaterra, país al que suele viajar dos veces al año, inmediatamente le tomé la palabra, pidiéndole que me trajese algún recuerdo de Isabel II.

Las características del mismo eran sencillas: debía ser un objeto absolutamente kitsch, de esos que cuando se lo descubriesen en uno de los registros en la aduana española le provocase una subida de colores, hacia el rojo de la vergüenza, y estuviese tentado a decir que esa maleta no era suya. Uno de esos recuerdos que uno asocia inevitablemente con el saloncito de Miss Marple, dispuesto bien visible entre las tazas y pastas del té de las cinco.

Y debo decir que Valentín ha cumplido con creces. ¡Me encanta!
La reina de Inglaterra es una especie en extinción, de hecho, la última de su especie. Aquí en nuestro país la tradición más consolidada entre nuestros monarcas son sus apoyos a golpes de estado (desde el siglo XIX) con tal de mantener el poder y sus “heridas de guerra” producto de sus excursiones, fiestas y desmadres. El nuestro acumula varias fracturas de la práctica del esquí. Tantas como meses disfruta de vacaciones.
Véase la diferencia: en estos días se ha inaugurado el parlamento inglés. Es curioso pensar de donde procede ese ritualismo tan, pero tan británico. Rememora un hecho histórico: la entrada de Carlos I por la fuerza en la Cámara de los Comunes para detener a varios diputados, entre ellos Oliver Cromwell, una actuación que provocará la guerra civil, la pérdida de su trono y de su cabeza en el cadalso. Arriba tenéis un video que reproduce aquel acontecimiento, con una soberbia interpretación de Carlos I a cargo de Alec Guinness.
Y así, hoy en día se inaugura en Londres la actividad parlamentaria recordando un acto que llevó a la proclamación de la primera y única república que ha conocido el país y la ejecución de un rey por querer abusar del poder. Por estos lares es hablar de República y los afectos al régimen y los cortesanos y pelotas del Rey – que tanto abundan en nuestro medios – se llevan las manos a la cabeza escandalizados. ¡Si es que no hay color!

6 Responses to “Mi 1% de monarquismo”
bueno, príncipes y princesas de mónaco también dan bastante juego.
pero sí, como la reina madre, ninguna.
By mitxel on may 26, 2010
Anda que no te estás volviendote amarillo, querido ex-camarada Victor. Pues yo no soy monárquico ni el 1%. Y también iré a Londres este verano (tiene que ver con Valentín, pero hijo) y no pienso traerle a nadie nada que haga referencia a la monarquía. Quizás vaya a ver la tumba de Marx que creo está por allí. Saludos
By luife on may 26, 2010
joé qué poco sentido del humor tienen algunos.
By mitxel on may 26, 2010
Pordios, Victor, que vamos cuesta abajo y sin frenos. Adonde vamos a llegar en este blog si empezamos defendiendo a la Queen’s queen.
Pero, en fín, si se trata de defender el sistema, me sumo a Mitxel con los Mónaco boys y añado por mi parte: el rey de Roma, por otro alias el Papa, también tiene su punto.
Ya verás como ahora viene el celta corto y propone la vuelta de Amadeo de Saboya.
By la de la tiza on may 26, 2010
oiga, doña tiza, mire que ya estamos en torno al 25% de monarquismo.
Yo propondría también a Atila, rey de los hunos, pero mucho me temo que en media hora estemos ciscándonos en el republicanismo…
By mitxel on may 26, 2010
Si hay que buscar en el pasado yo me quedo también con el Papa León X, mi favorito, todo un crápula y un puñetero.
Pero hombre, tiza, todo el mundo tiene derecho a echarse una canita al aire. Mi canita al aire se llama Elizabeth II, the quenn.
… Había pensado decir aquello de “te das quenn” pero no sé, no sé…
By victorcasco on may 26, 2010