El Sol al alcance de la mano

22 mayo 2010 – 19:02

Si alguien mirara directamente al Sol en 6 segundos quedaría ciego. Se encuentra a 150 millones de kilómetros de la Tierra y representa el 99% de la masa de todo el Sistema Solar,. Es una esfera gaseosa en cuyo interior se producen reacciones de fusión nuclear a tales temperaturas en su nucleo (15.000.000 ºC) que el hidrógeno (y el Sol es, en un 70%, hidrógeno) se convierte en helio.

La luz que sustenta la vida en la Tierra es el producto de esa fusión nuclear. Cada segundo, 600 millones de toneladas de hidrógeno se transforman en helio. Y así viene sucediendo desde hace 5.000 millones de años, y, según los modelos actuales, seguirá del mismo modo otros 5.000 millones de años más.

El Sol. Tiene un diámetro de 1.390.000 km. Cabrían en ese diámetro 109 Tierras.  Su período de rotación es de 25,4 días en el ecuador y 37 días en los polos. Su enorme gravedad es responsable de que giren todos los planetas, asteroides y lunas a su alrededor en órbitas elípticas.

El Sol. Ha determinado buena parte de los rituales y eventos de las  religiones. De todas las religiones, pasadas y presentes, de las mitologías de ayer y de hoy. Egipcios, hebreos, griegos, persas, mitraicos o romanos celebraban el solsticio de invierno (el Sol invictus, entre el 22 y el 24 de diciembre) y el equinocio de primavera (la pascua egipcia y hebrea). El Sol era Luz de Luz, Dios de Dioses, Rey de Reyes… Los cristianos adoptaron como día del nacimiento de su dios la fecha de celebración del Sol Invictus, y posteriormente también adoptaron el día de la semana romana consagrado al Sol. Ese día de la semana en el que se le adoraba: en las lenguas de los pueblos anglogermánicos aún persiste la noción: es el Sunday (día del Sol). En España lo llamamos domingo.    

El Sol. Este mediodía lo he podido observar, junto a otros compañeros y compañeras, casi al alcance de la mano. ¡Qué espectáculo! ¡Qué maravilla! ¡Simplemente impresionante! Verlo como lo véis en la foto de arriba, ver sus células convectivas, ver sus eyecciones de masa coronaria. En una de ellas – decía Gabino Muriel – cabrían 2 Tierras alineadas.

Aquí nos tenéis aguardando turno. Esperando pacientemente para gozar del evento. No hay palabras para describir la emoción al observar nuestro astro, tan importante para la vida en este planeta, más aún, esencial y básico para que ésta pudiera surgir y evolucionar.

Gabino Muriel colocando el telescopio. En el Renacimiento, con los primeros telescopios, los astrónomos de la época enfocaban las lentes al Sol y proyectaban su imagen sobre una hoja de papel, y en ese reflejo, en esa hoja de papel, lo estudiaban. Fue entonces cuando se descubrieron las manchas solares. Por cierto, que al final sus instrumentos terminaban por quedar inutilizados y quemados, tal era y es la fuerza del astro.

Por eso nosotros hemos tenido que utilizar un telescopio destinado exclusivamente a las observaciones solares. Ese telescopio que aparece en las fotos no sirve por la noche. No es para ver estrellas. Su tubo está lleno de hidrógeno para que no se queme y emplea unas lentes especiales para que se pueda mirar sin problemas. Una maravilla de la tecnología y de la ciencia de la que hemos podido disfrutar unas horas para contemplar un espectáculo que nos ha dejado sin palabras.

Y para terminar, un dibujo con mucha historia:

Es el dibujo de las manchas solares que apareció en “El Mensajero Sideral” de Galileo Galilei.

  1. 6 Responses to “El Sol al alcance de la mano”

  2. Victor y Zapatero no es un sol,le parece al famoso rey sol y se lo cepillaron,ha este gañan lo vamos a cepillar en las urna.

    By juan el pena on may 23, 2010

  3. Maravilloso, es todo un descubrimiento para mí, nunca lo había visto tan de cerca,curiosidad satisfecha, ha merecido el calor sufrido, claro.
    La pasión de los asistente y profesor…fabulosa.

    By Azucena on may 23, 2010

  4. Qué pasada… qué envidia me dais.

    Víctor, puedes explicar un poquito más el dibujo de Galileo? Pudo ver esas manchas con su telescopio rudimentario? No se quedo ciego en el intento?

    By angel on may 23, 2010

  5. No, nunca lo miró directamente. Se hubiera quedado ciego al instante.

    Lo que hizo Galileo – e hicieron los astrónomos hasta mediados del siglo XX – fue enfocar su telescopio al Sol y poner debajo del visor unos folios sobre los que se proyectaba el Sol.

    Aquí tienes un dibujo ilustrativo:

    http://www.astroyciencia.com/wp-content/uploads/2009/02/observar-eclipse1.jpg

    Las manchas que aparecían en el Sol supuso un acontecimiento y un gran trauma. Desde Aristóteles se consideraba que en el firmamento sólo podían existir cuerpos esféricos perfectos. Descubrir manchas en el Sol, cráteres en la Luna o demostrar que los asteroides no eran fenómenos atmosféricos sino celestes ponía en cuestionamiento toda una concepción cosmológica.

    Si nos atenemos a los registros históricos, el descubrimiento de las manchas solares corresponden al astrónomo holandés Johannes Fabricius, en 1610, pero fue incapaz de ofrecer una explicación.

    En abril de 1611, Christopher Scheiner, también las observa y para armonizarlas con la concepción de inmutabilidad de los cielos, plantea que son producto de un efecto óptico, y posteriormente que son planetas que se desplazan delante del Sol.

    Galileo será el primero en concluirr que las manchas son fenómenos propios del Sol y gracias a ellas establecerá la primera aproximación a la rotación del Sol sobre su eje (al calcular cuanto tardaban esas manchas en dar una vuelta completa).

    By victorcasco on may 23, 2010

  6. Yo he visto 45 MINUTOS consecutivamente al Sol sin haber dañado absolutamente mis ojos y les garantizo que daña más la computadora y el televisor que la Luz Solar. Desde luego el Sol tiene su horario para ser visto: la primera hora del amanecer y la última antes del ocaso, fuera de esos horarios si hay peligro de dañar los ojos al verlo.

    By Guillermo Z on may 27, 2010

  7. Efectivamente: el Sol cuando está en el ocaso o en el orto atraviesa el plano del horizonte y pasa de nuestro hemisferio visible al no visible: su altura es cero, pasando de positiva a negativa.

    Ese sol es irrelevante para mirarlo por un telescopio. Y cuando merece la pena mirarlo (para apreciar manchas, etc) se tiene que hacer con protección y aparatos especializados.

    By victorcasco on may 27, 2010

Lo siento ya no se pueden poner mas comentarios en esta entrada.