¡Malditos chinos!

23 abril 2010 – 21:39

“Libros no los compres sin aconsejarte de personas cristianas, doctas y discretas. Podrías comprar una cosa inútil o perjudicial”

Poco caso le he hecho yo a José María Escrivá Balaguer (el “de Balaguer” es fama que se lo puso por vanidad, que no hay santo que no haya transitado por alguno de los siete pecados capitales) y en materia de libros he procurado leer sin tenerle miedo a encontrar algún diablo a la vuelta de la página. Por mi cama han pasado libros malos y buenos, quiero decir, buena y mala literatura, y de todos ellos algo he aprendido.

Libros, por ejemplo, que fueron perseguidos con saña, inscritos en el Índice de Libros Prohibidos, censurados y hasta condenados a la hoguera en toda época y religión y felizmente recuperados porque almas generosas los escondieron entre pared y pared, caso de la Biblioteca de Barcarrota – de ésta tengo ahora mismo frente a mí las ediciones facsimilares de “Lazarillo de Tormes”  y “Tricassi Cerasa” -.  

He tenido tiempo para la literatura de evasión, o para aquella otra que se ha de  leer – al decir de mi amigo Valentín - con una sola mano (aún conservo con cariño mi “Justine”, del Marqués de Sade),  en vela me he quedado terminando de leer a Lovecraft (y una vez terminado sin poder dormir) o dándole vueltas a la cabeza ante el descubrimiento de algo sorprendente en mis libros de ciencia, historia, filosofía, arte, política… Mi “El universo en tres pasos” de David y Richard Garfinkle está siendo fecundo en noches en vela.

De pequeño leía – para disgusto de mi madre – incluso comiendo. Grandes páginas han sido consumidas en el water, paseando con mi perra (en uno degusté casi la mitad de ”La Puta de Babilonia” de Fernando Vallejo, para alegría de Atenea que agradeció tantas horas de calle) y ahora, preferentemente, a media tarde y, sobre todo, por la noche, en la cama.

El caso es que hoy es el día del libro y ya tenemos Feria en Cáceres. Mal sitio para mí. Me prometí no visitarla este año y ya he incumplido mi promesa. Tres libros se han venido conmigo – entre ellos un curioso “Relatos que me asustaron” de Alfred Hitchcock – y un encargo: la edición del “Contra la religión” de Mark Twain.

La foto que ilustra esta entrada es de Twain, cuyo centenario (murió en 1910) se conmemora este año. Aparte de sus libros de aventuras, Mark Twain fue un encendido defensor del racionalismo y el ateísmo, de ahí el interés que tengo por hacerme con su libro, recientemente editado.

Digo que la Feria del Libro es peligrosa para mí porque no están los tiempos como para comprar nuevos libros, sino para releer los que se tiene o leer los que están en reserva. Pero, ah, la carne es débil… y la mía muy especialmente. Hago firme promesa de no volver a pasar por Cánovas en los próximos 7 días, consciente, eso sí, de que las tentaciones solo se superan entregándose a ellas. Por cierto, que este año se dedica la Feria al libro negro o policíaco, habiendo mucho género del mismo. Me sé de un cultivador de habas que no debería acercarse ni a 10 kilómetros del lugar si no quiere sablear su cuenta.

¡La culpa es de los chinos! Los libros se empezaron a editar a mansalva por dos razones: por el papel – más barato que el pergamino o el papiro – y por la imprenta. Los europeos inventamos la imprenta. Los chinos descubrieron el papel y – vía ruta de la seda – lo extendieron. Y, por cierto, también tenían su propia imprenta inventada. 

Disfrutad del día y buena lectura.

  1. 6 Responses to “¡Malditos chinos!”

  2. Casi todos los años me paso por la feria del libro como minimo toda una mañana, me encanta ojear, ver las novedades, a veces voy buscando algún libro en concreto,pero por decepción del año pasado, ahora prefiero la casualidad del momento que me lleve a escoger sin pretensiones…aunque me dejaré aconsejar.
    Victor, sí a la tentación de los libro y la lectura de ellos ¡claro!

    By Azucena on abr 24, 2010

  3. Te agradecería, caro amigo, que corrigieras algún extremo de tu comentario: La frase que me atribuyes, no es mía. Es del fundador y director del famoso premio “La sonrisa vertical” y gran director Y guionista cinematográfico Luis García Berlanga.
    Tu cultivador de habas ha sido visto paseando por Cánovas en los alrededores de unas tiendas que se han instalado allí estos días. Lo atestiguan personas muy dignas y de alta solvencia.

    By Valdomicer on abr 24, 2010

  4. Te recomiendo de Twain: “Un Yanqui en la Corte del Rey Arturo”.

    “Las barras y las estrellas deben ser reemplazadas por la calavera y las tibias cruzadas”.- Mark Twain

    By Hecmarcam on abr 24, 2010

  5. Ayer me entro con el periodico “La Gaceta” el libro “La historia de España contanda con sencillez” del gaditano Jose Maria Peman, estoy empezando ahira a leerlo, ¿te lo has leido tu, Victor?.

    By GranduJohn on abr 24, 2010

  6. ¡Menuda “autoridad” el Pemán ese! ¿Conocéis su biografía, su depuración de maestros tras la guerra de clases del 36-39, es decir su fascismo agresivo escondido en populismo cateto?

    Tuve que leer alguno de sus libros -en clase y en voz alta, porque eran “de texto”- durante mis primeros años de bachillerato en la postguerra. Vistos hoy me dan ganas de vomitar.

    By El erizo on abr 24, 2010

  7. Valentín, hay citas que dejan de pertenecer a su autor para convertirse en propiedad de su citador.

    A mi cultivador de habas espero verle esta tarde, y ver si le arranco un paseo por Cánovas, para conjurar la tentación.

    “Un yanki en la corte del Rey Arturo” fue una de esas lecturas de juventud, y en una re-lectura ya con 20 años descubrí aspectos que entonces se me pasaron por alto. ¡Genial Twain!.

    By victorcasco on abr 24, 2010

Lo siento ya no se pueden poner mas comentarios en esta entrada.