Miguel Hernández, el centenario
7 marzo 2010 – 13:42La cebolla es escarcha
cerrada y pobre:
escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla:
hielo negro y escarcha
grande y redonda.
En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.
Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en los ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que en el alma al oírte,
bata el espacio.
Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.
Desperté de ser niño.
Nunca despiertes.
Triste llevo la boca.
Ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.
Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.
Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.
Vuela niño en la doble
luna del pecho.
Él, triste de cebolla.
Tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.
Extractos de Nana de las Cebollas, Miguel Hernández, 1939
Durante estos días se está celebrando el centenario del poeta Miguel Hernández (Orihuela, 30 de octubre de 1910 – Alicante, 28 de marzo de 1942). A caballo entre la generación del 27 (genial epígono de ésta le llamará Dámaso Alonso) y la del 36, amigo de Federico García Lorca, poeta del campo, de los jornaleros, de los sufrientes, de los desheredados… No en vano una cárcel franquista fue su última morada.
De él escribiera lo siguiente Pablo Neruda:
“Recordar a Miguel Hernández que desapareció en la oscuridad y recordarlo a plena luz, es un deber de España, un deber de amor. Pocos poetas tan generosos y luminosos como el muchachón de Orihuela cuya estatua se levantará algún día entre los azahares de su dormida tierra. No tenía Miguel la luz cenital del Sur como los poetas rectilíneos de Andalucía sino una luz de tierra, de mañana pedregosa, luz espesa de panal despertando. Con esta materia dura como el oro, viva como la sangre, trazó su poesía duradera. ¡Y éste fue el hombre que aquel momento de España desterró a la sombra! ¡Nos toca ahora y siempre sacarlo de su cárcel mortal, iluminarlo con su valentía y su martirio, enseñarlo como ejemplo de corazón purísimo! ¡Darle la luz! ¡Dársela a golpes de recuerdo, a paletadas de claridad que lo revelen, arcángel de una gloria terrestre que cayó en la noche armado con la espada de la luz!”

10 Responses to “Miguel Hernández, el centenario”
A mi me encanta mas el poema cuando lo canta Serrat.
By John el Celta on mar 7, 2010
Precioso poema ,con sangre de cebolla se alimentaban estar en la carcel sufriendo las calamidades del regimen franquista un padre y su hijo pasando hambre un poeta pastor un hombre sencillo del pueblo que preferio la muerte ante que venderse al regimen compuesto por señoritos y militares africanistas ese el valor mas importante del ser humano tener bien alto lo que es la solidaridad a un gobierno legitimo emanado de las urnas el dia 16 de Frebero que con su palabra llevo al pueblo su sentimiento y valor, cuando escucho Paco Ibañez que lo tengo grabado en el Olimpia de Paris y despues tuve la suerte de verlo en Terrasa año 1969 Andaluces de Jaen, y todo el publico muy reducido en pie gritando llibertas,amnistia y estatud de autonomia despues de tantos años estoy escribiendo esta pequeña cronica y unas pequelas lagrimas me cprren por las mejillas yo vi y mi hermano la cara del franquismo, y me sienta mal que venga un mequetefre llamaso celta que quiera reirse de mi un pobre degraciado producto del franquismo sociologico el pobre se lo ha tragado todo, en fin ya lo decia el gran Lenin esta gente forma parte del lumpe que reniegan de sus origenes y son unos verdaderos lacayos que defiende los intereses del capital verdaderos verdugos que le dan carta blancas no le importarian llevar a la luchadores a las tapia de los cementerios que este energumeno no cambie mi tema Miguel Hernandez tu memoria muchos no la olvidaremos,y viento del pueblo me lleva viento del pueblo me arrastra,no somos un pueblo de bueyes, celtita somos un pueblo que damos la cara cobarde.
By juan merino cañasveras on mar 7, 2010
Gran poeta, con su legado seguirá vivo en muchos de nosotros, sus poesías dignas de ser recitadas, cantadas y memorizadas no deben morir jamás.
By Azucena on mar 7, 2010
Pero este tio es tonto, ahora me tacha de franquista cuando, primero, condene las barbaries del franquismo y segundo, no me dio tiempo a ser franquista, ya que cuando naci, Franco llevava muchos años muerto.
Por cierto, Juan Merino, eran la madre y el hijo los que pasaban hambre, no el padre y el hijo.
By John el Celta on mar 7, 2010
Oye Juanito, ¿tu que opinas sobre lo que le ha pasado al disidente cubano Orlando Zapata?
By John el Celta on mar 7, 2010
Oye Victor, hace tiempo, leyendo la biografia de Garcia Lorca decia que el poeta granadino era intimo amigo de Jose Antonio Primo de Rivera, a lo que Lorca dijo al respecto “¿Sabes que todos los viernes ceno con él? Solemos salir juntos en un taxi con las cortinillas bajadas, porque ni a él le conviene que le vean conmigo ni a mí me conviene que me vean con él”.
By John el Celta on mar 7, 2010
celtita no tiene el sentido del ridiculo de que pasta esta echo niño, no te corre sangre por las venas, tu lo que tienes que hacer oposiciones es para payaso y te aseguro que saca sobresaliente, no matricula de honor niño que te vayas a donde van las gallina disipate cantamañana, ahora ya no pienso contestar asin que escriba hasta que te quede solos arribadechi se escribe asin o haiga otro modo.
By juan merino cañasveras on mar 8, 2010
Eso de las oposiciones para payaso no me interesa, aunque tu, Juan Merino el Gnomo no hizo falta preparartelas, tu ya venias bien preparao, pero lo bueno que tienen los payasos como tu es que nos hacen reir.
By John el Celta on mar 8, 2010
No hace mucho he leído en algún sitio de confianza, aunque ahora no recuerdo cuál, que Miguel Hernández y Gª Lorca no se llevaban nada bien, pero que conocer la muerte del segundo, hizo que Miguel fuese a la guerra.
Al parecer tampoco se llevaba bien con Alberti.
Lo digo porque se puede ser un gran escritor, una víctima de la barbarie, pero, al mismo tiempo, padecer el clásico ego de todo artista que se precie (conozco algo ese mundo), con las rencillas y envidias subsiguientes, lo que no debe conducirnos a falsear datos sobre hipotéticas grandes amistades.
Ahora he encontrado este enlace (http://www.nodulo.org/ec/2006/n047p19.htm) en el que se puede ver algo sobre el asunto, con las referencias bibliográficas correspondientes.
Salud.
By El erizo on mar 8, 2010
La verdad sea dicho, Erizo, yo hace tiempo que dejé de creer en héroes y villanos. Miguel Hernández, como cualquier otro hijo de vecino, en su vida tendría sus sombras y sus luces, sus amistades y sus enemistades, sus razones y sus equivocaciones.
Hollywood, una parte de la literatura y los cuentos infantiles a veces han contribuido a crear la ilusión de una sociedad de blancos y negros, sin matices, sin sombras. Pero el ser humano no es así, ni mucho menos. Es más probable, y perdón por el pesimismo, que podamos rescatar de la historia la imagen del villano absoluto, pero nunca la del héroe absoluto.
Hay un caso muy singular: Newton. A decir verdad, un auténtico cabrón como persona. Un ladrón del fisco de la época. Bastante ególatra. Algo rastrero y cruel con algunos de sus contemporáneos.
Pero F igual G x M x m/r2 fue una absoluta genialidad que cambió toda una cosmovisión y un paradigma científico e hizo avanzar a la ciencia a una velocidad que no se había conocido en los 1500 años anteriores.
¡Y lo hizo un cabrón! En fin
By victorcasco on mar 9, 2010