Caminando entre reyes y otros fósiles
8 enero 2010 – 13:13En la foto podéis ver a mi amiga Ana lanzándose de cabeza a la boca fosilizada del mayor tiburón de nuestra historia, el carcharodon megalodon. Ayer estuve en Badajoz y, entre otras cosas, disfruté como un niño de la exposición de fósiles, algunos realmente impresionantes, enormes, principalmente de dinosaurios.
Y hablando de fósiles, en Badajoz pude hacerme con una antología de viñetas cómicas sobre la monarquía española – de Alfonso XIII a Juan Carlos I, pasando muy brevemente, casi en un suspiro, por Isabel II y Alfonso XII – que bajo el título de “Los Borbones a parir. Iconografía satírica de la monarquía española” publica ediciones la tempestad. La compilación corre a cargo de Jaume Capdevila, más conocido como “Kap” por sus chistes y caricaturas en prensa.
Digo fósiles porque un monarca es lo más parecido que tenemos a algo viejo, en desuso y procedente, más/menos, de la edad media.
En España el artículo 490 y 491 prohibe calumniar o injuriar al Rey, a cualquiera de sus ascendientes o descendientes, a la Reina, al Regente o cualquier miembro de la Regencia y al Príncipe Heredero. Ninguna de las nueve monarquías restantes de Europa cuentan con semejante salvaguarda. No es sólo no poder meterse con el Rey, sino tampoco con sus “ascendentes” (¿habrá que retrotraerse hasta Don Pelayo?) y claro, podemos preguntarnos dónde termina la historia y dónde comienza el delito.
Pese a ello, las viñetas han logrado abrir brecha en tales muros. Con altibajos, como el secuestro de Cu-cut, la multa a los dibujentes de El Jueves, el juicio a Rodríguez y Ripa por el oso Mitrofán… el hecho es que el arte satírico ha venido a desnudar al emperador.

Rodríguez & Ripa
La esencia de la sátira es la transgresión, tocar aquello pretendidamente intocable, y así ha sido desde los tiempos de Hogarth. Goya o Daumier. Y nuestra blindada monarquía no se ha escapado de la visión crítica, sarcástica y cruda de los humoristas.
Un buen libro de humor incendiario que retrata, casi siempre más cercanamente a la realidad que la empalagosa y pelotillera “prensa seria”, a la corona española, con viñetas publicadas a lo largo del último siglo en la prensa de todo el mundo.

Dice Kap que pese a las multas, juicios y denuncias “los humoristas somos una pandilla de insensatos, pues una vez tras otra reincidimos (…) O bien se trata de una irrefrenable tendencia a delinquir, o debe ser por la enfermiza convicción de que, en el fondo, la libertad se gana a golpes. Aunque estos golpes, por ahora, siempre los reciban los mismos”. Pues eso.

Esta acuarela pertenece a la serie satírico-erótica “Los Borbones en pelotas” que entre 1868 y 1869 dibujaron los hermanos Valeriano y Gustavo Adolfo Bécquer bajo el pseudónimo “Sem” ( y a veces, en algunas láminas, “Semen”) retratando a Isabel II con algunos de sus muchos amantes.

7 Responses to “Caminando entre reyes y otros fósiles”
Espartero fue amigo de la tal Isabel.
By juan merino cañasveras on ene 8, 2010
joder con la polla del Serrano!
By angel on ene 8, 2010
hay que confesar una cosa a favor de Isabel II: por lo menos fue una persona que no tuvo represiones freudianas. Toda la beatería de la Corte la escupía a fuerza de líbido.
Tiendo a pensar que los borbones fueron hijos de su tiempo, ni peor ni mejor que el resto de los reyes europeos. Felipe V estaba tan loco como Jorge III (aunque fueran distintas locuras), Carlos IV era tan incompetente e indeciso como Luis XVI, y el miserable Fernando VII era tan celoso de sus privilegios como Carlos X.
By angel on ene 9, 2010
Se me ocurre que en la enseñanza de la historia tendemos a ver siempre la monarquía absoluta como algo negativo en la historia, cuando en realidad fue un paso necesario para el estado liberal…
Los valores de la libertad de la R.F. solo se pudieron extender a escala nacional a costa de reprimir muchos viejos privilegios feudales que en parte ya habían destruido los regímenes absolutos gracias a su política de centralización.
Solo que a la monarquía, como dirían los hegelianos, se le pasó su momento histórico, y es a partir de entonces cuando pasa a ser una rémora y no un avance.
Perdón por el desbarre…
By angel on ene 9, 2010
Ay, ay. Que revolución a la francesa hizo falta en España. Que bien nos habría venido. Y así haber puesto en su sitio a unos cuantos que aún en este siglo siguen dando por saco. Salud
By luife on ene 9, 2010
Es cierto que a las monarquías se les ha pasado – como dirían en mi pueblo – el caldo. Pero hay que ver cómo se aferran al cetro. Seguramente es que no han leído a Hegel; no me imagino a nuestro Rey discutiendo sobre la “Fenomenología del espíritu”. De hecho ¿alquien ha visto alguna vez a nuestro Rey con un libro?
By victorcasco on ene 11, 2010
pues la verdad es que no… Y no se me ocurre ningún borbón ilustrado… relojeros, deportistas, amantes de coches, militares, cazadores, melómanos… pero ninguno amante de la lectura.
By angel on ene 11, 2010