Solis occidere

23 junio 2009 – 15:38

“Solis occidere”… Esta noche celebro con los compañeros y compañeras del Ateneo la noche de San Juan, la noche más corta del año… Noche de brujas y de magia, dicen, de fantasmas y de espíritus. Llamarla noche de “San Juan” es un error conceptual: lo que se celebra es una fiesta muy pagana y muy antigua, tan arraigada en el imaginario colectivo que la Iglesia (como ya hiciera con el sol invictus del 25 de diciembre) se vio obligada a cristianizar, adjudicando la noche al santoral católico.   

Celebraban los pueblos el solsticio de verano y encendían – entre otros ritos – los fuegos para darle fuerza al sol, esto es, para hacer germinar las cosechas.

El caso es que me ha venido a la mente el final de unos poemas de Cayo Valerio Catulo que dice así

Soles occidere et redire possunt;

nobis cum semel brevis lux occisus est

nox est perpetua et una dormienda

El mencionado poema no tiene nada que ver con la noche de San Juan, ni siquiera con la queimada que nos vamos a beber en el Ateneo a partir de las 24:00h .  Celebra, como casi todos sus poemas, el amor , el placer y el sexo. Con el mismo os dejo:

Vivamos, querida Lesbia

Vivamos, querida Lesbia, y amémonos,
y las habladurías de los viejos puritanos
nos importen todas un bledo.

Los soles pueden salir y ponerse;
nosotros, tan pronto acabe nuestra efímera vida,
tendremos que vivir una noche sin fin.

Dame mil besos, después cien,
luego otros mil, luego otros cien,
después hasta dos mil, después otra vez cien;
luego, cuando lleguemos a muchos miles,
perderemos la cuenta para ignorarla
y para que ningún malvado pueda dañarnos,
cuando se entere del total de nuestros besos.

Lesbia, mi niña, a vivir y a amar,
y los cotilleos de viejos gruñones
al cuerno, todos, al cuerno.

Los soles mueren y regresan (porque pueden),
pero una vez se consume el candil de nuestra vida
hemos de dormir la noche más larga (vaya que sí).
Venga, dame el pico mil veces, luego cien,
luego mil de nuevo, cien más de propina,
luego, después de darnos tropecientos,
liaremos la cuenta hasta marearnos,
no sea que algún capullo pueda aojarnos
conociendo la cuenta exacta de los besos.

(Solis occidere) Los soles se ocultan, y pueden aparecer de nuevo;
pero cuando nuestra efímera luz se esconde
la noche es para siempre,
y el sueño, eterno.

  1. 3 Responses to “Solis occidere”

  2. Preciosa poesía, Victor, tú siempre eliges la acertada.
    Disfruta la noche aunque sea la más corta

    By Azucena on jun 24, 2009

  3. En Galicia la noche de San Juan también se llama Noche Meiga, es una fiesta que se celebra en todos los lugares, nosotros la celebramos con un grupo de amigos y algunos invitados sorpresa que pasaban por allí con cara de ganas de sardinas, hicimos una buena sardiñada acompañada de buen vino y un buen pan de broa, aquí existe una creencia que dice que las parejas que saltan juntos la hoguera consiguen unión y felicidad, mi pareja y yo la saltamos todos los años juntos un numero impar de veces, y oye, nos funciona, también tuvimos una buena queimada con aguardiente del Ulla, exquisita, pena es tener que dejar la fiesta temprano (3:00 H) hay que trabajar al día siguiente ya que por desgracia no es festivo en A Coruña, como se viene pidiendo desde hace años, espero que fuera una gran noche (pagana) para todos

    By Lorenzo on jun 24, 2009

  4. Una fiesta muy pagana, yo no la celebré, no de la forma que se conoce…sino más particular é individual.

    By Azucena on jun 25, 2009

Lo siento ya no se pueden poner mas comentarios en esta entrada.