Castigar en los hijos

4 enero 2009 – 13:38

 

Repite constantemente el airado y celoso dios Yahvé en el Pentateuco que él “castiga en los hijos los pecados de los padres hasta la tercera y la cuarta generación”. Israel parece que también pretende aplicar la misma doctrina y por eso asesina a los familiares y los hijos de sus presuntos objetivos militares sin mayor problema.

10 personas han muerto asesinadas por Israel hace unos días, 4 de ellos niños, al lanzarse un misil contra la vivienda de un dirigente de Hamás. ¿Había sido juzgado dicho dirigente? No. ¿Qué habían hecho sus familiares y sus hijos? Nada. Simplemente estar en la vivienda familiar el día que Israel decidió realizar otro acto terrorista contra un pueblo y un país que mantiene ocupado militarmente – e ilegalmente – desde 1967.

Día a día este Estado sionista lanza contra una población civil – so pretexto de atacar a militantes de Hamas – toda su artillería. Cuentan con un ejército poderoso, con aliados poderosos en occidente, con armas de vanguardia. Al otro lado, un pueblo que responde o con piedras o con misiles… de fabricación casera.

¿Cuántos muertos en el lado israelí con los misiles de Hamas? 4, tal vez 5. Y 300 en el lado palestino.

Tampoco se trata de enumerar cadáveres. Cualquier víctima de la intolerancia, el fanatismo, la injusticia y el terrorismo ciego me es injustificable, en un lado o en el otro. Quede esto claro. Pero desde hace demasiado tiempo se permite a un Estado que practique un genocidio en toda regla contra otro pueblo al que tiene ocupado, que empleé métodos terrotistas y que asesine impúnemente.

Occidente calla… o condena con solemnes palabras mientras mantiene las más cordiales relaciones diplomáticas y en el caso de Europa desarrolla un vergonzoso protocolo de cooperación económica mediante el cual se otorga a Israel privilegios que se niegan a cualquier otra nación de cualquier otra parte del mundo. Y eso porque donde unos enumeran palabras que se las lleva el viento y otros callan, hay una tercera nación que habla con contundencia para justificar el crimen: EE.UU. ¡Ahí tenéis a Obama! ¡Ese es el ”cambio”! Más de lo mismo.

¡Qué verguenza! Luis Ranilla y Teresa Rejas me enviaron ayer un mensaje con una cita de Voltaire. Con ella termino:

“Si no podemos combatir las injusticias, al menos denunciémoslas para que no se cometan en silencio”