Los primeros en salir
29 noviembre 2008 – 13:09
Uno ya no sabe si reir o llorar al contemplar la actuación de España y algunos de sus dirigentes en la reciente crisis de Bombay.
La “clá” de la lideresa de Madrid se ha apresurado a defender su maltrecha imagen tras su huida en alpargatas del escenario dejando atrás a la mitad de su delegación y subiendo sola a un avión sin mirar atrás. ¿Temería convertirse en una estatua de sal?
La verdad sea dicha yo disculpo su actitud: las tumbas están llenas de héroes. ¿Quién no hubiera hecho como ella, salir por patas de poder hacerlo? Lo que sí me resulta repugnante es que nada más llegar a Madrid se dedicara a ir de programa en programa autopromocionándose, incluyendo una esperpética rueda de prensa que nada tuvo que envidiar a los cotilleos de las antiguas corrala de vecinas, al mismo tiempo, es bueno recordarlo, que dos españoles temían por sus vidas en una habitación de hotel cercado por los terroristas y la delegación madrileña excepto su lideresa aún estaba en el lugar de autos. Eso es lo patético, lo indigno.
Resulta igualmente ingenuo pensar que esta mujer no se percatara en su estancia en el aeropuerto de Bombay – mientras esperaba a subir en primera clase - que allí había tiendas de ropa de sobra para hacerse con unos calcetines, sin necesidad de pedirlos de prestado para ofrecer una jugosa imagen mediática a los periodistas. Tampoco se preocupó si había allí otros compatriotas desesperando por encontrar un hueco en los aviones.
Doña Espe es, en el fondo, coherente con su ideología neoliberal: cada uno defienda lo suyo, sin importarle los cadáveres que quedan alrededor. La solidaridad es para los débiles.
¿Y qué decir del Gobierno español? Curioso que manden un avión sin plazas suficientes para todos los que estaban deseando regresar con sus familias. Un avión de 60 plazas. Le han preguntado a Moratinos reiteradamente que criterios de selección se ha llevado a cabo para decidir quienes son los 60 afortunados en subir primero. Él da la callada por respuesta. En todo caso hay algo evidente: ninguno de los empresarios llevados allí por la lideresa en alpargatas está entre los 15 sufridos españoles que llegarán hoy merced a la solidaridad francesa.
Como en el hundimiento del Titanic parece que los criterios de selección siguen sin cambiar: primero la clase rica, luego niños y mujeres.

2 Responses to “Los primeros en salir”
Te “escucho” desde hace tiempo. Me gusta mucho lo que cuentas. Algo tendrá que ver lo de que naciste en la misma tierra que mi abuela.
Totally of course con lo de doña Espe. Ha cuidado de darse una imagen épica en todo esto.
Un abrazo.
By Luis-Lucio on nov 30, 2008
Hombre, no sé… pero tal vez sea cierto que ser de Cáceres imprime carácter. Je,je. Gracias por el comentario
By victorcasco on dic 1, 2008