De vuelta
23 noviembre 2008 – 12:37Las vistas desde la habitación de mi hotel
Llegué a Sevilla el jueves a las 12h. Regresé a Cáceres el sábado a las 19h. Han sido dos días y medio intensos. Buena companía, buenos debates y gran ciudad.
Ya conocía Sevilla. He estado en varias ocasiones allí, pero en estos días la he disfrutado como nunca, especialmente al descubrir que sus calles más turísticas, más bellas, han sido definitivamente peatonalizadas: entre la Universidad (antigua fábrica de tabacos) y la Catedral y alrededores.
Fuí a Sevilla para participar como ponente en las VI Jornadas por la República, celebradas en la Universidad hispalense, en el aula XVIII de la Facultad de Historia. Allí hablé de la “República necesaria”. Algo diré luego. Unas jornadas donde puede reencontrarme con Miquel Jordá, Armando López Salinas, Víctor Días Cardial, Félix Arana, Juan José Pico o Antonio Luchetti – viejos amigos de la causa – y conocer a los compañeros y compañeras de la UCAR, con Juan Morillo a la cabeza.
Junto a 150 alumnos entregados de la Universidad discutimos y hablamos sobre el republicanismo pasado, presente y futuro y, sobre todo, se apostó por la IIIª República.
Dio la casualidad que se celebraba en la capital andaluza una feria del libro antiguo y de ocasión. ¡Ah! Qué tentación. Irresistible. LLegué a Cáceres con los cuatro últimos tomos de la “Historia de la decadencia y ruina del Imperio Romano” de Edward Gibbon en edición facsimilar de 1842 merced a la editorial Turner y con el “Tratado de ateología” de Michel Onfray. LLegué con más peso y considerablemente más arruinado.
Os dejó con las principales conclusiones de mi ponencia, aunque si alguien está interesado en tenerla entera mi e-mail es victormcasco@gmail.com:
La República necesaria:
(…) La transición de la dictadura a una democracia representativa y la inclusión de ésta dentro del marco europeo en plena conformación se hizo sin un proceso previo de ruptura con los valores previos y bajo los efectos traumáticos de 40 años no sólo de férrea dictadura, sino de represión masiva de todo aquel que no comulgase con la misma. Los primeros años fueron intensos en la elaboración de una ideología de la transición que aún hoy está presentes en el imaginario popular:
1. Reconciliación nacional de los dos bandos sobre la premisa de condenar al olvido a las víctimas del franquismo.
2. Concepción de la Guerra Civil como un “desastre nacional” donde todos fuimos víctimas, el primer paso para evitar exigir responsabilidades a quienes en su momento se levantaron contra un régimen político legal y democrático.
3. La monarquía española se presenta como artífice del tránsito pacífico a la democracia representativa y se presenta ante la ciudadanía como una institución que garantiza los derechos y deberes de los españoles. Las hagiografías sobre el papel central del Rey se acrecientan especialmente tras el intento golpista de Tejero sobre la base de una prensa que tiene prohibido “juzgar” o “cuestionar” a la familia real.
4. La nueva democracia representativa deviene con el transcurso de los años en un régimen donde la participación ciudadana no es especialmente importante (no hablamos tanto de acudir a unas urnas como formar parte de organizaciones sociales, vecinales, de iniciativas populares…).
(…) Por mirar a Marx, hemos vuelto a la escisión entre el ciudadano y el hombre egoísta que debe competir en la selva laboral. La Sociedad Civil disuelta en individuos independientes y limitados así mismos. Las libertades son cercas que aislan a unos de otros. La segunda escisión es evidente: la Política se escinde de la realidad y para ello se requiere buenos actores, la política se concibe como ciencia reservada a unos pocos.
¿Es posible el discurso republicano en la actualidad?
Aunque los discursos republicanos (el plural es intencionado) actuales pretenden o aspiran a diseñar un nuevo modelo de sociedad, otro marco de relaciones humanas, económicas y sociales y defienden un ideario adaptado al siglo XXI, es inevitable hacer una breve mirada a la que fue la última experiencia republicana en nuestro país.
(…) Se ha calificado a la República Española como la primera Democracia en importancia de la Historia de España. La labor institucional de la misma está ahí, desde la Constitución Republicana de 1931 hasta los decretos y leyes desarrollados con posterioridad en las Cortes Españolas. La II República quiso sustituir el régimen de la alternancia canovista y el caciquismo y clientelismo de la Restauración por un nuevo régimen avanzado en materia democrática, emulador, dicho sea de paso, de la República Francesa, la cual se constituyó desde el principio en una referencia para los republicanos españoles.
Pero si lo de “primera Democracia” se considera excesivo para algunos, lo que nadie puede poner en duda es la calificación, al decir de Josep Fontana, de la II República como “República de los Maestros “.
Las primeras declaraciones de los republicanos, una vez que acceden al poder, aclaraban la dimensión que en sus políticas iba a tener la instrucción y la cultura. Bartolomé Cossío consideraba que la República tenía como fin:
Despertar el afán de leer en los que no lo sienten, pues sólo cuando todo español no sólo sepa leer – que no es bastante -, sino que tenga ansías de leer, de gozar y divertirse, sí, divertirse leyendo, habrá una nueva España
Y hay que apuntar que la República nacía para resolver las tres revoluciones fallidas en España al decir de los propios políticos republicanos: la Ilustración, el liberalismo y la I República
Esto es: situar al país en la modernidad. Modernidad y modernización: modernización tecnológica, industrial, económica y modernidad política, es decir, laicidad, racionalidad y centralidad del ser humano.
(…) Y qué hacemos ahora en el Presente: ¿qué República es necesaria?
Nuestra apuesta republicana no es cualquier república.
Se fundamente en un principio vital: “construir”. La República necesaria quiere construir, llamar a los ciudadanos y ciudadanas a los Estados Generales. Y ello porque construir una República es el máximo ejercicio de participación democrática de un pueblo. Se trata de llamar a los hombres y mujeres a deliberar sobre el modelo de estado, la práctica política, los derechos y deberes, las políticas económicas y la reorganización territorial que queremos y cuya decisión nos compete a todos, no sólo a una minoría constituida en régimen parlamentario.
Y desde ese punto de vista se articulan el nuevo discurso republicano estos ejes fundamentales:
1. Una nueva concepción de la política: democracia de la multitud.
2. Derechos y deberes ciudadanos: la virtud pública.
3. Apuesta consecuente por el Federalismo, como discurso y como modelo territorial.
4. ¿Estado aconfesional o laicidad?
Democracia de la multitud
La Democracia o la República (palabras sinónimas) debe ser, ante todo, un régimen de participación colectiva y diaria de los hombres y mujeres, es una forma de vida.
La República de la multitud, en palabras de Paolo Virno, es la reunión de los ciudadanos que quieren asumir su propio protagonismo, y no la reunión de un pueblo para delegar sus asuntos en el soberano (las Cortes).
(…) Derechos y Deberes. Valores y Virtudes.
Deliberación, Libertad, Igualdad, Fraternidad o Solidaridad, Defensa de lo Público, Laicidad, Racionalidad y Austeridad y Educación republicana
(…) Federalismo
Se viene apostando por una República Federal (hay matices) como forma de organización, de abajo a arriba, del Estado y los territorios. Se habla de discurso y de práctica: discurso federal que habla de la pluralidad de los pueblos como una ventaja y característica positiva de nuestra sociedad y de la descentralización real como un mecanismo democrático para lograr que las administraciones se acerquen cada vez más a los ciudadanos y ciudadanas. Y se habla finalmente de República Federal Solidaria, cuyo objetivo sea el bienestar del conjunto de hombres y mujeres y de ejercicio completo de todos los derechos reconocidos por la Declaración Universal de DDHH de la ONU, entre ellos, el libre derecho a la autodeterminación. Sin el reconocimiento previo de éste, no hay república federal posible.
(…) Y Laicidad
Citando a Wittgenstein, algunos conceptos deberían estar tan claros como el sonido de una bofetada. Y uno de esos conceptos claros, diáfanos, es la apuesta por la laicidad, esto es:
a. Que defiende la neutralidad del Estado ante las confesiones religiosas.
b. Que dicha neutralidad permitirá la mejor convivencia entre las personas.
c. Y que por lo tanto es un principio democrático incuestionable.
(….) La religión es un derecho, tenerla o rechazarla, por supuesto, pero el problema es que Dios se confunda con la cultura, con el estado, con la sociedad entera.
(…) Y si todas las religiones son ilusiones humanas para la supervivencia para quien habla, de acuerdo: dejemos a cada uno su ilusión (eso es el laicismo) pero que el Estado no engorde ninguna de esas ilusiones.
El departamento de Historia Moderna y Contemporánea
Dando un paseo por los rincones nocturnos sevillanos

9 Responses to “De vuelta”
Uno de sus idolos, señor Casco, Hugo Chavez, se la juega en unas elecciones regionales, ya que dijo que si ganaba la oposicion, sacaria los tanques a la calle, espero que los venezolanos le den una eleccion en las urnas, ya que le dieron una cuando propuso su disparatada reforma constitucional.
By John on nov 23, 2008
A señor Casco, ¿Sabe usted que salio en CAIGA QUIEN CAIGHA?
By John on nov 23, 2008
Señor Casco. Como todas las semanas, he leido su articulo semanal en el avuelapluma y otra vez esta provocando tension con la memoria historica, ahora salta con la madre Maravillas, creo que como miembro de la religion anticristiana que es usted, estara deacuerdo con el PSOE de no ponerla, porque el estado es aconfesional, pero eso, ami opinion, no tiene nada que ver con la religion directamente, sino que es una placa conmemorativa a alguien que sufrio la persecucion de esas personas bondadosas para ustedes.
Pero estoy siguiendo estos acontecimientos, y veo que ustedes, izquierdistas zapateristas, estan intentando vengarse, en pocas palabras pero en mayusculas.
ESTAN INTENTANDO ENFRENTAR A LOS QUE SE RECOINCILIARON EN LA TRANSICION.
By John on nov 24, 2008
Verá, como todas las semanas publico un artículo en una columna llamada “con ánimo de discrepar”. Para los que quieran oir algo políticamente correcto ya tienen El País, El Mundo, El ABC o La Razón. ¿Tanto le sorprende que existamos en el mundo personas que no pensamos como usted? ¿Le molesta que existamos quienes no somos de derecha, católicos y conservadores?
Por cierto, la (medio) mártir monja Maravillas murió en los años 70 féliz en su cama y la placa se la querían poner por haber vivido en un edificio que hoy es sede del Congreso, no por sufrir persecución alguna. Gran mujer ésta, que recomendaba a las mujeres sufrir en silencio los malos tratos, obedecer siempre y resignarse en espera de los premios del más allá.
By victorcasco on nov 24, 2008
Esas preguntas deberia preguntarselas yo a usted, en cuanto a la segunda pregunta, a usted si le molesta que existamos los catolicos y los de derecha, y lo demuestra diciendo que intenta convencer a otras personas para que se hagan ateas, por eso, por los ataques que ustedes lanzan a unas personas con creencias pacificas, y no se porque tales ataques, demuestra que usted no acepta esas creencias, asi que no me de clases de aceptacion, yo respeto su ideologia aunque no la comparta, por eso, la misma libertad que tiene usted para atacar a personas que no piensan como usted, la tengo yo para defenderla.
By John on nov 24, 2008
“convencer a otras personas para que se hagan ateas”
Según esa teoría el PP – y el resto de partidos – son unos violentos pues ¿no intenta convencer el PP de que se le vote? ¿es que es ilegal intentar convencer a otros? ¿nadie tiene derecho a exponer sus ideas y procurar que otros las acepten?
Mire, deje de manipular. En mi otro blog se dice: “Sí, lo confieso. Soy apóstata. Y peor aún: ateo militante. Y por si fuera poco tamañas blasfemias pretendo convencer a otros – con argumentos – de que lo sean”
Y ahora haga el siguiente ejercicio y dígame que es incorrecto de esas frases:
a. ¿Que sea apóstata o ateo militante? ¿Está prohibido por ley?
b. ¿Que pretenda convencer a otros – CON ARGUMENTOS – de que lo sean? ¿No está permitida la libertad de expresión? ¿le molesta que hagamos uso de ella?
¿De que ataques habla usted? ¿De los de Jiménez Losantos, que ya acumula CINCO DENUNCIAS Y SENTENCIAS POR VULNERAR EL HONOR DE LAS PERSONAS? ¿De Esperanza Aguirre que acusa al PSOE de violentos? ¿De Rajoy que decía de Zapatero que estaba con Eta?
En este país los únicos que han impuesto a los demás su ideología son los conservadores y los católicos integristas que se alzaron con violencia contra un régimen democrático para imponer cuarenta años de dictadura militar y nacionalcatolicismo, cuarente años donde el bautismo era obligatorio, donde no existía el divorcio, ni la libertad de prensa, ni la libertad de opinión, ni el derecho de manifestación, o de huelga. ¡Por favor! Deje de intentar dar lecciones. No se ponga en ridículo.
By victorcasco on nov 24, 2008
¡Ay, qué hipócrita es usted, hermano Victor!. Critica al locutor de la COPE por las denuncias que ha recibido al vulnerar el honor de las personas y usted también lo hace conmigo y no predica con el ejemplo cívico, ético, de disculparse por el mismo motivo. Y encima se atrevió a decime a mí que yo era un soberbio, ¡qué cosas, qué ejemplo de vida…!.
Le recuerdo que me ha insultado, yo me siento muy ofendido y le pido que se disculpe públicamente. No dejaré de recordárselo.
A pesar de todo, que Dios Nuestro Señor se apiade de usted.
By Cristiano on nov 24, 2008
Le voy a contestar a las dos preguntas:
Respuesta a la A: No esta prohibido por la ley, pero ¿Que yo sea catolico? ¿Esta prohibido por la ley?, ya que usted ataca a mi religion.
Respuesta a la B: Si, usted tiene la liobertad de expresion, de decir lo que quiera, y yo tengo esa misma libertad para poner en entredicho y discrepar su opinion.
By John on nov 25, 2008
Señor John:
Ustes es católico (eso sí, sin haberse leído la Biblia según dijo una vez, solo a cachos): ¿se lo impide alguien? ¿le cierran las puertas de la Iglesia?
La Iglesia promueve campañas por los medios de comunicación, edita revista y tiene una radio. Desde ella se atacan las posiciones laicistas. Eso es el juego democrático que tanto le cuesta entender.
En una democracia la libertad de expresión significa que se puedan cuestionar o defender a personas, instituciones y valores.
Su religión está podrida, es falsa, no se sostiene con evidencias científicas, es fruto de la imaginación humana, fue un poder cruel y fanático durante siglos, persiguió y masacró, embruteció a los pueblos y todas las doctrinas católicas actuales nacen trescientos años después de la “presunta” muerte de un carpintero galileo y dichas doctrinas ni se contienen – es más, en ocasiones se refutan – en los llamados evangelios: transustanciación, virginidad perpetua de María, trinidad, que Padre e Hijo sean de la misma sustancia, celibato del clero, papado…
Su catolicismo es una religión más, tal falsa como el resto, con un dios tan imaginado como lo es Alláh o Zeus. Fruto de sociedades humanas que llamaban divinidad a todo lo que desconocían.
Y esto es un ejercicio de libertad que ha costado sangre y sudor lograrlo. Hace treinta años hubiera terminado en la cárcel por afirmar esto. Hace trescientos me habrían quemado en la hoguera.
By victorcasco on nov 25, 2008