Una agradable sorpresa

3 noviembre 2008 – 16:42

 

En mi última visita a “Todo Libros” me he encontrado con una agradable sorpresa: la edición de las obras fundamentales de Paul-Henri Thiry barón de Holbach (1723-1789). Y no sólo eso, sino que la editorial responsable de este gran evento – Laetoli – ha emprendido la tarea de rescatar del olvido a los grandes clásicos de la Ilustración en nuevas ediciones bien glosadas y bien traducidas. A Holbach le seguirá en breve Helvetius.

Dirige la colección José Manuel Bermudo, catedrático de Filosofía, traductor de Diderot, Condillac, Rousseau, Helvétius y el mencionado Holbach. Bermudo es también responsable del seminario “Crisis de la razón práctica”.

La Ilustración es uno de mis momentos preferidos. Con cierta negligencia hemos caracterizado a este período como algo secundario respecto a la Revolución Francesa y las revoluciones políticas del XIX, que son sus hijas. La Ilustración sería una antesala poco interesante de la Historia, un movimiento “desde arriba”, sin concrepción, con más buena voluntad que resultados prácticos. Craso error. Sin Ilustración  no tendríamos hoy modernidad.

El barón de Holbach ha sido un gran desconocido prácticamente hasta nuestros días, solo recordado por su contribución económica a la Enciclopedia de Diderot y sus artículos sobre física y química en ésta. Pero fue algo más. Fue el autor – bajo pseudónimo eso sí – de obras como  Le christianisme dévoilé, ou Examen des principes et des effets de la religion chrétienne, (1761), Essai sur les préjugés, ou De l’influence des opinions sur les mœurs & le bonheur des hommes, (1770)  y la fundamental Système de la nature ou des loix du monde physique & du monde moral, (1770). 

Hasta hace bien poco únicamente podíamos leer su obra en francés. Hoy ya hay remedio para quienes no conocen este idioma (dicho sea de paso, el que yo ignoro por completo es el inglés).

Holbach administró en su casa de la rue Royale de París un “salón” de cierta fama por donde pasaron Diderot, D`Alembert, Helvétius, Buffon, Boulanger, Adam Smith, Gibbon, Benjamín Franklin, Cesare Beccaria y un largo etcétera. A esas reuniones mundanas para hablar de todo y sobre todo las llamaba el socarrón Diderot “les diners de la synagogue”.

Tendré que estar atento a esta joven editorial de Laetoli que tantas sorpresas agradables viene deparando.

¡Atrévete a utilizar tu inteligencia! Éste es el lema de la Ilustración, en palabras de Inmanuel Kant. Un lema que sigue siendo muy actual.

Lo siento ya no se pueden poner mas comentarios en esta entrada.