El derecho a la pereza
30 julio 2008 – 14:34Hace unos días publicaban la noticia de que durante el fin de semana y las vacaciones aumentaba el estrés al romperse con el ritmo de trabajo de lunes a viernes. La solución: levantarse temprano y no descansar demasiado. La verdad sea dicha, la recomendación podría haber sido al revés: trabajar menos de lunes a viernes. ¿Se han fijado ustedes en esa tendenciosa manía a decirnos que el trabajo es un goce y el ocio, improductivo?. Uno, seguidor del derecho a la pereza que formulara Pablo Lafargue, no comulga con semejante religión. Entre otras cosas porque todos los sacerdotes que defienden la virtud del trabajo se cuidad muy mucho de practicarlo: véase la vida de reyes, banqueros, grandes empresarios…
Y ya que estamos, les dejo con las primeras líneas del delicioso “El derecho a la pereza o refutación del derecho al trabajo” de Paul Lafargue (1848):
“Seamos perezosos en todas las cosas, excepto en amar y beber, excepto en holganazear” Lessing
Una extraña locura invade a las clases obreras de las naciones donde reina la civilización capitalista. Esta locura es el amor al trabajo, la pasión enfermiza por el trabajo llevada hasta el agotamiento de las fuerzas vitales del individuo y de su prole. Los sacerdotes, los economistas y los moralistas han santificado el trabajo. Yo, que no soy cristiano, ni economista, ni moralista, apelo a su juicio, a su moral religiosa, económica y libre-pensadora para apreciar las espantosas consecuencias del trabajo en la sociedad capitalista:
En este tipo de sociedad el trabajo es causa de toda degeneración intelectual (…) Los filósofos de la antigüedad enseñaban el desprecio al trabajo, esa degradación del hombre libre; los poetas cantaban a la pereza, ese presente de los dioses. O Meliboe, Deus nobis hoec otia fecit.
(…) Jehovah, el dios barbudo y hosco, dio a sus adoradores el supremo ejemplo de la pereza ideal: después de seis días de trabajo descansó por toda la eternidad.
Séanme perezosos.

8 Responses to “El derecho a la pereza”
Es una reflexión muy profunda. Yo deduzco, llendo un poco más lejos, que el trabajo rompe el ritmo de descanso. Y es verdad. No se puede descansar lo que sería convemiente para ir bien al trabajo. Corinne Maier propone trabajar a media jornada en su libro Buenos días, Pereza.
By MiguelRuiz on jul 30, 2008
Completamente de acuerdo; Derecho a la pereza; reivindicación como obligación;
Siento irrumpir de forma tan maleducada y descortés, pidiendo temas para el debate, tarea propia y exclusiva de quien encabeza este lugar; Pero he hechado de menos que no se comentara en ningún momento las balanzas fiscales (ya se que hay cien mil temas) Pero este… no se, se me hizo extraño; y no he podido hoy reprimir comentarlo, más cuando mis niveles de catalanofobia están por las nubes (http://www.20minutos.es/noticia/403275/0/blog/apadrina/extremadura/ ver noticia sobre vestigio del paleozoico que llega a lider político y élite en las agrestres y avanzadas tierras catalanas) En fin, esta es la españa plural, digo, la cateta de siempre. Cuál es la solución? Me da la impresión que no tengo representatividad parlamentaria para mi posición; me preocupa, porque ahora mismo miro gaviotas volando y mi nivel de grima cae a mínimos históricos. En fin, desahogado…
By loren on jul 30, 2008
“he echado”; Es el nivel de estres de trigliceriatónomos, por las nubes.. madre mía!!
By loren on jul 30, 2008
Señor Casco, ¿Se a leido el libro LEYENDAS EXTREMEÑAS?
By John on jul 31, 2008
No, no he escrito nada sobre las balanzas fiscales. Los términos en los que se plantea el debate no me interesan: catalanes la piden no porque defiendan una sociedad donde toda la información sea libre y nada se oculte al pueblo, sino para utilizarlas para que se reparta el dinero entre quienes más aportan. Y frente a ese debate los de aquí solicitan que no se hagan públicas, que no estamos maduros para conocer cómo se recauda y cómo se invierte.
A mí no me ha importado que se publiquen las balancas fiscales. Así sabemos de donde proceden los ingresos. Y descubrimos que cada año, los que más tienen menos ingresan, por cierto. Y a partir de ahí defiendo que se invierta precisamente en aquellas regiones qué menos aportan, entre otras cosas porque desde la izquierda siempre hemos defendido que los recursos se destinen a quienes más los necesitan, no a quienes más renta poseén. Si desde la izquierda necesitamos ocultar información para defender este último argumento es que hemos renunciado a ganar la batalla ideológica a la derecha (nacionalista española y nacionalista periférica), o en el fondo porque asumimos una sociedad donde se de más al que más tiene.
By victorcasco on jul 31, 2008
No he leído ese libro.
By victorcasco on jul 31, 2008
Es de Jose Sendin Blazquez.
By John on jul 31, 2008
A mi no me parece que haya que renunciar al debate. Es más, no pienso que lo haya, en verdad, creo que las cosas están claras. Y quizás se volvería más interesante si el tema en cuestión es a quien y para quien sirve la publicación de las mismas, desde luego, un análisis más profundo de lo que se ha hecho. POdría ser interesante. Ahora, hay tantas otras cuestiones sobre las que balancear…
By loren on jul 31, 2008