Comunicado de LCR sobre la victoria en Francia de Sarkozy
8 mayo 2007 – 9:40Nicolas Sarkozy acaba pues de ser elegido presidente de la República con casi el 53’5 de los votos. Con él, es el programa del MEDEF (la patronal) quien se incrusta al poder. Nuevos regalos fiscales a las empresas y a los más ricos, la privatización de nuevos servicios públicos, la caza a los niños sin papeles, el cuestionamiento de los derechos sociales y democráticos fundamentales como el derecho a huelga o el CDI (Contrato de Duración Indeterminada), están en la agenda del nuevo presidente de la República. Esta noche, el estado UMP dispone otra vez del poder político central. La demagogia populista utilizada en esta campaña dejará a partir de ahora lugar a la realidad de medidas anti-sociales, securitarias y anti-democráticas que no dejarán de suscitar movilizaciones muy amplias.
La LCR a partir de ahora consagrará todas sus fuerzas a la construcción de estas resistencias sociales y democráticas. La LCR propone, frente al programa ultraliberal y ultra-securitario de Sarkozy, que un frente unitario de todas las fuerzas sociales y democráticas sea inmediatamente disponible para organizar la respuesta. La LCR tomará todas las iniciativas en este sentido en los próximos días.
Ha quedado demostrado igualmente que una izquierda social-liberal, que ha intentado hasta el final una alianza con la UDF de Bayrou, no es un escudo eficaz contra una derecha dura y autoritaria. Los gestos hacia la derecha no han servido para nada aparte de contribuir a quemar las referencias. Es porque Ségolène Royal no ha sabido hacer soplar la esperanza del cambio que una parte de las clases populares desorientadas la han abandonado. Más que nunca la construcción de una fuerza anticapitalista, poderosa, implantada en las empresas, los servicios públicos y los barrios populares, es urgente para ganar a la derecha y al MEDEF, en la calle y en las urnas. Este es el sentido de la campaña que ha hecho Olivier Besancenot y que la LCR pretende continuar: juntar las fuerzas anticapitalistas en independencia cumplida respecto a la dirección del Partido Socialista. Es sobre estas bases que nosotros nos presentaremos a las elecciones legislativas en torno a un programa de urgencia social y democrática.
6 de mayo de 2007
Olivier Besancenot
Ligue Communiste Révolutionnaire (LCR)
La LCR a partir de ahora consagrará todas sus fuerzas a la construcción de estas resistencias sociales y democráticas. La LCR propone, frente al programa ultraliberal y ultra-securitario de Sarkozy, que un frente unitario de todas las fuerzas sociales y democráticas sea inmediatamente disponible para organizar la respuesta. La LCR tomará todas las iniciativas en este sentido en los próximos días.
Ha quedado demostrado igualmente que una izquierda social-liberal, que ha intentado hasta el final una alianza con la UDF de Bayrou, no es un escudo eficaz contra una derecha dura y autoritaria. Los gestos hacia la derecha no han servido para nada aparte de contribuir a quemar las referencias. Es porque Ségolène Royal no ha sabido hacer soplar la esperanza del cambio que una parte de las clases populares desorientadas la han abandonado. Más que nunca la construcción de una fuerza anticapitalista, poderosa, implantada en las empresas, los servicios públicos y los barrios populares, es urgente para ganar a la derecha y al MEDEF, en la calle y en las urnas. Este es el sentido de la campaña que ha hecho Olivier Besancenot y que la LCR pretende continuar: juntar las fuerzas anticapitalistas en independencia cumplida respecto a la dirección del Partido Socialista. Es sobre estas bases que nosotros nos presentaremos a las elecciones legislativas en torno a un programa de urgencia social y democrática.
6 de mayo de 2007
Olivier Besancenot
Ligue Communiste Révolutionnaire (LCR)

One Response to “Comunicado de LCR sobre la victoria en Francia de Sarkozy”
¿Por qué sorprende tanto la victoria del conservador Nicolás Sarckozy y la derrota de la progresista Segolene Royal?
Por qué un programa, como el de Segolene Royal, de conservación del sólido y consolidado estado del bienestar francés ha sido rechazado en las urnas en nuestro país vecino, por una alternativa, como la representada por Nicolás Sarckozy, que propugna el desmantelamiento del mismo.
Visto desde esta perspectiva, el resultado resulta a todas luces irracional e ilógico. Sin embargo si el análisis de las elecciones a la presidencia de Francia se lleva a cabo desde una óptica dialéctica y objetiva las cosas pueden interpretarse de manera diferente.
¿Qué han visto una buena parte de los franceses en Nicolás Sarckozy? ¿Qué suelen ver los ciudadanos, los electores, en aquellos candidatos que terminan ganando los procesos electorales? En otras ocasiones ya he reflexionado sobre ello, utilizando para encauzar esa reflexión la pregunta ¿Por qué ha ganado hasta ahora Ibarra en Extremadura, o Gallardón en Madrid? ¿Qué representan?
La respuesta es sencilla, representan no solo conservación de lo existente, sino ansias por modificar el presente y abordar el futuro. Incluso aunque para ello tengan que demoler parte de ese estado del bienestar tan costosamente alcanzado durante décadas.
Representan también, sus propuestas, la naturaleza dialéctica que como seres sociales, como seres humanos, nos conforma; la cual también suele rechazar, aunque sea a la larga, todo aquello que tiende a narcotizar nuestra conciencia, llámese ello estado del bienestar o derechos opiáceos. Recordemos que ya Engels denunciaba a la burguesía del país cuyo capitalismo se encontraba más desarrollado en su tiempo, esto es Inglaterra, por pretender contar en el país también con una clase obrera burguesa, con una clase obrera de conciencia aletargada.
En definitiva, nos encontramos ante la eterna lucha entre el desarrollo de las fuerzas productivas contra aquellas relaciones de producción que no favorecen su desarrollo y que terminan conviertiendose en su freno. O, como diría Nietzsche, la eterna lucha entre Apolo y Dionisos. En resumen, rechazo a unas relaciones obsoletas de producción que, a veces, se lleva a cabo (cuando otros no saben o no quieren modificarlas de forma creadora y constructiva) mediante unos instrumentos y medios, en este caso analizado sarckozyanos, tan sumamente irracionales que no pueden llevar a otro puerto que a aquél que ya en su día fue calificado como de “cuanto peor, mejor”.
Fdo.: Javier Caso Iglesias. Plasencia (Cáceres).
By Amigo de la Dialéctica on may 10, 2007