Alakrana y demás alacranes
November 11, 2009 – 12:57 amDespués de la enésima detención de político corrupto, finiquitado -más o menos- el último capítulo de las Amistades madrileñas (¿no les parece que Esperanza Aguirre parece una versión choni de la marquesa Isabelle de Mertieuse que interpretó para la posteridad la grandísima Glenn Close?) y hundido el último contraataque pepero contra el Gobierno en forma de Sitel, había que buscar algo que pasar el rato. Y, ¿para qué buscar noticias cuando podemos azuzar un fuego ya abierto? Bastó hacer cuentas para que las televisiones, radios y periódicos se percataran que el buque Alakrana llevaba demasiado tiempo secuestrado y que no sería difícil explotar el tema. Y aquí andamos: Ana Rosa buscando como loca el móvil del patrón que la SER no suelta ni sobornada; Ana Pastor sacándole con sacacorchos información sensible a la ministra de los medios (rurales y marinos), Elena Espinosa; el PP lanzando mensajes de ‘apoyo al Gobierno pero no…’; Casimiro García dándole caña al mono desde El Mundo…. Éramos pocos y parió el abogado de los piratas. Francisco Javier Díez Aparicio es la estrella mediática del momento que, en términos de comunicación, poco se distancia de los famosuchos que dosifican ‘su noticia’ en diferentes programas cardíacos para sacarle toda la renta posible. La cosa funciona así:
a) Aparicio se planta delante de los periodistas que cubren la noticia en la Audiencia Nacional y juega al enigma con los canutazos: ‘No pienso decir quién me ha pagado… porque si lo digo….’
b) Aparicio comienza a conceder entrevistas a medios seleccionados, como esta de la SER: “Hay una posibilidad, que el Gobierno contrate a la defensa, algo que ocurre excepcionalmente, con fondos reservados, pero no puedo contestar si estoy contratado por el Gobierno, soy contratado por el detenido”
c) Aparicio por fin pone pie en plató y qué mejor que en el coso que preside Ernesto Sáez de Buruaga en Telemadrid. Le ponen al lado de Dragó y rodeado de fieras como el citado Casimiro, Edurne Uriarte o Luis Herrero… y ahí está el hombre, con su melena rizada y los gemelos de la camisa en posición de defensa, sin soltar prenda pero sí sonrisita cuando se le insiste sobre quién le paga la minuta. ‘Yo sé que es un despacho de Londres’, dice uno de los contertulios. Él sonríe y se limita a comentar que no se pueden dar lecciones de Derecho en dos minutos.
Dicen los que saben que lo más importante, a la hora de solucionar un secuestro, es saber gestionar la información, adelantarte al secuestrador y permanecer unidos. Pobres familias…





