¡No a la guerra!
7 marzo 2011 – 15:49El País avisa de que el gobierno de España está buscando el visto bueno de países árabes para intervenir militarmente en Libia. No ha pasado una decada, y el PSOE ha pasado de pacifista a ser el agente encargado de buscar consenso para iniciar una guerra. Curiosamente, busca apoyo en gobiernos de países árabes que quizás, dentro de poco, caigan a manos de sus ciudadanos por déspotas y criminales.
Cree así Zapatero que podrá evitar la diferencia con la guerra de Irak, solo porque un gobierno títere se atreva a hacerse la foto con EEUU y Europa. Pero que no se preocupe, que en este caso Zapatero se encuentra con el apoyo de los medios de comunicación y seguramente con el apoyo del otro partido mayoritario, por lo que será más complicado explicar públicamente la defensa coherente de la paz que las piruetas pacifistas del PSOE.
Libia no es Egipto ni Túnez
Lo que está sucediendo en Libia es muy complejo, demasiado como para aplaudir una intervención militar con la escasa información que disponemos. En primer lugar, no es un fenómeno como el de Túnez o Egipto. En Libia cuando empezamos a obtener informaciones nos dijeron que había protestas, seguidamente que Gadafi había bombardeado a manifestantes (pudiendo provocar hasta 10.000 muertos), y de repente aparecen los opositores subidos en tanques, portando misiles tierra-aire y ondeando la bandera de la antigua monarquía Libia. Este último, es un fenómeno exclusivamente libio, en Egipto y Túnez, por muy dura que fuera la represión (en Egipto se hablaba de centenas de muertos en los días más violentos) jamás la oposición portó un arma.
A parte de los fenómenos sociales, el caso de Libia dista de Túnez y Egipto en las características del país. Libia está en la OPEP, y por su cercanía, exporta principalmente petróleo a Europa, una Europa que parece que se recupera tímidamente de la recesión y que sabe que un aumento del precio del petróleo puede poner en cuestionamiento esa recuperación.Y es muy probable que nos lo planteen así: “Señores, u ocupamos Libia o los recortes sociales que os esperan con un barril de petróleo a 200 dólares serán de aupa”.
La intervención militar
Es curioso que también a diferencia de Túnez y Egipto, países antes gobernados por partidos aliados de los socialdemócratas europeos, en Libia enseguida se hablara de intervención militar. El motivo que nos presentan es la situación de violencia empleada contra la población, o más concretamente ahora, de guerra civil. Sin embargo, estas son dos condiciones que se dan desde hace tiempo en países cercanos como Chad, o algo más alejados como Sri Lanka, donde el gobierno recibe ayuda militar de EEUU y Reino Unido para luchar contra los insurgentes, es decir, lejos de intervenir para acabar con el desastre humanitario, se mantiene el conflicto con el consiguiente negocio armamentístico. Si nos centramos en la geopolítca española, también vemos a un Zapatero buscando apoyos para intervenir en Libia, pero que miraba para otro lado cuando Marruecos asaltaba el campamento de protesta de El Aaiun, cuestión en la que España sí debería tomar partido por obvias razones histórico-culturales.
¿Por qué no se hace nada en el Chad, Sri Lanka, El Aaiun, o por ejemplo en Palestina, pero se pide a gritos y con una extraordinaria rapidez la intervención en Libia? Pues ya lo sabéis, el petróleo, el asqueroso petróleo de siempre.
Europa y el mundo árabe
En los últimos días he visto, y si uno googlea por ahí podrá encontrar con facilidad, que hay noticias contradictorias sobre el apoyo o no de la oposición a una intervención militar extranjera. Ni si quiera se sabe quién es la oposición, como para saber que opinan sobre la intervención. En cualquier caso, se me hace extraño que haya una oposición que quiera llegar al gobierno de Libia con bombardeos de la OTAN en su currículum, y hay dos noticias que me dan la pista: una la detención por parte de la oposición libia de 8 espías británicos (supuestos diplomáticos) que operaban en territorio “liberado”, y otra la advertencia lógica de Turquía de que si hay intervención habrá un verdadero baño de sangre.
Es tarde ahora para presentarnos como salvadores al mundo árabe. El colonialismo, el neocolonialismo, al apoyo a Israel y la invasión de Irak ya nos hacían poco de fiar, y viendo las ansias que ahora tiene Europa de guerra nos vuelve a delatar como autenticos buitres. Europa no tiene ninguna autoridad, ni siquiera ha querido integrar dentro de la UE a Turquía por ser un país musulmán, la cual sería clave hoy para poder presentar una solución pacífica, de exigir un alto el fuego inmediato y parar así la violencia, no acrecentándola con invasión de tropas extranjeras.
Si queremos detener la violencia, hagamos propuestas de paz, no propuestas de guerra.
















