El conocimiento al servicio del mercado.

25 agosto 2008 – 13:46

Ya Sarkozy entró en El Eliseo al grito de ¡mayo del ´68 ha muerto!, que en Francia tiene un sentido más amplio del que nos afecta a nosotros y de lo que tratará el texto. Me refiero a la universidad, de la que los grandes grupos de poder saben que es el momento de aplastar definitivamente las conciencias de rebeldía y espíritu de cambio que el saber universitario pudiera crear en los ciudadanos.

Hace ya tiempo que los propios estudiantes decidieron abandonar las estructuras de lucha y cambio que ofrecía la universidad, renunciar a ser el centro de contestación permanente a la sociedad usando el debate entre alumnos y profesores. Parece que las aspiraciones de la generación de nuestros padres ya no nos interesa, a pocos universitarios les preocupa o luchan por una educación libre y gratuita a todos los niveles, por una financiación estatal sin condiciones (simplemente se aporta lo que los programas docentes demanden), que se fomente la participación de todos los estudiantes (en función del grado de conciencia de cada uno) en los órganos de decisión de la universidad o la profundización en el concepto, hoy mal empleado, de evaluación continua.

Visto esto, en 1999 se reunieron los ministros de educación de la Unión Europea, en la que no se hablaba de reforma, sino de revolución educativa, lo que en su momento y hasta hoy nos ha llevado no a pocos a preguntarnos a que intereses responde el Espacio Europeo de Educación Superior, si responde a los intereses de la comunidad universitaria (a la que nunca se pregunto, sino que se la sacaron de la chistera este grupillo de iluminados) o si más bien respondía a intereses privados.
Y decidieron que era el momento de acabar con la universidad tal como la conocemos, sustituyendo el objetivo con el que nació la universidad, que era el sustento del saber y cultura de una nación o estado; por otra forma de crear dinero, otra más, creando una especie de fabrica de trabajadores donde se estudia los contenidos que necesita el mercado. ¡Un chollazo! dirán algunos, la promesa de salir con trabajo de la carrera encandila a no pocos ingenuos, pero si son las necesidades del mercado las que marcan los contenidos a estudiar ¿qué pasa con la historia, la historia del arte o la filosofía? Parece claro que son tres pilares básicos que toda sociedad necesita para conocerse a sí mismo, que es necesario que haya gente que mantenga vivo ese conocimiento, pero ¿es rentable? parece que no, y si es así ¿podría llegar a desaparecer? solo que exista la posibilidad es ya aterrador.

Era el momento también, de limpiar al trabajador de la universidad, que es quizás el que pueda resistirse al cambio de conocimiento por negocio, o simplemente el que pueda demandar estudiar “lo poco rentable”. ¿Cómo? Lo primero, fuera becas. Es ya una realidad que se están sustituyendo poco a poco las becas del MEC por becas – préstamo, una especie de hipoteca que el universitario firma con un banco, con el que se compromete a devolver hasta el ultimo céntimo una vez se haya colocado en el mercado, por lo que ya sabes lo que tienes que estudiar. En segundo lugar se encuentran los horarios y fechas de exámenes. En cuanto a los horarios, se plantea en todas las universidades hacer un horario partido (de 10 a 17 horas) evitando que los estudiantes puedan compatibilizar estudios con trabajo (bien sea en horario de tarde o de mañana), y en cuanto a las fechas de los exámenes se traslada la convocatoria de septiembre a julio – agosto, impidiendo así que el estudiante, que además es trabajador, pueda pagar sus estudios trabajando en verano. Desconozco si la intención de la reforma es expulsar al trabajador de la universidad, pero el hecho es que las consecuencias de la reforma son esas.

A el E.E.E.S. se le une la LOU, de la que recordaremos ha sido fruto de la más repugnante utilización electoralista y partidista de los últimos tiempos, en favor del PSOE, que usó su brazo mediático para demostrarnos la atrocidad que era (que lo era) y usarlo de ariete contra Aznar y Pilar del Castillo. Hasta aquí todo sería normal si no fuera porque cuando Zapatero llegó al poder de las primeras decisiones que tomó fue aprobar la LOU con los votos del PSOE y evidentemente también los del PP. Y la LOU, que como decimos era la prima española del EEES no era cualquier cosa, se le abrían las puertas de la universidad a las empresas, que ahora están físicamente representadas en los más importantes órganos de dirección como el Consejo Social o el Consejo de Gobierno, además de participar en una agencia (ANECA) encargada de promover la competitividad y elaborar un ranking de universidades que ayude a los empresarios a saber a donde tienen que dirigir su inversión, por lo que ya sabemos que ocurrirá con las titulaciones que no atraigan a los inversores.

Estos cambios acarrean además un aumento de la precariedad de los trabajadores de la universidad (profesores, investigadores, becarios y PAS), convirtiéndose la Universidad en una empresa de trabajo temporal, transformando a los funcionarios e investigadores en becarios, dañando así a la calidad de la docencia que puedan impartir toda la comunidad universitaria.

Pues bien, la reforma toma forma este mes de septiembre, suerte a todos.


http://www.micinn.es/universidades/eees/files/Convencion_Lisboa.pdf http://www.au.uva.es/web/publicaciones/convergenciaeuropea/boletin1.htm http://movimiento.noabolonia.org/ http://www.aneca.es/active/active_verifica.aspPublicado en:

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