Miguelturra. La política de las etiquetas.

23 agosto 2008 – 17:25

La táctica de hacer política a través de la descalificación, aunque vieja, no deja de ser útil, máxime en las situaciones en las que se controla los medios de comunicación locales. Le fue útil al PP con Aznar y parece que en Miguelturra, el ayuntamiento piensa, que también puede llegar a servir.

Hace unos meses, el gobierno local del PSOE calificó a IU de extremistas bolcheviques, ya que he ellos les debe asustar medidas tan radicales como la defensa de la vivienda pública, del pequeño comercio o de un empleo digno, sin sueldos ni horarios abusivos. Ahora, recientemente nos llaman incoherentes por votar en contra de la incompetencia municipal en materia de urbanismo. Si el primer termino nos causó estupor, presentándonos al pueblo como unos radicales, con los que pacta al nivel que sea cuando les conviene (por cierto), ahora que se nos llama incoherentes no podemos hacer otra cosa que descojonarnos, qué quiereis, hay que tomárselo con filosofía.

Por un lado, nuestra política, lejos de ser incoherente, actúa en consecuencia ante las políticas liberales camufladas de mejoras sociales, que tanto caracteriza a la socialdemocracia de nuestro país. Nosotros no podemos hacer otra cosa que apoyar el punto en el que se aprueba hacer el nuevo instituto, debido a la nacesidad de servicios sociales en nuestro pueblo. Ahora bien, eso no conlleva firmar un documento sin nungún valor, facultando al alcalde de poderes (¡como si no tuviera!) para iniciar unas negociaciones, sin saber en qué condiciones, con el Gobierno de Castilla – La Mancha.

Por otro, el PSOE es posiblemente el partido más incoherente de la política española. Un ejemplo es su republicanismo, por llamarlo de alguna manera, ya que los gobiernos de González y Zapatero no solo no han hecho nada por la República, sino que han hecho y hacen lo posible para encumbrar la imagen de un soberano que en una reciente encuesta de El Mundo la mayoría de los encuestados se lamentaban porque no se les dio la opción a la muerte de Franco de elegir entre monarquía y república. Luego le llaman a su acción política socialismo, mientras que eliminan los impuestos de los poderosos y se llaman obreros pero apuestan por una jornada laboral de 65 horas. Por no hablar de los acuerdos con la Santa Sede y los sonrojantes privilegios económicos, y sobre los centros educativos y culturales, acuerdos, en la mayoría de sus puntos, preconstitucionales.

Pero el summum, a nivel local, fue en el BIM anterior en el que se jactaban de llevar más de 30 años en el poder, cuando tacharon ellos y su brazo mediático, entiéndase PRISA, al Presidente de Venezuela por pretender optar a un tercer mandato en su país. En fin, así son.

Pedro Mellado.

Lo siento ya no se pueden poner mas comentarios en esta entrada.