El malestar en la globalización
10 January 2010 – 5:40Preocuparse por lo que pasa puede ser agotador. Quien intentó enseñarte qué era la globalización dejó sobre ti una losa de incertidumbre. Tanto por lo fracasado del intento en sí como por las preguntas derivadas. Visitas dos periódicos digitales, compras uno de papel, miras un documental y aprovechas las visitas al baño para seguir con el libro aquel que te dejaron del tal Stiglitz. Vuelves de “leer” y sigues sin entender nada. El mundo es demasiado complejo como para descifrarlo sentado el el retrete.
Entonces la angustia existencial se te instala entre los pliegues del vientre recién vaciado y, por tanto, ideal para inquilinos psicosomáticos. Debe de ser eso a lo que se refiere con “El malestar en la globalización”.
Cuando la globalización me supera, enciendo un cigarro, apago la luz y me sumerjo en una especie de trance hibernativo por lo general musicalizado con algún disco que haya escuchado tanto que apenas lo oiga. Entonces se me olvida todo, el malestar se va desmintiendo mi anterior conjetura y vuelvo a sentir curiosidad.
Durante meses sobreviví con diez canciones que además de integrarse a la perfección con mi silencio lo hacen con esta ridícula obsesión cromática. Por una vez, os facilitaré el acceso a contenidos culturales gratuítos. Ni el documental ni el libro se ajustan a mi política de no columpiarme con la sgae pero la música es de un amigo y no creo que le importe.
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