Todo para esto…

14 March 2010 – 18:04

Es esta una de esas “entradas vómito” que no enriquecen ni entretienen sino que más bien molestan y dejo que leais sólo porque sufro de blogoverborrea y estoy de mal humor.

Ando escribiendo mi gran obra periodística mensual “La Crónica” que, para quien no haya leído el prólogo, es mi principal ocupación profesional. Redactando una información panorámica sobre las actividades programadas con motivo del día de la mujer trabajadora, me encuentro con que la mayoría de ellas no pueden calificarse más que como “una puta mierda”. Y no es que me lo parezcan a mi, es que lo son. Es que me paso la vida defendiendo los movimientos asociativos y la causa feminista para que a las primeras de cambio vengan las asociaciones de mujeres a reirse de mi. Ojo al programa de actividades de las tres asociaciones de mujeres con que tiene la suerte de contar mi pueblo:

Actividades de la asociación de mujeres “quedate y hacemos merienda-cena”

Aniversario de la creación de la Asociación. Con el homenaje a las mujeres del año. Posteriormente se realizara una merienda para todas las personas asistentes

Merienda-Cena de Convivencia. Entrega de obsequio a las socias

Actividades de la asociación de mujeres “La subvención es pa nuestro toto moreno”

Viaje cultural guiado a Torremolinos. Habrá un almuerzo para todas las socias participantes.

Perol de Convivencia

Actividades de la asociación “pongamonos hasta las cejas y luego ya lo bajamos echando un paseíto”

Perol de Convivencia

Concurso de repostería

Paseo de Convivencia

Resulta obvio que los nombres de las asociaciones los he puesto a mi antojo pero las actividades están copiadas del programa. Y extrapolando  esto al resto de España podemos inferir que el ministerio de igualdad les está pagando los peroles a marujas subyugadas que no tienen intención de invertir un sólo euro de su subvención en concienciar a las nuevas generaciones, mucho mejor mojar  el “toto” en la playa para desquitarse de una vida de sometimiento y servidumbre.

En fin, mi reciente confianza en el feminismo de nuevo por los suelos por cosas como estas.

María y las señoras

11 March 2010 – 2:57

Cuando era pequeña, su madre le prohibía “leer por gusto”. Bien estaba que las mujeres cumpliesen con los mínimos de la escuela, pero el tiempo libre era para otras cosas, para coser fundamentalmente.

- Desde niña, una aprendía a coser y preparaba su futuro ajuar. Yo escondía mis libros bajo las mantelerías y las sábanas.

Con el tiempo aprendió a mentir para leer y a graparse los bajos de los pantalones. Con el tiempo consiguió que su padre le comprase una edición terrible de 20000 Leguas de Viaje Submarino. Hoy vive de leer, de escribir y de enseñar. Hoy, y este hoy es literal, he podido escuchar un precioso recital/coloquio de María Rosal.

Desde el patio de butacas, señoras algo mayores que ella la miraban con admiración y asentían a cada dificultad de género que evocaba la autora. Tras el recital, las señoras que asentían me han invitado a un café y me han hablado.

De algún modo que no alcanzo a comprender estas mujeres, de las de antes, de las de puertas adentro y gestión sibilina, estas mujeres que cumplen como si los siguieran todos los preceptos de las señoras de facebook, crearon, hace algunos años, un club de lectura.

Me gustaría deciros que los libros dieron un vuelco a su vida pero mentiría. Rechazan cualquier obra remotamente subversiva. A menudo abandonan los textos en pleno coito, en los primeros guiños de una relación homosexual o a causa de algún viaje psicotrópico. Sin embargo, acuden a conferencias, pasean, discuten y han dejado de temer las habladurías cuando salen de su casa “por gusto”.

No sé si es un comienzo o la pesa de la olla express liberando lo justo para poder seguir hirviendo. Quiero creer que todo es progreso, que todo cuenta y que sin aquellos manteles, María no habría tenido donde esconder sus libros.

rojo

6 March 2010 – 13:28

rojo es el color correspondiente a la frecuencia de luz más baja que ve el el ojo humano y, por extensión, el humano que con menos frecuencia ve el ojo. el rojo es, cuando es color, pura luz rebotada y, en su forma humana, nada más que una sombra que a poco que alcanza la superficie se desvanece irremediablemente. así, vive el rojo tras las paredes, bajo las casas, junto a los árboles, imaginando colores que sin exponerse a la luz no podrá percibir. sin embargo, de cuando en cuando, muchas sombras irrumpen en la superficie protegiéndose las unas a las otras. a menudo, la vanguardia sufre el irremediable desvanecimiento. pero el conjunto amortigua la luz cegadora que desorienta a los humanos corpóreos que, en una cuantía creciente, optan por hacerse rojos, sombras junto a los árboles, bajo las casas, tras de los muros e imaginar colores que quizá algún día puedan percibir.

Amigos, terroristas y residentes en Venezuela

2 March 2010 – 0:33

Tengo unos familiares, moteros, que a menudo visitan la geografía nacional a costa de conocidos suyos, moteros también, que les proporcionan hospedaje y asesoramiento. ¡Vaya! diréis ¡qué ingenio!

Acostumbro, personalmente, a aprovecharme de las becas erasmus que piden mis amigos para ampliar mi propio mundo, al menos dentro del continente más limpio y civilizado que, según parece, existe. Y ¿quién no? replicariais si yo os escuchara.

Pues que se note lo listillos que sois y aplicad la experiencia propia para entender la ajena ¡coño! Que otra vez me habéis hecho salirme de mi confortable introspección para hacer comentarios de actualidad.

otra cosa no, pero con la iconografía se dan maña

Todo el santo día ETA parriba y FARC pabajo que parece que las criaturas no hacen otra cosa que conspirar para acabar con la humanidad, ni Chávez, claro, no iba a dejar Chávez que nadie acabase con la humanidad sin acabarla también  él un poquito.

A lo que voy. Si los policías se juntan con policías, los periodistas con periodistas y los aficionados al radiocontrol con tipos tan aburridos como ellos (hoy no es mi día de hacer amistades) ¿Con quién se toma las cañas un etarra? En efecto, con guerrilleros colombianos. Porque con alguien se las tendrá que tomar y en España, desde que llegó la democracia, no hay fumador ni etarra que pueda vivir tranquilo. Pues eso, los chiquillos se juntan hablan de temporizadores, del che, de autodeterminación…en fin, de sus cosas. Resulta que quien sea se los encuentra y nos endosan siete telediarios contandonos que andaban juntos por ahí. Pues siguiendo esa misma lógica, os cuento yo lo de los moteros y los erasmus y seguro que no pensais que los moteros anden conduciendo borrachos ni los erasmus practicando el amor libre. O si, pero eso sólo demuestra que los etarras también son personas.

Los polis son nuestros amigos

28 February 2010 – 16:49

“Soy gitano y yonki” nos informaba un veinteañero que vino  a incordiar mientras tres amigos y yo debatíamos en plena cima del etilismo botellonero. Rafael, que así se llamaba y llama el individuo, prosiguió argumentando  hasta que accedimos a “prestarle” un total de 73 euros. Tras su marcha, adornada con el clásico “me he quedao con vuestra cara”, llamamos a emergencias describiendo el suceso y la trayectoria del sujeto, al que podíamos observar caminando por la avenida junto a la que nos habíamos encontrado. En un lamentable error de cálculo, emprendió la huída en dirección a una comisaría de policía. De manera que, a los tres minutos de irse y con la operadora del 112 aún al aparato, Rafael fue arrestado.

Esto ocurría el pasado 24 de Octubre y a fecha de hoy esta juzgado, sentenciado y en la carcel, según se infiere de un documento judicial que hace un par de días llegó a mi casa. No es que me alegre. El tipo, duchado y sin ese incordioso síndrome de abstinencia, no parecía tan malo. Pero la entrada de hoy no va de injusticias sociales.

Es sólo que me cansa esa cantinela sobre inseguridad, sobre ineptitud policial y lentitud judicial. Empiezo a pensar que, como la economía, la justicia es un estado de ánimo y andamos muy bajos de ánimo ultimamente. La cantinela tiene origen y destino claro, ambos muy a la derecha, y a poco que nos descuidemos, conseguirán convecer a todo el mundo de que esto es un sindiós y hay que volver a la mano dura.

Crónicas daltónicas I: Libertad Negra

24 February 2010 – 2:19

Anteriormente, en este blog:  “Me gustaría contároslo todo pero no puedo. Sólo puedo contaros lo que yo vivo e imáginar qué tiene eso que ver con la vivencia ajena. He pensado que varias existencias individuales suman una porción de realidad más próxima al todo que una sola con lo que, en adelante, intentaré engañar a amigos y desconocidos para que compartan un poco de la suya con todos”.

Hoy, Miguel Ruiz Poo y la primera entrega de sus Crónicas Daltónicas.

LIBERTAD NEGRA

Miguel Ruiz Poo

Colecciono papeles, papeles cuadriculados con los márgenes violados, papeles de colores en los que hay dibujados poemas a mano alzada, camadas de papeles, papeles imberbes de 14 años, papeles cansados de hace una semana. Me sorprende lo que dicen, lo que me dicen de alguien que era yo hace unas horas, el polvo que ellos coleccionan en todos mis viajes. A veces con la excusa de tirar alguno, los recuento como quien recuenta canicas y doy con un pequeño relato “el cielo de los próceres” junto con la anotación L.N. Lengua Negativo. Dos siglas casi tan siniestras como las L.N. “libertad negra” con que los presos  durante el franquismo eran liberados para ser fusilados al salir de prisión.

Esas dos letras me llevaron a un lugar donde los ventanales eran amplios, resignados a estar siempre abiertos, resignadas también las persianas a estar amarradas al techo para dejar pasar un calor eterno, caribeño, que empapaba las camisetas de poliéster –más amigas de otros climas- de unos niños apiñados en pupitres. Afuera de vez en cuando se escucha el crujir de las palmas de los cocoteros que resecas se abandonan y caen al suelo. Adentro se discute un trabajo, la biografía de Francisco de Miranda y mientras Simón Bolívar sonríe en su cuadro, encima de la pizarra, está muy mal según la profesora que Miranda juegue al dominó en el cielo de los próceres junto a Bolívar, Sucre y Páez, porque faltan fechas, batallas, cuarteles y, a pesar de ser un colegio católico sobra cielo. El niño recogió sus folios y sus lágrimas y por un instante, que en el tiempo de niño son varios años, dejó de jugar. Y sonó el timbre y sonaron muchos otros timbres y el niño caminó entre fechas, batallas, cuarteles, hacía la libertad negra.

Los mártires de la revolución informativa

22 February 2010 – 21:04

Rubén es de las personas con más talento que he conocido en la universidad. Hace un poco de todo y casi todo bien. Si el mundo funcionara como es debido, se lo estarían rifando los medios. En lugar de eso y precisamente porque él sabe que el mundo no marcha bien, Rubén viene ejerciendo como martir de la alterinformación.

Ayer hablé con él sin otro propósito que reclutarlo para este frente de la batalla y él se dejó convencer. Con escasos minutos de diferencia, un oficial de 3i hablaba conmigo sin otro propósito que enviarme al frente informativo, y yo me dejé convencer. Así, con escasos minutos de diferencia ambos reafirmamos nuestra condición de mártires de la causa alterinformativa. Y digo mártires, y uso este tono bélico porque decir que somos unos pringados y contar las cosas llanamente me produce cierta desazón y echa por tierra cualquier interés que pudiese tener este relato, más bien intrahistórico e insignificante.

Dispersos, sin medios ni remuneración, sin reconocimiento profesional y, muy a menudo, sin formación específica, miles de personas malgastan el tiempo y la vista delante del ordenador desmintiendo la versión del mundo que nos dan los grandes medios de comunicación. En iguales condiciones pero con la poca formación que hemos podido extraer de la infame FCOM de Sevilla, Rubén y otros cuantos entre los que me incluyo hacemos lo propio con una penalidad añadida, la posibilidad de caer derrotados.

Los ajenos a la profesión vienen, dan cuanto tienen a pecho descubierto y, pase lo que pase, no habrán hecho sino sumar. Pero a nosotros sólo nos cabe la improbabilidad de la victoria o la vergüenza de la deserción. Uno escribe y siente que cada palabra ahonda la trinchera que igual le salva la vida, que le hace de tumba profesional. Y, al final, uno necesita de esta suerte de crónicas bélicas para reconfortarse y darle sentido a un esfuerzo que no hace currículum, ni dinero, que no es sino una piedra contra los tanques de quienes, para colmo, todo el mundo cree que tienen razón.

Sirva esta nueva piedra como reconocimiento a todos los mártires que hipotecan su futuro laboral en busca de dignificar la profesión y el mundo en que vivimos. Y como difícilmente podría citarlos a todos, os invito a conformar con comentarios un muro de caidos por la alterinformación.

Los políticos y las políticas

16 February 2010 – 22:37

Por si alguien lo dudaba, esto que escribo no tiene que ver con la paridad, el feminismo ni ningún otro fenómeno que lleve aparejado atentado alguno contra la economía lingüística. Esto es un breve comentario sobre los políticos en el sentido sustantivo y, sobre todo, plural del término; y sobre las políticas como acción y defecto del politiquear.

Tuve la suerte, esta mañana, de tomar un café con un señor que además de agradable e instruído, es senador por el partido popular. Por algún motivo que no acierto a recordar, el amigo me hablaba de la estructura empresarial de EROSKI.

- EROSKI es una cooperativa con 50000 miembros – explicaba- Cada trabajador es, a su vez propietario. Pero no propietario en función de una aportación económica, sino por su trabajo. (…) Además el sueldo más alto de la empresa no puede ser más de cinco veces mayor que el más bajo.

Me importa poco si los datos son exactos o inventados para lo ocasión. Lo interesante es el entusiasmo con que un senador del PP alababa el modelo de empresa cooperativa.

Al señalarle yo esto, me explicaba que a él lo que le preocupa es que el el estado  no ande metido en todas partes. Y creo que infiero bien si digo que ni siquiera le preocupaba la intervención a nivel legislativo sino más bien la intervención personal directa; los cargos de libre designación el nepotismo y los tráficos de influencias de todos conocidos.

Este y algunos otros casos similares de notoria discrepancia entre la ideología de los políticos y las políticas de los partidos me hacen preguntarme, al menos, dos cosas.

1. ¿No habrá sido todo un terribe malentendido? Porque yo, por muy de izquierdas que me crea, no quiero un funcionario en cada esquina diciéndome qué debo hacer y, desde luego, que no apoyo el tráfico de influencias. A mi me basta con que el estado sea capaz de decir de una vez, que las cámaras frigoríficas para quien las trabaja y las cajas rápidas, para quien las trabaja; y que un señor no puede cobrar mil veces más que su conciudadano, sencillamente porque es ofensivo y denigrante pero también por cuestiones de eficiencia social que seguro serán más del gusto de los tecnócratas. Con esto me bastaría. Y parece ser que, al menos, un senador del PP está de acuerdo conmigo en esto. Quizá, en esto, todos estamos de acuerdo y solo falta alguien dispuesto a meter la mano en los bolsillos de los poderosos. Cuestión esta que nos lleva a la siguiente pregunta.

2 ¿Quién coño nos anda gobernando? Porque algunos políticos parecen personas responsables, formadas, decentes, pero les sale todo mal. Porque les está saliendo todo mal. Porque, con diez años, un niño sabe dividir manzanas entre personas y no le queda el reparto tan desigual. Con diez años, yo ya sabía cómo no pegar a los demás, cómo no robar y cómo cuidar una judía creciente en un envase de yogur. No entiendo dónde se meten los políticos formados, honestos, responsables y bien crecidos cuando de gobernar se trata. Quizá los hemiciclos son como el interior de los coches que le convierten a uno en una especie de monstruo. Quizá, más probablemente, el exterior del hemiciclo les recuerda cómo es el mundo y cómo debería ser.

Gallinas

12 February 2010 – 23:40

Desde mi ventana observaba a las dos criaturas como esperando un taxi a las puertas del presidio. Agitaban el cuello espasmódicamente tratando de engullir un bulo de libertad. Caminaron un rato de forma errática y, tras mirar de nuevo a ambos lados, volvieron al corral.

Cuando no me topo con las personas, cuando mi existencia es más individual de lo acostrumbado, me da por fijarme en los animales para acabar sabiendo de las personas.

gallinas

El abuelo

9 February 2010 – 1:52

Hoy ha muerto el suegro de mi madre que, contra lo que pueda parecer, no era mi abuelo.

Cuando conocí a Marcial yo tenía como 6 años, pero medía poco más de mes y medio.  Al acercarme a la mecedora en que él estaba sentado, me topé con una enorme pelota que emergía del dedo índice de su mano derecha, un quiste, según me explicaría después mi madre.  Me pareció grande como una cabeza. Aunque cualquiera que me observara junto a su mano apoyada en el brazo de la mecedora, sabía que era más bien del tamaño de un ojo de niño.

En aquella misma mecedorá conocería más tarde a Josefa, su madre, una señora centenaria pero pequeña como un cuarto de hora. Josefa aparecía en la mecedora cada seis meses y se quedaba allí seis meses cada vez. Cuando volvía a irse, Marcial le calentaba el sitio hasta que regresara. Entonces él volvía a la silla contigua.

A Josefa la llamé bisabuela antes de llamar abuelo a su hijo. Ambos términos me parecían inapropiados, pero tener bisabuela fardaba más. Finalmente opté por emplear ambas palabras sólo con terceras personas y sólo para fardar de árbol “genealógico”. Entiéndase el concepto de fardar que tiene un hijo único de madre-soltera-huérfana.

Josefa murió siendo yo adolescente. No fuí al velatorio, ni al entierro, ni dije una palabra al respecto. Entonces me percaté de que gozaba de una escasa inteligencia emocional y, en general, escasas emociones. No puede decirse que sintiera demasiado su muerte. Claro que la lamenté, pero no la sentí.

Hoy ha muerto el suegro de mi madre y vuelvo a no sentir demasiado. Puedo pensar cosas y formularlas. Pensar en cómo le conocí o cómo me influyó, recordarlo o apreciarlo. Pero no se me encoge el estómago como cuando siento las cosas de la vida; el amor o la indigestión. Las cosas de la muerte no las siento demasiado. O quiero creer que es eso y no,que soy una especie de infrahumano despiadado.

De cualquier modo, lo lamento, Marcial.