El Subsecretario de Trabajo e Inmigración y sus intenciones para la inspección laboral

3 diciembre 2008 – 16:23

A principios del pasado Noviembre participó Leandro González, Subsecretario de Trabajo e Inmigración (PSOE), en el Séptimo Plenario del Grupo de Trabajo de la Conferencia Sectorial de la Inspección de Trabajo, en donde dijo una serie de cosas relativos a las inspecciones de trabajo que sirve para ilustrarnos sobre la nula voluntad del Gobierno nacional, regional y provincial (Burgos) de revisar a fondo el mercado de trabajo para hacer cumplir los convenios colectivos e intentar minimizar lo máximo posible un mercado de trabajo precario de por sí.

Uno de los grandes problemas que tiene el mercado laboral español fruto de su modelo de desarrollo y después de treinta años de (contra)reformas laborales es su precariedad en todos los sentidos, ante lo que por lo menos los sindicalistas comprometidos con los trabajadores a los que representan junto con el conjunto de organizaciones de izquierdas intentan que se cumplan los convenios colectivos y los contratos de trabajo. Para esto obviamente es necesario denunciar la escasez de inspectores de trabajo en España y también, hay que decirlo, el nulo interés de las administraciones públicas en que dichos inspectores realicen una labor verdaderamente de denuncia sobre lo que ven, al margen de trabajar con escasos recursos. Ante esto el señor Leandro González afirma que se van a doblar en los próximos cuatro años el número de inspectores y subinspectores, pasando de 2000 a 3000. Sigue siendo insuficiente, pero de todas formas es la eterna promesa incumplida, es decir, porque llevan años diciendo que van a doblar dichos inspectores y subinspectores, y por el contrario esto nunca se cumple a medida que se ha ensanchado de forma extensiva el mercado laboral.

Pero para ver la realidad que nos va a tocar a los burgaleses cito las palabras textuales del señor Leandro González sobre la provincia de Burgos (no contrariado por ningún responsable regional o provincial (ambas administraciones en manos del PP) al ser preguntado si se iban a aumentar los inspectores de trabajo en la provincia, a lo que empieza respondiendo de forma evasiva que “hay unos ratios que se acuerdan con las Comunidades Autonómas en los que básicamente se toma en cuenta el número de trabajadores que están sujetos a inspección pero también aspectos como la dispersión geográfica, el número de empresas e índices de siniestralidad, entonces en estos momentos Burgos está bien dotado, a la altura del ratio medio nacional y en la medida en que aumente el número y se tengan en cuenta estas variables pues se decidirá el número de inspectores y subinspectores que corresponden”. Es decir, que este señor ve la situación estupéndamente, por lo que lo extendido de los incumplimientos de los convenios laborales denunciados y la siniestralidad laboral serán fruto de la imaginación de los demás.

¿A qué le llama este señor estar “bien dotado” a la provincia de Burgos? Pues ni más ni menos a que ésta tenga sólo nueve inspectores y diez subinspectores, y con medios de trabajo insuficientes (lo cual obviamente es una situación totalmente precaria). En cuanto al aumento prometido de inspectores y subinspectores a nivel nacional mal empezamos para Burgos si antes de empezar piensan que el ratio “está bien dotado”, a lo que si unimos que el número de trabajadores y negocios abiertos en la provincia van a disminuir no esperemos gran cosa, y no sólo por lo que pretenda el Gobierno Central, sino también porque el Gobierno Regional y Provincial siempre ha mostrado negativa disposición para el control del mercado laboral en beneficio de los trabajadores.

En Merindades el incumplimiento de los convenios colectivos tiene diversos ejemplos sin que la inspección de trabajo sirva para algo, y la crisis económica que acecha el mundo, y que además en España tiene unas características especiales por la malísima política económica de los Gobiernos del PP y del PSOE (la cifra de parados se acerca al 12%, con un aumento de la tasa de desempleo de 806.900 personas en los últimos doce meses, situación que no se vive en ningún país del entorno), está afectando ya a Merindades de forma notable, y por ejemplos en Medina de Pomar la tasa de desempleo sobre pasa ya el 10%. Y todo esto en conjunto va acompañado de una precarización mayor del mercado laboral a nivel comarcal ya que el desempleo está aumentando especialmente en sectores de población a los que les es muy difícil encontrar otro puesto de trabajo.

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