La situación agricola-ganadera (I)

17 julio 2008 – 21:23

Con este artículo inicio una serie de tres escritos para plasmar mis impresiones sobre la situación agricola-ganadera en nuestro país. Lo hago dividiéndolo en tres para que no quede en un demasiado largo y denso y así sea más fácil de escribir y de leer, y además porque considero que este es un tema del que la izquierda no suele hablar mucho cuando es un sector fundamental.

El medio rural está sufriendo un despoblamiento progresivo a causa de las políticas agricola-ganaderas de los distintos gobiernos españoles y las políticas de la Unión Europea en este campo, con políticas que han ido provocando la concentración progresiva de la producción, su industrialización, la necesidad de grandes inversiones para mantenerse a flote en el mercado, etcétera, lo que ha llevado a que la proporción de medianos y pequeños productores se haya visto muy mermada, y en consecuencia la vida rural ligada a la sostenibilidad ambiental se reduce cada vez más.

En relación con la concentración de la producción y la desaparición de los pequeños y medianos productores nos es de gran utilidad ilustrativa el dato según el cual desde 1984 han desaparecido en España el 86 % de las explotaciones lácteas, todo ello fruto de las políticas iniciadas hace ya muchos años que han consistido en un profundo proceso de reestructuración que ha destruido cientos de explotaciones al año y no garantizaba la viabilidad de las existentes. A este proceso destructivo se le han unido políticas dirigidas y contribuidoras a que los ganaderos y agricultores sean totalmente separados de los consumidores produciéndose a continuación diferencias exorbitantes entre el precio pagado al productor real y el cobrado al consumidor. Estas políticas de dependencia de gigantescas transnacionales tiene como consecuencia que a día de hoy el 85 % de la distribución de alimentos en España esté controlada por cinco empresas de gran distribución y dos centrales de compra.

A estas nefastas políticas se le ha unido la pésima gestión a nivel nacional de los distintos gobiernos, y a su vez la pésima gestión de las distintas comunidades autónomas de la España agrícola (Andalucía, Extremadura, Castilla y León, Murcia, etc.) .En el caso concreto de Castilla y León (por poner un ejemplo ilustrativo y extensible) por ejemplo en el sector de la remolacha el gobierno regional ha apostado férreamente por su industrialización, y tras la nefasta reforma de la OCM tan pregonada por la última Ministra nacional del sector se ha firmado a nivel regional el Acuerdo de Reestructuración el pasado 10 de Marzo por la Consejera de Agricultura de Castilla y León y las Industrias azucareras en el que se respalda todas las pretensiones industriales y no cuenta para nada con la posición del sector productor, lo que tendrá como consecuencia los ruinosos precios actuales de la remolacha autóctona pero profundizados y la vez se prepara la futura importación de este producto.

Hablando de importación es ilustrativo el sector de la patata como ejemplo nefasto de las políticas comunitarias avaladas por nuestros gobiernos: Las importaciones han aumentado desde el año 2000 el 31 % (en el 2007 han superado las 742.000 TM -50% procedentes de Francia-) mientras que la superficie cultivada en España ha descendido el 46 % desde el año 2000 (130.000 Ha frente a las 89.000 Ha actuales). El precio pagado en origen había caído hace unos meses (y no ha subido) a los 0,17 €/kg y en el punto de venta el precio de un kilo se elevaba en el mismo momento a los 0,79 €/kg, es decir, un 350 % más. Con los actuales planteamientos el sector está abocado a la desaparición y a la dependencia de otros países, con lo que aumentará su precio, requerirá gastos de transporte, aumentará la utilización de productos químicos para su conservación -y en consecuencia tendrá más elementos nocivos para la salud humana-,etc.

Continuará…

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