1º de Mayo
30 abril 2008 – 7:57Este año vamos a celebrar el 1º de Mayo en un ambiente de crisis económica del sector financiero extendido al resto de sectores tanto a nivel nacional como mundial, en un contexto laboral que amenaza el futuro de millones de trabajadores. La crisis en el sector de la construcción, el aumento del paro y la reducción del consumo son los primeros síntomas de la crisis a nivel nacional. Todo esto se produce después de casi década y media en el cual se han acumulado enormes bolsas de beneficios por parte del capital sin que ni éste haya realizado un proceso de inversión para cambiar el frágil modelo productivo español ni los distintos gobiernos hayan hecho la tarea que les correspondía destinada a diversificar el modelo productivo a través de los mecanismos que tiene a su alcance.
Durante los últimos tiempos nuestro modelo productivo se ha basado en gran medida en sectores de escaso valor añadido como la construcción y el sector servicios, y mientras el capital acumulaba grandes bolsas de beneficio (desde 1999 sus beneficios se han visto aumentados en más del 70 %) los trabajadores vivían una situación en la que por ejemplo desde 1998 a hoy el salario medio real ha descendido el 4 %, unido a un mercado laboral caracterizado por los bajos salarios y la precariedad a la hora de tener un trabajo digno y estable. En este sentido por ejemplo –con cifras similares en el 2007- en el año 2006 de todos los contratos laborales que se hicieron únicamente el 8,7 % fueron contratos estables mientras que el 91, 3 % fueron contratos precarios o por ejemplo a principios del 2008 10,4 millones de trabajadores no llegaban ni a mileuristas. En este periodo de crisis el PSOE, el PP y la patronal pretenden que la crisis la paguemos las clases populares, y para ello van a apostar por una reforma del mercado de trabajo destinada a abaratar el despido y los costes ocasionados por los trabajadores, la moderación salarial, el aumento de la desprotección social para las personas en paro, la disminución en el gasto social, etc.
En esta situación nosotros decimos que la crisis la tienen que pagar quienes la han provocado y se han aprovechado de ella, empezando por el capital financiero que ha sido su máximo beneficiario. Teniendo en cuenta la subida del nivel de vida (alimentos, transportes, etc.) es de obligado cumplimiento exigir un aumento de los salarios, aumentar el gasto social en Educación, Sanidad, etc., e introducir mecanismos para rebajar el precio de la vivienda y hacerla más accesible. Para ello necesitamos recuperar la progresividad en la política fiscal, destinar fondos a la Inversión + Desarrollo + Innovación para desarrollar sectores productivos competitivos a nivel mundial, recuperar el sentido de inversión pública para los sectores productivos de propiedad pública y con participación democrática de los trabajadores, etc. Y desde la Izquierda tenemos la obligación de recuperar un paradigma que debería formar parte de nuestro carácter y que parece que últimamente hemos olvidado, y es el de que frente a las deslocalizaciones y demás formas de destrucción del tejido productivo y empleo tenemos la obligación de influir en nuestros gobiernos para que esos tejidos sean trasladados a los propios trabajadores con asesores gubernamentales y con por ejemplo capital mixto. Y para esto recuerdo el ejemplo de los trabajadores de Sintel, que se hicieron famosos tras una larga huelga y que posteriormente lograron crear a través de distintas vías Sintratel S.A, en la que los cargos de dirección de la empresa son elegidos por los socios-trabajadores y que a día de hoy da empleo ya a más de 250 personas. Yo me pregunto por qué si teniendo en cuenta que la iniciativa privada para desarrollar tejido productivo de valor añadido no es la adecuada no somos los propios partidos políticos los que desarrollamos planes de inversión pública para el desarrollo de un tejido productivo propio que dé trabajo a nuestros ciudadanos, porque la excusa de que no se puede hacer es falsa, se puede hacer y de hecho tenemos ejemplos en la propia España y en municipios incluso pequeños como Marinaleda.
La crisis está ahí y no nos vamos a librar de ella, así que hay que lanzar una propuesta en primer lugar como una denuncia del “Plan de choque” de 10.000 millones anunciado por el gobierno y en segundo lugar como un ejemplo de cómo se deben utilizar los fondos que son de todos. Y digo lo de la denuncia del plan del Gobierno porque se está hablando de 10.000 millones, cuando si tenemos en cuenta que la devolución de los 400 euros prometida suponen 6.000 millones y la eliminación del Impuesto de Patrimonio unos 1.500 millones comprobamos cómo casi salen ya los 10.000 millones de los que se habla. A mí me parece correcta la siguiente proposición de cómo utilizar esos 6.000 millones en lo siguiente:
- Destinar 2.000 millones de euros para la puesta en marcha de un Plan de Vivienda Protegida de Alquiler y de Rehabilitación de viviendas y edificios para incorporar energías renovables y mejorar su eficiencia energética. Se debe de reorientar las actividades de construcción hacia la obra civil, invirtiendo en infraestructuras públicas de transporte, prestando especial atención a la red convencional de ferrocarril, así como al mantenimiento y conservación de la infraestructura viaria. Todo ello con el principal objetivo de paliar el impacto en el empleo provocado por la caída en la construcción de vivienda residencial.
- Aumento en 1.000 millones de euros de los fondos dirigidos a la atención de la dependencia y a la generalización de la educación infantil de 0 a 3 años. Se debe acelerar la construcción efectiva de equipamientos que ofrezcan prestaciones relacionadas con éstas políticas, con la consiguiente creación de empleo cualificado.
- Aumentar en 1.500 millones de euros los fondos destinados a las pensiones de menor cuantía.
- Mejorar los fondos destinados a la adecuación y modernización de los Servicios Públicos de Empleo (SPE) y de las políticas activas de empleo en 1.000 millones de euros, con el objetivo de mejorar la protección por desempleo y poner en práctica las propias políticas activas.
- Aumentar en 500 millones de euros los fondos destinados a políticas de integración de los inmigrantes.
En definitiva desarrollemos un 1º de mayo combativo, reivindicativo, y por supuesto también festivo en recuerdo de los acontecimientos de Chicago.
Salud y República.







