Educación para la ciudadanía, pero de verdad.

21 noviembre 2007 – 15:13

Hace pocos días he acabado de leer el libro titulado Educación para la ciudadanía. Democracia, Capitalismo y Estado de Derecho, escrito por los hermanos Fernández Liria y Luis Alegre Zahonero e ilustrado por Miguel Brieva.

Y después de su lectura no puedo hacer otra cosa que recomendarlo con todas mis fuerzas, porque es una lectura de gran calidad e ilustrativa de la realidad mundial. Se aparición está motivada por un posicionamiento en contra de la asignatura “Educación para la ciudadanía”, la cual carece de fundamento científico y entre otras cosas tiene como objetivo el reducir hasta la insignificancia las horas lectivas de la asignatura de Filosofía en los institutos.

Los autores proponen una recuperación del núcleo de la Ilustración, especialmente en el ámbito del Derecho. Pero son muy claros desde el principio en que para desarrollar dicho núcleo es necesario asentarlo en unas bases materiales antagónicas de las del sistema capitalista.

Esta estafa”, dice la página 225, “habría resultado mucho más difícil si la izquierda no se hubiera empeñado tan alegremente en regalar al enemigo el concepto de Estado de Derecho. Lo que tenía que haber hecho, al contrario, era demostrar que semejante proyecto es imposible bajo condiciones capitalistas de producción. Poner en evidencia a todos los que, diciendo defender el Estado de Derecho, no defienden en realidad más que unos privilegios históricos, del mismo modo que podrían defender los genéticos”.

Y esto implica también una crítica a los intentos de desarrollar un Derecho ajeno al del espíritu de la Ilustración como por ejemplo el que se intentó desarrollar en la China de la “Revolución Cultural”.

El libro parte de la Grecia antigua haciendo un recorrido hasta nuestros días, condensando cómo el lugar de deliberación ciudadana y de toma de decisiones ha sido ocupado por distintos elementos a lo largo de la historia (Reyes, templos, etcétera y finalmente el mercado) y en consecuencia se han secuestrado las leyes. En el libro se parte de una premisa básica que la que resume perfectamente Platón cuando dijo “Quien esclavice a las leyes, entregándolas al poder de los hombres, debe ser considerado el enemigo más peligroso de la ciudad”.

Este secuestro de la ciudadanía -y en consecuencia de las leyes- se realiza a manos del capital transnacional, lo que no quiere decir que se elimine la política. El FMI, el BM, el G7, el GATT, el ejecutivo de la Comisión Europea, etc., son los fundamentos del gobierno internacional, y están precisamente al margen de todo control parlamentario y democrático. No es que no haya política, es que no hay democracia, y mucho menos división de poderes, República o Estado de Derecho.

Mientras el FMI se especializa en finanzas, el BM en desarrollo y la OMC en comercio, la OCDE lo hace en las ideas económicas. Genera ideología, pensamiento. Crea poder intelectual.

Y así el poder se mantiene ajeno a la democracia y a las leyes. El poder está en manos de esas 225 personas más ricas del mundo cuyo capital equivale a los ingresos ordinarios del 47 % más pobre de la población mundial; En las 200 empresas más importantes del mundo que controlan el 25 % de la actividad económica mundial aunque sólo emplean el 0,75 % de la mano de obra de la población laboral mundial; en esas grandes transnacionales, las cuales el 70 % son de capital yanki mientras sólo el 5 % pertenece a capital de países en vías de desarrollo; En los mercados financieros que son capaces de arruinar un país de un día para otro y en consecuencia de marcar la política económica. Todo esto mientras 1300 millones de personas viven con menos de un dolar al día y 3000 millones lo hacen con menos de dos dólares diarios.

Resulta de gran interés el repaso que se hace en el libro, y que resulta muy ilustrativo, de cómo cada vez que la izquierda -comunista o simplemente socialdemócrata- ha intentado introducir reformas de acuerdo con las leyes dirigidas a mejorar la calidad de vida de la ciudadanía el capitalismo ha intervenido siempre a través de su brazo armado y económico para ahogar dichas reformas. Aporta algunos ejemplos:

- Invasión de Paraguay en 1865 financiada por la banca inglesa.

- Golpe de Estado en 1973 en Chile durante el gobierno de Salvador Allende.

-Golpe de estado en España en 1936 financiado por los capitalistas españoles y con el apoyo del capital mundial.

-En 1954 invasión de Guatemala por los EEUU durante el gobierno de Jacobo Arbenz, que había ganado las elecciones con el 65 % de los votos.

- Golpe de estado en Indonesia en 1963 precedido de un bloqueo económico de los EUU. Según Amnistía Internacional hubo bastante más de un millón de muertos.

- Bloqueo de EEUU a Brasil durante los años 1961-1963 durante el gobierno de Joao Goulart y finalmente golpe de estado en 1964.

- Golpe de estado en Irán en 1953.

- En la República Dominicana en 1963 Juan Bosh Gaviño es desalojado del gobierno tras un golpe de estado e invasión de marines yankis. Hubo miles de muertos.

- En Haití en 1990 Aristide obtiene el 67 % de los votos, pero un mes es desalojado del gobierno por un golpe de estado.

- De nuevo en Haití en el año 2000 Aristide vuelve al gobierno tras ganar las elecciones . Hubo otro golpe de estado en julio del 2001 que fracasó, pero finalmente hubo otro en el año 2004 que triunfó. Hubo 10 000 asesinados.

- Colombia: Continuos asesinatos de los candidatos izquierdistas a la presidencia del gobierno.

- Bolivia: Unidad Democrática Popular en 1980 gana las elecciones, pero de nuevo se produce un golpe de estado.

- En Nicaragua de 1978 a 1990 hay una guerra continua por parte de los EEUU durante el gobierno del Frente Sandinista de Liberación Nacional que se salda con la muerte de 40 000 personas y la caída del FSLN.

- Golpe de estado en el 2002 en Venezuela.

- Apoyo de la burguesía italiana y alemana al Fascismo y al Nazismo respectivamente para protegerse del comunismo.

- Golpe de Estado en Grecia en 1967 dirigido por los EEUU.

- Intromisión en Europa cada vez que había un Ministro comunista o socialista en un gobierno. De esto es ilustrativo la dimisión de Lafontaine en 1998 del gobierno alemán.

En definitiva, como afirman los autores, los comunistas somos gente moderada que simplemente pedimos cosas de sentido común. Los extremistas son los capitalistas.

Si el gobierno quiere educar a la ciudadanía ahí tiene un buen libro. Si por el contrario lo que se pretende es educar en la ignorancia pues que efectivamente sigan con sus planes.

Saludos a todos.

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