La elección entre un Partido político o un Movimiento Político y Social.

10 noviembre 2007 – 18:30

Un debate que parece eterno cuando la izquierda está en crisis es el de si debemos organizarnos en un Partido político (y en consecuencia sin partidos en su interior) o en un Movimiento político y social -de aqui en adelante “mps”-.

He de empezar diciendo que no estoy de acuerdo en absoluto en diferenciar para nada un movimiento político y social de un partido político en función de la cuestión de la democracia interna. Ambos pueden ser perfectamente democráticos o antidemocráticos, otra cosa es que tenga la convicción de que ningún partido o movimiento político y social revolucionario/transformador tiene ningún futuro en la actualidad sino es democrático internamente.

IU no es más democrática que el PCE por definirse como un “mps”, de hecho a día de hoy hay más respeto a los estatutos internos en el PCE que en IU a la hora de tomar decisiones colectivas. Lo mismo que puede ocurrir a la viceversa.

La diferencia está en que un mps tiene la ventaja de permitir la existencia de Partidos políticos en su interior, así como corrientes internas o distintas formas de organización. El espíritu de un mps es la colaboración entre grupos de distintos matices idelógicos plasmados en un programa político y en una acción coordinada, enriqueciendo cada uno la organización con sus posiciones políticas y respetando lo democráticamente decidido tras un proceso deliberativo entre la militancia.

Los partidos internos, corrientes o agrupaciones con distintos grados de organización permiten a estos tener su propia organización desde la que aportar sus concepciónes políticas tanto en el campo teórico como en el práctico (como militante comunista pienso que la acción en el PCE debe ser conjunta a través del centralismo democrático -que no hay que confundir con el centralismo burocrático-), tener una financiación desde la que poner en funcionamiento publicaciones que expresen las posiciones y la transmitan, la formación de la militancia en las concepciones elegidas, el traslado al mps las decisiones tomadas colectivamente en el partido, etc.

Para esto unos elegimos estar en un partido político y a la vez en un mps y otros formar parte directamente de un mps. Pero la acción conjunta y coordinada será posible siempre y cuando se respente la posibilidad de existencia de ambos modelos de militancia, porque si la condición para participar en una política conjunta y coordinada es la disolución de los partidos a los que pertenecemos y que representan nuestras posiciones políticas y en consecuencia en los que estamos organizados la dinamitación del movimiento es inevitable, porque muchos no estaremos dispuestos a participar ahí -y digo muchos hablando de un amplio espacio, tanto desde el ámbito comunista como al mundo ecologista-.

La motivación fundamental de un mps es que permite sumar sensibilidades basadas en un programa colectivo y una acción coordinada nacida de una práctica democrático a nivel interno y su extrapolación a la sociedad y a las instituciones. El Partido político no permite esto y por lo tanto por mi parte lo rechazo ya que no permite sumar sensibilidades afines a la vez que se respetan las estructuras propias de éstas.

Saludos.

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