J. Anguita habla, y bien.

8 noviembre 2007 – 1:44

Julio Anguita, como él mismo dice, no ha abandonado la política, sino que ha cambiado de trinchera, lo que al menos yo agradezco profundamente, porque sigue siendo una voz muy necesaria en IU, y más en estos tiempos de confusión y deriva política.

El 6 de noviembre aparece una entrevista a J. Anguita en El Mundo en la que demuestra la claridad y coherencia de su pensamiento y práctica política, y sobretodo hace una denuncia, en mi opinión correcta, del rumbo tomado por IU en los últimos tiempos a la vez que propone una senda para el futuro. Comentaré a continuación las expresiones fundamentales para mí en dicha entrevista y mi reflexión personal sobre ellas:

- “Mi tiempo ya pasó…”

Esto en mi opinión es una afirmación de gran importancia teniendo cuenta que la lucha que se está produciendo hoy en día en IU está protagonizada mayoritariamente por personas que llevan 20-25 años en puestos de dirección, por lo que son claros responsables colectivos de la situación de IU y bastiones de su burocratización. Como dice J. Anguita -y venimos diciendo otros desde hace tiempo- es necesario que todas estas personas pasen a una segunda fila donde aporten su experiencia y a la vez permitan una regeneración interna unida a nuevas formas de hacer política.

-”IU debe ser soberana e independiente de las demás fuerzas políticas y de las centrales sindicales. Tenemos un programa y en torno a él podemos negociar con todo el mundo…”

Importante afirmación hoy en día. El volver a hablar de “programa” es una cuestión fundamental para recuperar el perfil de fuerza alternativa y transformadora en vez de estar preocupándonos de proyectos ajenos que poco o nada cambian el panorama socio-económico.

- “…y señalar como tal derecha sólo al PP, cuando el PSOE practica también políticas de derecha y hacemos seguidismo de ello. Centrar la actividad política de IU en el combate contra el PP es un error.”

IU ha sustituido el “programa” por la política basada en siglas. Se ha pasado de denunciar unos presupuestos con “déficit cero” a apoyar otros con “superavit fiscal” en los que apenas ha aumentado unas décimas el gasto social y se continúa con las políticas neoliberales continuando la labor del PP. No podemos ser “socio preferente” de un gobierno que ha realizado una (contra)reforma fiscal -6000 millones de euros menos para el Estado, beneficiándose mayoritariamente los grandes capitales-, (contra)reforma Laboral -siguiendo con la precarización del mercado laboral-, (contra)reformas educativas en beneficio del sector privado -LOE y LOU- (contra)reforma de la Seguridad Social, etc.

Frente a un gobierno así hay que estar en la oposición, lo que no quita para intentar negociar con él e intentar producir mejoras en las leyes en base a nuestro programa, pero siempre haciendo una valoración final para saber calibrar si la ley resultante está relativamente cerca de nuestras posiciones o si por el contrario apoyar la ley por introducir un par de enmiendas que no cambian el fundamento de la ley nos contraviene radicalmente nuestro programa ya que supone un profundizamiento en el modelo económico neoliberal engarzado en el modelo europeo y mundial. La opción segunda es la que ha marcado la trayectoria de IU en esta legislatura, con ejemplo en los Presupuestos Generales del Estado, las reformas educativas, la Ley de Memoria Histórica (una nueva traición treinta años después), etc.

Y por otra parte, indudablemente es obligatorio apoyar al Gobierno en la extensión de derechos sociales como el matrimonio entre homosexuales, lo que correctamente ha hecho IU. Por el contrario hay otras leyes “sociales” que se han apoyado y se han quedado en nada, sin financiación, se han convertido en meros carteles electorales como por ejemplo la Ley de Dependencia, que apenas tiene financiación. Pero a pesar de esto hay que tener en cuenta que la extensión de leyes de este tipo no quiere decir que se va a mejorar el sistema de atención público, porque el dinero para su financiación se va a sacar del ya existente, no viene precedido de una reforma fiscal progresiva, sino que como los patrones de los PGE no cambian el dinero habrá que retirarlo del gasto social asignado antes a otras materias.

- … “Una fuerza que no aspire a ser mayoritaria en su espectro ha renunciado a su propuesta”… “Hemos renunciado a existir como proyecto independiente.”

Y para esto inevitablemente hay que cambiar el rumbo. Tenemos que decidir si somos una fuerza independiente tanto de otros partidos políticos como de las fuerzas sindicales o si por el contrario somos una fuerza que está siempre para ser el apoyo de otros en los momentos difíciles. Es imperativo dejar de “hacer de oposición de la oposición” y defender nuestro propio proyecto independientemente de quien gobierne, y esto independientemente de que se puedan llegar a acuerdos programáticos, y esto no es posible si no estamos en frente del núcleo fundamental de la propuesta económica del PP, PSOE, CiU, PNV, ERC, etc.

- “Nuestra fuerza como proyecto de izquierda reside en la capacidad de inserción social. Las instituciones vendrán después para aplicar lo que previamente ha ganado la batalla social.”

Este es para mí un punto esencial, porque separa dos modelos de hacer política. La primera la clásica, con partidos no democráticos internamente y con la política institucional como epicentro. La segunda por el contrario se basa en la formación de un movimiento político y social democrático en donde a través de la militancia activa se le da forma (situación que no puede existir en la actualidad porque la militancia activa no es el centro de IU. No es posible tener una militancia activa cuando a ésta no se la consulta para las decisiones fundamentales.) y se traslada el trabajo realizado en la base a las instituciones en las que tenemos representantes, quienes están ahí como representantes y que por lo tanto en las cuestiones fundamentales no tienen libertad de voto, sino que éste se decide entre la militancia.

- “Escribí en su momento que la última tregua de ETA o era la definitiva o no valían repeticiones… ETA es una cuestión de policías y jueces.”

Sobre esta cuestión he de decir que yo en un primer momento sí apoyé la decisión del Gobierno de negociar con ETA su disolución y reinserción en la sociedad, pero con el paso de los meses y a la luz de la historia me fui desengañando y me he convencido de que esta gente sólo está dispuesta a disolverse si se cumplen sus presupuestos políticos básicos. Así que digo que lo primero que tiene que hacer ETA es hacer caso a la ciudadanía vasca que es la que le pide que desaparezca, teniendo entre ésta un apoyo mínimo, así que el primer paso es que ETA deje de hablar en nombre del “pueblo vasco” porque no le representa. Y a partir de aquí me veo en la obligación también de decir que ETA es cosa de policías y jueces, y que en relación al País Vasco se tomen las decisiones que se tengan que tomar en relación con el derecho a la libre determinación, pero no dependiendo de ETA sino persiguiéndola, encarcelando a sus miembros y deslegitimándola en la sociedad.

- “No, debían haberse declarados nulos y sin fundamento tanto los tribunales como las sentencias que dictaron.”

Claro que sí, tiene toda la razón. Yo me siento estafado y traicionado como familiar de personas que sufrieron la represión franquista de que IU haya apoyado una Ley de (des)Memoria Histórica en la que los juicios franquistas no son anulados, lo que unido a las últimas enmiendas de CiU veremos de cuantos complejos históricos se retiran las loas al franquismo, especialmente de las Iglesias, a lo que también uno que seguiremos sin una financiación concreta y decente para la localización y desenterramiento de las fosas comunes. Como dice Amnistía Internacional esto sienta un pésimo precedente internacional, ya que supone un alejamiento de los estándares internacionales en la cuestión de las fosas comunes.

¿ Y en qué órganos de dirección de IU se ha decidido a votar a favor de esta Ley? Que alguien me lo diga.

En fin compañeros, otro día más y mejor.

Saludos a todos.

  1. 2 Responses to “J. Anguita habla, y bien.”

  2. “Este es para mí un punto esencial, porque separa dos modelos de hacer política. La primera la clásica, con partidos no democráticos internamente y con la política institucional como epicentro…”

    ¿Por qué diablos se utilizan los adjetivos “viejo” o “clásico” para referirse a los partidos de cuadros o representantes institucionales que tienen las instituciones como epicentro? ¿No era igual de viejo y clásico, por ejemplo, el SPD alemán del primer tercio del siglo XX, cuya inserción social constituyó una nación dentro de la nación alemana a través de toda una red de cooperativas, periódicos, clubs, escuelas, editoriales, etc.? ¿No tenía gran inserción social el PCI italiano de posguerra, que mal que bien aplicó la lección de su gran referente teórico para ganar la hegemonía político-cultural de Italia? ¡Qué manía con identificar viejo con malo y nuevo con bueno!

    By Jorge on nov 8, 2007

  3. Ains… Veo que no os aclaráis. ¿Os aclaráis ya de una vez en qué bando estáis? ¿Estáis con LLamazares y sus secuaces o con los que apostamos por relanzar IU?

    By conectora on nov 13, 2007

Introduce el comentario

*

CommentLuv badge