Sobre la “propiedad” del agua.
7 noviembre 2007 – 4:32España es un país que por su situación geográfica unido al calentamiento global inevitablemente va a haber agudizado el problema del suministro de agua potable y para la producción agrícola.
No es mi intención hablar en este escrito sobre la necesidad de cambiar el modelo agrícola-ganadero en relación con este problema ni tampoco la necesidad de hacer una mejor gestión del agua usada en los hogares. De lo que quiero hablar es una cosa que me preocupa de la cuestión del agua teniendo en cuenta la visión localista y descentralizadora que tenemos en este país sin a la vez hacer un estudio global del país. Hace no muchos meses tuvimos el ejemplo en el que un miembro del Gobierno de Andalucía acusaba a la Ministra de Medio Ambiente de “intervencionista” en relación con un problema entre las Comunidades Autónomas de Extremadura y Andalucía con la gestión de los recursos hídricos.
Situaciones como estas o el conflicto vivido con el Plan Hidrográfico que intentaba aprobar el anterior gobierno del Partido Popular son un ejemplo de cómo se intenta defender recursos vitales para la población dependiendo de quién va a beneficiarse y sobretodo para seguir desarrollando un modelo económico con el turismo como un sector de gran importancia, lo que es indudablemente insostenible si éste no se adecúa a la realidad del terreno.
En la misma zona en la que está la casa de mis padres hay relativamente cerca dos pantanos, los cuales tienen un capacidad más que suficiente para abastecer a la región y además enviar recursos a nucleos úrbanos grandes que no son de la misma Comunidad Autónoma. Pues bien, nos encontramos con que la propiedad de esos pantanos pertenece a la Villa de Bilbao, por lo cual es la dueña del agua almacenada y su destino. Sin embargo en la zona de ambos pantanos hay problemas para abastecer de agua a las poblaciones cercanas, especialmente en verano.
Es evidente que es un desajuste institucional y una visión privatizadora de un recurso vital para el ser humano. Frente a esta visión hay que promocionar en la sociedad y trasladar a las instituciones a través de IU la idea de que recursos como el agua deben ser públicos y propiedad del Estado, lo que a la vez no impide que estén gestionados por las administraciones locales, provinciales y autonómicas. Y he dicho gestionar, pero esto no implica tener la propiedad del recurso. Se puede perfectamente descentralizar el Estado sin que esto implique trocearle provocando un enfrentamiento en la misma sociedad.
En el caso mencionado en concreto (indudablemente habrá más y de mayor magnitud) hay que exigir que el Ayuntamiento de Bilbao ceda el agua necesaria para el abastecimiento del Valle de Mena (Burgos) (a la vez que se apuesta por la propiedad pública a nombre del Estado y la gestión local y a la vez entre ambas comunidades) a la vez que se suministra agua a Bilbao. No se puede permitir que la región en dónde están instalados los pantanos tengan carencias de agua mientras que ésta se lleva por tubos a otra región cuando es evidente que el pantano tiene capacidad de sobra para suministrar agua al Valle de Mena y seguir enviando la mayor parte de su capacidad a Vizcaya (y más teniendo en cuenta que el nucleo urbano de mayor tamaño del Valle de Mena tiene 1500 habitantes, y sumados a los habitantes de los pueblos de menor tamaño no llegarán seguro a los 5000 habitantes, a lo que es muy importante añadir que esos habitantes están cubiertos en su mayoría por aguas ajenos a ambos pantanos, con lo que tampoco haría falta un gran desvío de agua de éstos).
Pero dejando este caso lo importante es que el problema del agua exige soluciones globales, tanto a nivel nacional como -especialmente- a nivel mundial, y por lo tanto no podemos detenernos en generar conflictos entre municipios, provincidas o comunidades autónomas limítrofes en función de quién es la propiedad de recursos vitales.
Saludos a todos.







