Sobre la necesaria refundación de IU.
30 julio 2007 – 22:03
El concepto de “refundación” no debe ser un problema a la hora de afrontar la reconducción de IU como un movimiento político y social frente a la deriva institucionalista jerarquizante que la domina cada día más. Lo podemos llamar una reforma profunda de los estatutos, una transformación, una revolución, una reforma, etc., da igual, el concepto en sí no debe suponer un problema como comienzo, más bien el concepto deberá determinarse al final del proceso a la vista de los resultados.
Este debate y proceso debe ser para empezar un ejercicio de tranquilidad, de derribo de posiciones políticas predeterminadas (me refiero a la situación interna, obviamente), de la eliminación entre los militantes del enfrentamiento de trenes que se da en las alturas entre los dos grupos “hegemónicos”. Incluso el argumento de subir o bajar en los resultados electorales debe ser a priori un argumento al que dejar a un lado porque no es un indicativo de que se actúe correctamente políticamente hablando ya que la subida de votos la podemos observar continuamente en organizaciones políticas de las que podemos estar en contra o una subida en votos puede deberse perfectamente a una determinada coyuntura política.
En relación con esto último hay que encontrar la manera de que la situación electoral de IU no tenga gran parte de su fundamento en una coyuntura política determinada, especialmente cuando está el PSOE en el gobierno. Cuando se dice que IU baja o sube en determinados contextos políticos se está confesando directamente que IU no está creando un tejido social propio, y esto en mi opinión tiene su causa directa en que IU no ha sabido evolucionar con los tiempos y no ha sabido adaptarse a una pura realidad materialista como es la propia evolución del capitalismo de comienzos del x. XX al capitalismo posterior a la II Guerra Mundial y que sobretodo no ha sabido adaptarse a la conversión del modelo económico del Fordismo al Taylorismo.
Tampoco hay que rasgarse las vestiduras y convertir los argumentos esgrimidos en el debate en un arma arrojadiza contra las posiciones que discrepen internamente, ni tampoco hay que hacer una demonización de la IU actual porque los problemas de ésta se hacen extensible a toda la izquierda europea de la actualidad y de las últimas décadas. El diagnóstico de IU es perfectamente compartible por la mayoría de las fuerzas políticas europeas que dicen querer transformar el sistema capitalista hacia una orientación socialista, y lo que está ocurriendo en Francia al PCF o en Italia con Rifondiazione Comunista son magníficos ejemplos. El mismo diagnóstico se puede aplicar en gran medida a los que se dicen sindicatos de clase y que sin embargo están contribuyendo junto a los poderes económicos hegemónicos a la transformación del denominado “estado del bienestar” para su integración total en un modelo económico basado en la más feroz competencia entre los ciudadanos del mundo sin la más mínima intervención en la economía de los últimos, y por lo tanto sin posibilidad de influir en la política.
Por lo tanto se hace necesario encontrar el núcleo de la actual degradación de la izquierda realmente existente. Y este núcleo en mi opinión está claro que es la falta de democracia interna, las estructuras jerárquizadas, el hecho de que cuarenta personas determinen qué vota un grupo parlamentario (y esto cuando no es el grupo parlamentario el que decide el sentido del voto), el hecho de que los procesos electorales internos determinen durante un periodo temporal quién tiene la mayoría para tomar las decisiones en todos los ámbitos, empezando por el grupo parlamentario y acabando por los grupos municipales.
El hecho de hacer el diagnóstico no quiere decir que lo existente debe ser destruido, o al menos no tiene por qué ser así, se puede opinar perfectamente –como es mi caso- que lo existente debe ser tomado como una base sobre la que construir un nueva estructura política y social, que no hay que desechar lo que tenemos sino que por el contrario hay que aprovecharse de lo positivo que se ha creado en estos veinte años (entre otras cosas ser la tercera fuerza política española) creando a la vez los mecanismos que nos permitan superar las contradicciones actuales.
Y la base de esos mecanismos debe ser la toma de medidas que garanticen en la práctica los métodos democráticos participativos, democratizando las estructuras de la toma de decisiones, permitiéndonos entre otras cosas la recuperación del espíritu unitario que en base a la toma de decisiones democráticas todos los militantes lleven a la práctica el resultado de dicho proceso.
Y para hacer esto es irremediablemente necesario romper las cadenas que nos ligan a unos directivos preocupados únicamente por el dominio de espacios de poder a nivel interno que tienen como objetivos la perpetuación en los mecanismos de poder y la reproducción de estos grupos en los cargos institucionales obviando cada día más los mecanismos democráticos que deberían permitir la participación en la toma de decisiones por parte de los militantes. Esto debe ser hecho con el objetivo de abrir IU a todos los movimientos sociales, a las personas que participan en los sindicatos o simplemente a tantas y tantas personas que un día formaron parte de IU o del PCE y que se fueron desilusionados por la deriva de estas organizaciones, sin olvidarnos de esos jóvenes que a día de hoy tienen sensibilidad política y que salieron a la calle por ejemplo en contra de la guerra y que sin embargo no encuentran espacios de participación en donde sus posiciones tengan consecuencias. Y cuando digo abrir IU a todos estos sectores no estoy diciendo que la situación se vaya a solucionar de hoy para mañana, ni siquiera que muchos de ellos vayan a militar, pero sí digo que IU puede y deber ser un instrumento que canalice las propuestas de los movimientos sociales o sindicales ajenos a IU (y situaciones como estas se pueden dar muchísimas, empezando por temas como el Canon, las propuestas de grupos de gran potencialidad como Ecologistas en Acción, etc.) y sea capaz de trasladarlas al ámbito institucional o político en donde IU tiene representación, y de esta forma IU podría ganarse la confianza de todos estos sectores y avanzar hacia la agrupación de todas estas sensibilidades políticas, que tendría como nexo de unión la participación democrática, porque de otra forma no es posible, lo contrario es la actual desestructuración de los movimientos que no están de acuerdo con el actual modelo económico-político y que sólo conduce a su ineficiencia.
Y para avanzar hacia esta situación hay que crear una estructura política y social que responda a los retos del s. XXI y la actual fase de mundialización y fusión del capital. Y hay que empezar a caminar, porque como dice Eduardo Galeano es cierto que cada diez pasos que damos la utopía se aleja otros diez pasos, pero para eso sirve la utopía, para caminar, y para empezar a caminar hay que romper las estructuras políticas que hemos asimilado y que son propias del capitalismo y que están fundamentadas en la democracia representativa. Continuamente desde IU y desde su militancia se critica en sentido negativo las consecuencias de la democracia representativa-parlamentaria y la falta de participación en la política de la ciudadanía, y sin embargo dentro de IU se funciona de forma muy parecida. Periódicamente hay asambleas que determinan la correlación de fuerzas internas y se traducen en unos determinados tantos por ciento que son traducidos en un determinado número de personas, que son las que deciden la marcha de la organización hasta el próximo periodo electoral a nivel interno. Este modelo de organización interna lleva inevitablemente al anquilosamiento de las estructuras de participación interna y a que los enfrentamientos a nivel interno se produzcan únicamente en las alturas de la organización y que se deban más bien a enfrentamientos por los espacios de poder y por quién obtiene los cargos institucionales, creando verdaderos profesionales de la política que ven en la falta de participación de la militancia en la toma de decisiones el mecanismo por el que perpetuar la situación, pudiéndose observar en muchas ocasiones cómo muchas de estas personas hacen de la política una forma de vida sin tener que integrarse en el mercado laboral.
¿Y cómo romper con esta dinámica? Pues para esto es necesario empezar por medidas que son tremendamente sencillas, como por ejemplo la afirmación clara de que no debe ser ninguna dirección formada por un presunto grupo de sabios ni el grupo parlamentario los que toman las decisiones importantes como por ejemplo el voto sobre los Presupuestos Generales del Estado. Hay que tomar por costumbre, redactando unos estatutos bien explícitos al respecto, la realización de referendums entre la militancia sobre las cuestiones fundamentales que marcan nuestro recorrido político. Y hay que empezar por lo más cercano, por el propio municipio en el que residimos, haciendo que la militancia pueda realizar votaciones periódicamente que marquen la vida del grupo municipal dejando a un lado las mayorías que puedan conformar la Dirección. El municipio debe ser ese centro en el que se transforma la conciencia, debe ser un campo de pruebas sobre el que construir una fuerza política y social progresivamente más grande y con mayor capacidad de acción, deber ser un espacio de formación política de los militantes y la comprobación de que la política no tiene por qué ser algo ajeno al ciudadano, debe ser un espacio en el que participen las distintas sensibilidades que apuestan por la transformación socialista del mundo en el que vean que su voto tiene consecuencias.
Posteriormente hay que adecuarse a la estructura del Estado en el que vivimos para la organización de dicha estructura política y social sea capaz de organizarse adecuadamente y actuar en consecuencia. Este es un ámbito que debe ser especialmente atendido porque es él en el que en una Comunidad Autonómica u en otra donde IU más posibilidades tiene de formar parte del Gobierno o de poder influir fuertemente en él, y para empezar es necesario que se apruebe o no por el conjunto de la militancia las alianzas electorales, si se va a formar parte de un gobierno, si se acepta determinada Consejería, qué se va a hacer en esa consejería, qué se va a hacer en el conjunto del gobierno, etc.
Pero no debe quedar ahí el asunto ya que en una Comunidad Autonómica hay continuamente leyes a las que votar, lo que hace difícil la tarea de formar parte del gobierno, porque podemos efectivamente formar parte de un gobierno dirigiendo una Consejería y podemos hacerlo estupendamente, pero un gobierno es mucho más que una consejería, y si el miembro principal del gobierno cede una consejería es porque obliga a continuación a apoyar otra serie de medidas que perfectamente y con toda seguridad van en contra de nuestro perfil político. Y aquí ya entramos en la prostitución de la política dirigida por grupos en las alturas que son los que hacen los pactos de gobierno a corto y mediano plazo y precisamente es aquí en donde si se forma parte de un gobierno más se aleja a la militancia de la estructura política y social que pretende ser IU porque la política en el capitalismo (y por lo tanto los Partidos con los que podríamos formar gobierno al menos a corto y mediano plazo) no está dispuesta a que una parte del gobierno dependa continuamente de lo que salga aprobado o no por la militancia, sino que en todo caso está dispuesta a ceder espacios que considera de escasa influencia. Y pongo algunos casos concretos: ¿Estamos dispuestos a formar parte de un gobierno en la Consejería de Vivienda si ese mismo gobierno a cambio sigue con sus políticas neoliberales que están día a día precarizando la Sanidad pública? ¿Estamos dispuestos a dirigir una parte de un gobierno para que a cambio tengamos que apoyar Presupuestos que eliminan cada día más fondos de la Educación? ¿Estamos dispuestos a dirigir una parte del gobierno para a continuación hacer reformas regresivas en la legislación fiscal? ¿Estamos dispuestos a dirigir una parte del gobierno para a cambio hacernos los sordos cuando nuestros compañeros de gobierno apoyan regresivas Reformas Laborales? Se puede seguir hasta el infinito, pero la cuestión fundamental está en cómo se combinan todos estos factores, en concreto la participación en un gobierno, con la práctica diaria de la democracia y a la vez no perder el perfil político, ¿Y es que de qué nos sirve y qué identidad nos da hacer una buena labor en por ejemplo la Consejería de Educación si a continuación estamos apoyando unos Presupuestos que recortan año a año los fondos de Sanidad? Teniendo en cuenta todas estas cuestiones debemos darnos cuenta de que todas estas cuestiones sólo pueden ser resueltas con una participación de la militancia en referendums periódicos y que nuestros representantes en las instituciones sean una representanción en el “poder” y no el “poder” de la organización en sí, porque de lo contrario nos encontraremos con la situación actual, que no es otra que la participación en gobiernos en los que es perfectamente posible que se haga una buena labor en el área que se dirija pero sin embargo se seguirá participando en gobiernos en donde el noventa por ciento de lo hecho al final de la legislatura son políticas neoliberales, políticas de las que decimos estar en contra pero que se acaban por asumir y que no hacen otra cosa que generar un rechazo por parte de los movimientos sociales más activos dentro del mundo de la izquierda transformadora o revolucionaria.
Y lógicamente no se puede dejar de hablar de Izquierda Unida como una organización política y social que debe aspirar a ser fuerza política hegemónica y no ser una fuerza política con un subconsciente determinado según el cual debe estar supeditada a otros proyectos políticos porque sino vienen otros que son peores. Con toda probabilidad es éste el ámbito en donde más se evidencian los vicios burocráticos que atenazan cada día más a la organización y en donde más se evidencia el escaso poder que tiene la militancia para influir en las decisiones fundamentales que se deciden en el país. Y sin embargo este debe ser un ámbito en el cual la participación de la militancia no debe resultar ningún problema para que ésta decida democráticamente sobre las cuestiones fundamentales que se deciden en las Cortes. ¿Cuáles son los inconvenientes que se plantean para hacer un referéndum sobre la posición a tomar con la Reforma Laboral, la Reforma Fiscal, la Reformar de la Seguridad Social, los Presupuestos Generales del Estado, la Ley de Memoria Histórica, etc.? Ninguno, no hay ningún problema, y por el contrario nos encontramos que estas cuestiones las están decidiendo un número muy reducido de personas cuando no es el propio grupo parlamentario (tres personas) el que las decide. ¿Qué excusa tiene esto? Pues no hay ninguna excusa, y menos con los avances tecnológicos que hay hoy en día. ¿Cuántos referendums habría que hacer sobre estas cuestiones en una legislatura? Desde luego no muchos. ¿Cómo es posible que una organización con más o menos un millón de votos y que teóricamente esté en contra de la democracia representativa como modelo gestor de una sociedad funcione así internamente? La explicación no es fácil, y en cualquier caso no puede ser una explicación desde un punto de vista ético y moral, sino que tiene que estar basado en la descripción de una organización burocratizada en la que unos determinados grupos de poder que llevan veinte años dirigiendo la organización se disputan la dirección de la organización sin que haya entre ellos especiales diferencias organizativas o ideológicas, sino que únicamente tienen como objetivo el dominar la organización y eliminar los espacios de control sobre ellos hasta llegar a la situación de degradación actual.
Frente a esta situación el Grupo Parlamentario debe transformarse en un grupo de personas que representan a la organización y que llevan a cabo la representación de propuestas o enmiendas en las Cortes y llevan a cabo las distintas negociaciones con los demás grupos parlamentarios y una vez finalizadas éstas presentar la existencia o inexistencia de beneficios en las cuestiones fundamentales y hacer que los referendums sobre estas cuestiones no sean una excepción como son en la actualidad, sino algo que sea algo relativamente cotidiano en la organización adaptado a la vida de los militantes para que la participación sea lo más amplia posible.
Y para que Grupo Parlamentario realice una buena labor y para que la militancia esté informada sobre las distintas cuestiones es necesario revitalizar las distintas áreas de elaboración de IU Federal que a día de hoy están prácticamente muertas, y cuando funcionan pues puede pasar perfectamente que no se les haga el más mínimo caso como pasó con la votación de la Ley Orgánica de Educación.
Y para finalizar hay que decir sobre la tratada estructuración de una organización política y social que sea capaz de cohesionar los distintos ámbitos tratados en los que debe moverse (municipal, regional, autonómico y nacional) que es necesario determinar de qué tipo de estructura se va a dotar. Por estas fechas estamos viendo la formación en Venezuela del PSUV, que tiene como objetivo liderar un movimiento político y social, y que no es más que una evidencia de la necesidad de tener una organización adecuada para lograr los mejores resultados posibles. La historia nos dice que intentar copiar modelos aplicados a otras realidades es un ejercicio peligroso, pero quizá sea el momento de que los europeos empecemos a observar y estudiar detenidamente los procesos políticos que se están llevando a cabo en países de América Latina y de forma especial en Venezuela. Y digo esto entre otras cosas porque quienes argumentan que la democracia participativa no es una meta posible en una organización política o en la propia sociedad deberían mirar las experiencias de por ejemplo los Comités de Tierra Urbana (*1) en Venezuela, quienes están llevando a cabo experiencias democráticas mucho más difíciles que las que se plantean en este artículo. Al hilo de esto va el que IU en los últimos tiempos ha sufrido la ruptura de su modelo organizativo interno en distintas federaciones, rompiendo el modelo organizativo federal y sustituyéndole en dichas ocasiones por formaciones políticas independientes que establecen a partir de ese momento una relación confederal con IU Federal y además de forma nada equilibrada, ya que las “federaciones confederadas” se arrogan el derecho de poder participar e influir en IU Federal con derecho a voto y demás pero sin embargo IU Federal no tiene la más mínima capacidad de acción sobre estas nuevas formaciones políticas. Esto debería ser algo inadmisible.
En esta situación con toda probabilidad hay que volver al proyecto fundacional de IU como una organización federal como nexo de unión entre las distintas tendencias y sobre todo porque se piensa que el modelo federal es el más adecuado para el gobierno de España, país en el que IU debe aspirar a ser una fuerza hegemónica en algún momento. Una organización política como IU, que defiende un modelo federal, unitario y republicano debe tener una estructura en las que las distintas federaciones ceden su soberanía a un proyecto federal común en el que se vinculen, lo que no niega el que a continuación las federaciones tengan a la vez sus propias competencias y sean las gestoras de las decisiones tomadas por el conjunto de las federaciones y de las propias decisiones tomadas por la propia militancia a realizar en la federación. Pero sin duda alguna hay cuestiones como por ejemplo las decisiones a tomar en cualquier reforma económica que afecte al conjunto del país o el propio modelo de Estado que deben ser cuestiones a ser decididas por el conjunto de IU, decisiones que posteriormente deben ser apoyadas de forma unitaria por el conjunto de las federaciones.
A partir de lo ya comentado la cuestión ideológica, estratégica o táctica del proyecto será algo tomado democráticamente y lealmente aceptado por las distintas partes, pero ya por todo lo dicho aquí esta reestructuración interna no creo que haya otra forma de llamarle que una completa “refundación”, y es que de aplicar a grandes rasgos lo aquí expresado será otra IU la existente, de eso no me cabe ninguna duda, y con toda seguridad sería la expresión de un movimiento político y social que agruparía a mucha más gente atraída por la capacidad de participación en las decisiones colectivas y con toda seguridad le daría un perfil alternativo mucho más independiente y evidente que el existente en la actualidad, y sin duda alguna supondría la puesta en práctica de la creación de espacios socialistas a distinto nivel, no me cabe ninguna duda.
En definitiva lo expresado en este texto no es nada nuevo, con toda seguridad lo han expresado otras personas antes y con toda probabilidad con mayor acierto que yo, pero para finalizar creo que la mejor forma de resumir los expresado es la frase del Subcomandante Marcos desde la Selva Lacandona en lo relativo a no la toma del poder en sí, sino a la práctica del poder, en este caso dentro de la organización.
*1 http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/pdf/177/17731112.pdf








4 Responses to “Sobre la necesaria refundación de IU.”
Mi estimado enemicus Pedro Antuñano, me vas a permitir que te responda en tu nuevo blog, así de paso ligo la respuesta al tema con el que inauguras este nuevo.
La refundación de IU sólo puede ser su destrucción, en el sentido de Marx de que es lacayuno intentar pinchar con alfileres lo que habría que destruir a mazazos.
Porque el error está en pensar que sólo falla la organicidad, el respeto a los estatutos, las carencias en “democracia participativa”. No lo niego, pero !!ojala sólo fuera ese el problema!!!
Lo que hay que refundar no es IU sino la izquierda española.
Después de 70 años del fin de la I República y más de 35 de la muerte Franco, que lo más “potente ideológicamente” que se ofrece sea el desenterrar muertos y una versión mitológica de lo que fue(y pudo haber sido) la II República, es sencillamente indecente. Se oculta la falta de proyecto para el presente y futuro acudiendo al (falseado) pasado, donde las dicotomías izquierda/derecha se daban con OTRA nitidez, tanto a nivel internacional como nacional, nitidez QUE HOY EN DÍA YA NO ESTÁN PRESENTES porque no están presentes las mismas circunstancias históricas, ni en España(ya no es un país rural, ni con masa de analfabetos…, ya no existe la URSS, ni la alternativa del fascismo tanto a las democracias de mercado como al comunismo…). Que después del derrumbe de la URSS, cuando con su existencia podría tener cierto sentido que una hegemonía comunista desconstruyera España para re-construirla “federal y/o autodeterminada” en la órbita y/o con el respaldo del “comunismo realmente existente”, digo, algunos sigan con la cantinela de las nacioncitas, la autodeterminación…cuando lo que hay detrás ya no es el respaldo de la URSS si no el capitalismo de la UE franco-alemana(recordad los Balcanes!!! y el análisis de Petras. Laso lo ha visto muy bien…) digo, es sencilamente estulticia política. No se les puede ni calificar de traidores sino de bobos políticos. Que aún así se siga con la cantinela del “federalismo”, pero ya ni siquiera en función de una hegemonía de “izquierdas” sino con la derecha racista y clerical del PNV, con impresentables como ERC, PNV, IC y demás ralea de politicuchos del tres al cuarto, auténticos caciques clásicos, versión “estado de las autonomías”(ver Martín Seco) es penoso. Que después de haber rehabilitado a la PRISOE, partido reconstruido con capital alemán y visto bueno de USA sobre las ruinas del PSOE histórica, llamado al poder por el régimen tardo franquista y la Europa del capital en su día para que todo quedara bien atado, en “un referente de la izquierda” con la que se negocia, pacta, la “izquierda plural” y no sé que bobadas más, por cuatro prebendas y “para que no gobierne la derecha”. Que después de ver que el estado del bienestar es, primero un bienestar canalla, por individualista, consumista…que, segundo, se basa en la explotación del tercer mundo y, sobre todo, que YA NO ES INCOMPATIBLE CON LA PRODUCCIÓN Y REPRODUCCIÓN DEL CAPITALISMO y que aún así se siga haciendo bandera del estado del bienestar, de “la calidad de vida” como si estuviéramos en la siglo XIX. Obviamente no me refiero a que haya que volver a las condiciones laborales y de vida del s. XIX, pero tampoco a que la única crítica a esto sea la del ecologismo y máxime cuando buena parte del rollo ecologista es puro marketing empresarial-político. Es preciso una rectificación en este sentido también. Qué decir de buscar la piedra filosofal de la reconstrucción de la izquierda en los manidos “mov sociales”; desde la fundación de IU con la misma cantinela; mucho se podría decir, pero sólo apuntaré algunas cosas: primero ¿conoces algún partido político que NO tenga contacto con los mov sociales? ¿No tiene el PP contactos también con mov sociales, no participan también afiliados, simpatizantes…del PP o de cualquier partido en mov sociales?
Precisamente porque lo político nunca agota(la idea de estado totalitario esta mal formada, no existe ni ha existido ningún estado que totalice toda la realidad social, antropológica, religiosa, económica,.) la realidad social, ésta tiene su propia dialéctica que trata de canalizar, encauzar, lo político, aunque en ocasiones las realidades sociales desborden lo político; es decir el contacto con los mov sociales es genérico a cualquier partido político y estado(las relaciones del ultimo franquismo con la iglesia y su “movs. Sociales” es paradigmático de lo que digo)
Por lo mismo, te digo que la realidad social, de los mov sociales no puede agotar, “totalizar” las realidades políticas, las referentes al estado, por mucho contacto que se tenga con los mov sociales siempre, mientras haya estado-nación, hay que tomar decisiones que son políticas, que afecta al Estado y a veces en contradicción con las demandas de los “mov sociales”.
En segundo lugar ¿qué mov. Sociales? Los hay muy dignos e interesantes, pero también hay auténticas majaderías y estupideces (conocí a unos cuyo “modelo alternativo” consistía en plantar en los espacios públicos de las ciudades productos de agricultura ecológica…
En fin los mov sociales son diversos entre sí, las realidades sociales son contradictorias, tienen su propia dialéctica interna, a su vez en relaciones dialécticas con las realidades políticas de los Estados, tratar de anegar LA POLÍTICA DE IU en los mov sociales, da para lo que da: apelaciones, siempre genéricas sobre los mov. sociales. Después de ¡cuántos años ya! llevan en IU con la misma cantinela, al parecer sin ninguna reflexión crítica. Y encima para más INRI cuando ha habido movilizaciones en España, al parecer hegemonizadas por los “mov sociales” Nunca Mais, la guerra de Irak, la vivienda…( concediendo este protagonismo, que ya es mucho conceder!) ¿cuándo ha beneficiado realmente a IU?.
En fin sirvan esto breves indicios para decirte que intentar reducir el problema a cuestiones de cumplimientos de estatutos, organicidad, “democracia interna y participativa”, protagonismos personales…son cuestiones menores y leguleyas, “pinchacitos con alfileres”. No digo que no existan, son verdaderos problemas, sino que no van a la raíz del problema, no son el problema verdadero.
Cuanto más tarden en comprender en IU/PCE, peor. La realidad material, dialéctica es lo que tiene (permíteme que te recomiende la lectura, en el penúltimo Catoblepas, del artículo sobre HEGEL y España) que no se detiene. IU/PCE en su prosupuestos ideológicos/ estratégicos son pura basura reaccionaria, sin perjuicio de manifestaciones más menos minoritarias, que ni pueden, ni quieren, revolucionar, ni transformar nada, sirven “para vivir del cuento” en las instituciones y acompañar al PRISOE y a los nacionalistas, separatistas y caciques autonómicos. Y tarde o temprano, dialéctica material obliga, se va a configurar otra izquierda en España. Indicios hay, para el que los quiera ver, muy frágiles, con mucha confusión ideológica todavía, poca organización partidista, pero ahí están para quien sepa mirar: Ciudadanos en Cataluña, la cuestión sobre un tercer partido nacional, abstención en estatutos, críticas no sólo de las bases sino de “la inteligencia” vinculada al PSOE, posicionamientos para reformar la constitución, pero no precisamente en sentido secesionista, también con la ley electoral…,etc; todo un posicionamiento de fondo, muy confuso y difuso, nada organizado partidistamente, con gran indefinición todavía y que la propaganda trata de estigmatiza como “del PP”…el PRISOE, que es una fuerza de gobierno, es decir, que tiene que conservar el poder, lo sabe y está empezando a rectificar ciertas cosas,si quiera en apariencia, de cara a las próximas elecciones, las precisamente vinculadas a la cuestión territorial y etarra, por ser las más sensibles…algo que lo tontos útiles de IU, que no se enteran, diagnostican como “giro al centro”. Pura estulticia.
Cuando las circunstancias cambian(ya no hay URSS, “capitalismo europeo del bienestar”, 30 años de caciquismo autonómico, de terrorismo etnicista etarra, la socialdemocracia y los restos del comunismo convertidos en “consignas progres” cuyo único objetivo es retener el poder en las instituciones…), posiciones políticas de un signo pasan a ser de otro si no se adaptan, modifican, rectifican… Y IU/PCE, con independencia del resultado electoral que obtenga(que más da que tenga un buen resultado en la s generales y llegue…a qué a 10 diputados, siendo optimistas, a 12¿?) con su ideología basura ya sólo le queda hacerse a un lado, ponerse “a la derecha” y dejar paso a lo que venga.
Habrás podido deducir que tampoco tengo ninguna esperanza en el PCE, sin perjuicio de ciertas rectificaciones que siempre he aplaudido y apoyado, pero son minoritarias y muy marginales, no esenciales a la magnitud, a mi juicio del problema de la izquierda en España. Además siguen en muchos aspectos con los mismo errores: da sencillamente asco ver en la página del PCE el comunicado lamentando que en Navarra no haya un gobierno “vasquista y progresista”…con los proterroristas y secesionistas, con el PNV y Aralar, autentico asco da, vale.(ahora parece que igual lo arreglan, algunas prebendas tocarán, algunos se colocarán..)
Ni que decir tiene de lo que se puede esperar de este grupúsculo al que tu te ligas, el de Enrique Santiago; son politicuchos menores, que en el reino de los ciegos….
IU delenda est, por una izquierda española!
By laGuillotina on ago 2, 2007
Estimado Guillotino:
Contestaré a tus comentarios en los próximos días. Coincido en algunos de tus análisis, pero no en las soluciones que propones, jeje.
Saludos.
By Pedro Antuñano (enemicus) on ago 11, 2007
Aunque entiendo (y no necesariamente comparto en todo) lo que dice laGuillotina, creo que tu anotación incide en algo muy importante.
Hay que romper de alguna manera este marasmo de peleíllas bloqueantes en todos los niveles de la organización, y para ello es esencial pensar sobre las formas de la participación y trabajar en ellas. En la medida que seamos capaces de armar una IU realmente en manos de su militancia, ya saldrá de ahí -o no, pero será nuestra responsabilidad- una nueva izquierda que sea capaz de plantear alternativas globales a la vez que enmiendas parciales a un sistema inmoral e ineficiente como es el capitalismo.
Estoy muy de acuerdo en la necesidad de recurrir con mucha continuidad -y en muchos casos mediante obligatoriedad estatutaria- a la consulta a la militancia. Creo que además de ser una cuestión de principio, inevitablemente va a tener el muy beneficioso efecto de reducir la fuerza de todo tipo de camarillas instaladas.
Yo añadiría otro elemento de mejora organizativa que también puede contribuir a poner a la militancia por encima de las peleas de tirios y troyanos de las alturas: todas las elecciones internas de IU, y también las candidaturas a puestos de la democracia representativa institucional, deberían realizarse mediante el sistema de listas abiertas con un cómputo de resultados como el que se emplea en la elección del parlamento irlandés.
Por una parte, se garantiza que ningún afiliado desperdicia su voto, por más minoritaria que sea su ‘sensibilidad’ dentro de la organización; por otra parte, se evita que la militancia deba consentir el ‘pago de favores’ de unos miembros de camarillas, incluyendo gente ‘a la que hay que dejar colocada’ en sus listas.
By Gansadas on ago 30, 2007
Saludos “Gansadas” y gracias por tu participación y tus sugerencias.
Comparto tu visión, a ver si esta tarde o mañana introduzco en el blog una contestación anterior que le di a “La guillotina” que generó por su parte el escrito que hay en este blog y a la vez contestaré a este último escrito suyo.
Un saludo.
By laescarpadasubida on ago 30, 2007