Sobre los comentarios
En principio no borro ningún comentario por su contenido. Sólo borro los comentarios que son spam (de venta de viagras, o los que se dejan en diez blogs sin tomarse la molestia de leerlos, los que copian artículos ajenos sin citar autoría o sin venir a cuento…) y los que sólo buscan boicotear el blog.
Las opiniones, en cambio, son completamente libres. Pero me reservo la opción de que mi blog no sirva para dar publicidad a las páginas que no me dé la gana de promocionar. Así, si lo veo conveniente, eliminaré enlaces que prefiera que no se difundan desde mi casita. Y quien vea así corregido su comentario puede pedirme que borre el comentario y lo haré gustoso.
Sin embargo, la reciente jurisprudencia responsabiliza al titular de un blog de los posibles delitos en que incurran sus comentaristas. Se puede decir lo que se quiera sobre el autor del blog siempre y cuando no se le amenace. En general los insultos son bienvenidos, porque dejan muy mal al que los emite y si no los borro quedo como muy superior.
En cambio, los insultos, injurias, calumnias, etc… a terceros ponen en riesgo la integridad económica del autor, pues cualquiera podría denunciarme por las palabras que otro deje aquí. Así que si alguien injuria a un tercero en los comentarios, le pediré por correo electrónico que me dé sus datos si se hace responsable del mail. Si no contesta o su mail es falso, lo borraré.
No se pueden comentar posts con más de diez días de antigüedad, porque es una forma muy sana de librarme de muchísimo spam que mandan máquinas a posts antiguos.


















