Unidad para el cambio (IUlogía)
11 November 2008 – 8:10En anteriores apuntes sobre el inminente akelarre que concelebraremos las gentes de Izquierda Unida ha habido siempre comentarios que apuntan a la necesidad prioritaria de la unidad. Ello así en abstracto no suena mal. Es mejor la unidad que la desunión, como es mejor estar cómodo que estar incómodo. El problema es en torno a qué se fragüe la unidad. Porque unirnos no parece tan imposible. Cualquiera que siga las noticias de Izquierda Unida desde que terminó el ardiente verano verá que se ha rebajado muchísimo el tono agresivo con el que algunos nos tenían acostumbrados a dirimir sus diferencias (salvo alguna estridencia llamativa). Que sigue habiendo diferencias es una obviedad y si alguien quiere que en IU deje de haber diferencias (léase diversidad) me tendrá enfrente. Los asiduos de la blogosfera pueden ver en I Love IU, un espacio absolutamente plural pero cargado de afectos interpersonales y de vez en cuando de causas comunes, un ejemplo de cómo las diferencias son la base de una organización política rica, siempre y cuándo éstas se diriman con respeto e incluso con amistad.
No sería ningún drama acudir a Rivas con posiciones diferenciadas si tuviéramos constancia de que al día siguiente seremos capaces de entendernos y respetar lo que salga de la asamblea; sí sería un drama acudir a Rivas unidos como una piña si supiéramos que al día siguiente nos vamos a volver a líar a coces. De ninguno de los dos resultados podemos estar seguros de antemano: si en cada grupo logramos la desaparición de los antiguos y los furiosos, podremos fácilmente dirimir política y democráticamente las diferencias, encontrar unidades que fragüen una IU más democrática y caminar juntos desde el lunes. Si lo que hallamos es la fórmula de hacernos una foto de unidad, no habremos conseguido nada: ¿nadie se acuerda de lo unidos que estábamos al día siguiente de las primarias, con discursos afables y respetuosos mientras se preparaba la escisión en Valencia y las expulsiones en la ejecutiva?
La unidad debe ir cargada de contenidos políticos hacia afuera. Ahí probablemente encontremos pocos problemas: ya antes del verano todas las partes parecían dispuestas a utilizar el documento anticapitalista como base para la negociación y sólo una miopía propia impidió aceptar esa oferta. Si ahora se consigue hacer lo que se evitó sin que aparezca nadie como perdedor humillado, habremos dado un paso de gigante. La única advertencia que hay que hacer a la hora de unirnos en torno a un documento político es que debe quedar clarísimo que lo que se apruebe debe ir a misa: sería inaceptable una dirección autónoma de la asamblea. La política que se apruebe en la Asamblea es, palabra por palabra, la política de Izquierda Unida y a ella debe atenerse la dirección que se consiga.
La unidad también debe estar repleta de cambios internos, que probablemente sean los que generen más dificultades. Algunos contenidos deben ser inequívocos para que la unidad no sea lampedusiana: nada puede seguir igual o lo que seguirá igual es el declive de IU. Algunos de los contenidos de mínimos inexcusables son los aparecidos en el manifiesto ‘Aprovechemos la oportunidad‘. Por mi parte, considero que la unidad debe plasmar dos objetivos: la máxima democratización interna (bajo la máxima de que no podemos ofrecer nada a la sociedad que no seamos capaces de hacer nosotros) y dar pruebas de que somos conscientes de que nos hemos conducido a una situación profundamente grave.
En el sentido democrático, la unidad sería inaceptable si no se acompaña de mecanismos concretos y efectivos de limpieza de censos (¡no pueden volver a estar en duda nunca más!); además se hace necesaria una composición de las comisiones de garantías (los tribunales internos) que garanticen su independencia y que impidan que sus decisiones ni la ejecución de éstas se negocien; también tiene que generarse una desinstitucionalización: las decisiones se toman democráticamente en los órganos de IU y los representantes en las instituciones las ejecutan; la sustitución de los reinos de taifas por una organización con Estado de Derecho y una dirección federal que efectivamente sea dirección también es imprescindible…
En el sentido de haber tomado nota también hay una serie de contenidos que serían necesarios para que la unidad sea positiva y creíble. La renovación del 50% de los órganos de dirección es un paso difícil de dar por todos, pero necesario para que los problemas enquistados no se perpetúen. Y el 50% a renovar es precisamente el compuesto por quienes más años llevan en primeras líneas y que, o bien han sido corresponsables de la dirección en los últimos meses o incluso años, o bien han participado en la generación del clima irrespirable en el que hemos vivido los últimos años; tampoco puede protagonizar IU quien anteponga cuotas de poder a la política ni quien quiera deshacer IU en una suma de pequeñas izquierdas unidas. Debemos ser conscientes de que la IX Asamblea Federal es el punto de salida de la refundación, no el de llegada. Para ello debería aprobarse el mandato a la dirección entrante de preparar la X Asamblea en poco tiempo para aprovechar ese lapso generando desde abajo las bases de la refundación. El hecho de que durante este tiempo tengamos una coordinación colectiva, colegiada y unitaria sería por una parte una muestra pública de que somos conscientes de la excepcionalidad del momento y una garantía de que somos todos y todas quienes tenemos que construir una nueva Izquierda Unida.
Las gentes de Izquierda Unida estamos demasiado acostumbrados a los cantos de sirena que hablan de una unidad vacía y sin contenidos: son los cantos de la ‘casa común‘, la ‘unidad de la izquierda‘, etc… No hemos escuchado tales cantos porque sabemos que la unidad se hace sobre contenidos concretos políticos. Estoy convencido de que entre los criterios para una unidad posible me he dejado algunos imprescindibles, y que otra gente considerará superfluos algunos de los aquí citados. Discutámoslos, pero no fragüemos unidades de humo que se disipan al día siguiente de la Asamblea, porque ese sería el paso definitivo sobre el abismo.
Enviar a Meneame






















11 Responses to “Unidad para el cambio (IUlogía)”
De acuerdo que la unidad debe hacerse en base a contenidos, Hugo.
Pero muchos también hablamos de unidad en otro sentido: LEALTAD!
Creo que las bases lo que criticamos no es el desacuerdo político, sinó la falta de lealtad (y más si ésta se publicita constantemente)
By iñaki escudero on Nov 11, 2008
Hugo, tu entrada me ha hecho pensar en las reflexiones siempre olvidadas del feminismo sobre temas importantes: por ejemplo, la diferenciación nada baladí entre “iguales” o “idénticas”… Tal como lo planteas en algún momento, podría parecer como si la unidad se tratase de un tema no de igualdad, sino de una identificación amputadora en la que ya nada diferencia a nadie, ni las culturas políticas de procedencia, ni las organizaciones y su historia. Estoy contigo que esta sería una falsa igualdad: pero sería además, un atentado democrático. La primera cuestión que te planteo es que para que haya unidad, todos y todas nos debemos reconocer como iguales, en el sentido más fuerte del término. Nadie es superior a nadie, nadie puede mirar a nadie por encima del hombro. La segunda, que nos oponemos a proponer y secundar una política de vacío que nos conduciría ¡maldita la gracia! a una falsa unidad de “idéntic@s” : respetar los perfiles propios, quién habla y por qué lo dice, y escuchar a las personas sin la apisonadora preparada para quitarles todo relieve. Y junto a eso, honestidad, generosidad y el sentido del deber de que las izquierdas estamos para servir –más que nunca– en estos momentos, y no para servirnos o ser servidas… Algo importante dijo al respecto Rosa Luxemburg. Y lo que no dijo, pero ya empieza a ser demasiado evidente, es que hace falta con URGENCIA una IU fuerte, unida, atrevida, políticamente acertada y pegadísima al terreno (la IU que nos enseñó Seseña).
By angels on Nov 11, 2008
Estoy de acuerdo en lo que decís. A los adjetivos con los que terminas, angels, añadiría ‘radical’ (aunque va incluido en ‘atrevida’).
De hecho, con el comienzo de tu comentario, he recordado que se me ha olvidado (y ya lo siento) añadir que debe ser un requisito imprescindible la feminización de IU.
By hugo martínez abarca on Nov 11, 2008
Me ha encantado tu entrada, la suscribo plenamente.
¡Salud!
By Javi (Kaneda) on Nov 11, 2008
Hay una cosa clara. Lo que acordeis debería ir a misa. y Jay del que se columpie ( no se con que mecanismos, pero deberían crease).En el resto de la entrada, estoy de acuerdo,pero algún punto tendreis que moderarlo en función del acuerdo. Personalmente y con todo lo llovido,creo que estais más cerca de lo que creeis y que de la asamblea van a salir cosas interesantes, en parte porque habeis avanzado y en parte porque no os podeis permitir lo contrario.
No me preocupa: La parte política: Creo que hoy hace falta ser muy tocino para plantear una política de seguidismo al Psoe, no sería inteligente. El desmarque vendrá, si no en torno al anticapitalismo, a algo muy similar, y la propia escena política está pidiendo la independencia de criterios de IU ( además del sentido común).
Me preocupa más el equilibrio interno y la tendencia natural de las familias a tratar de romperlo. Dices que debe producirse en torno a las bases y la renovación. vale,pero si es en torno a las bases, la renovación y las tres propuestas de los otros, tampoco pasa nada.
No creo que el resultado sea una unidad ” Lampedusiana”, ya estais poniendo medios para que no lo sea. De todas formas es bueno que incidas en el riesgo.
By surco on Nov 11, 2008
Interesantisima aportación e interesantisimos comentarios que suscribo plenamente.
Yo creo, si se me permite aportar algo, que la clave es esa unidad en la pluralidad, ese respeto y ese reconocimiento del otro y de sus (nuestras) diferencias en el que profundiza Àngels.
Mirad, yo ya estoy harto de izquierdas “autenticas” y “verdaderas” que dejan al compañero en el terreno de lo “falso” o “de mentira”.
Es un gravisimo error que queramos construir una izquierda definida por finas lineas (el agravio, el dijo, el hizo,… el principio absoluto, el adjetivo biensonante, ….) , cuando la naturaleza intrínseca (marxista, si me permitís) de NUESTRA izquierda es la de las amplias franjas que se mezclan con otras amplias franjas.
Porque, narices!, somos así y no podemos ser de otro modo, Porque negociamos con la realidad y ésta es compleja y es lo más diferente que existe a un cristalino y aislado tubo de ensayo donde todo es puro.
Porque, principalmente, queremos cambiar el mundo y para eso hay que mezclarse con él.
Hasta que no entendamos que todos (y más!!) somos necesarios, hasta que no creemos las condiciones (lealtad, respeto, amabilidad, generosidad, reconocimiento,…) para que eso (la más amplia unidad en la más amplia pluralidad) sea posible… no habrá nada que hacer.
La historia nos ha dado ya suficientes lecciones para que el próximo fin de semana (en nuestro bendito akelarre
) estemos a la altura.
By Sancho on Nov 11, 2008
Carambirubi, carambiruba que cada día lo veo más negro.
By felix on Nov 11, 2008
Parece que está todo más atado de lo que muchos sospechabamos (y siempre teníamos que sacudirnos la acusación de malintencionados dogmáticos contrarios a la “unidad en la pluralidad” y formulas huecas por el estilo).
La perspectiva de una recomposicón del llamazarismo (con la colaboración por activa o por pasiva de Gordillo y su tropa) es el escenario más real; si finalmente no se diese sería porque sencillamente se quedan en minoría en el numero final de delegados.
No nos engañemos: han fingido ser cosas parcialmente distintas para captar despistados y neutralizar a otros. Poco margen queda… sobre todo teniendo en nuestras filas a ineptos redomados.
By AA on Nov 11, 2008
AA.
No estoy de acuerdo, porque el tema es un arma de doble filo. De la misma forma que sería un error que el PCE pensase que ha ganado con un 55% de los apoyos, tb lo sería que los otros lo hicieran. Es igual como se vertebre, ( más bien no es igual, pero no quiero meterme en eso) al final el acuerdo entre los dos grandes bloques tiene que ser imprescindible y ahí vendrá la negociación política.
By surco on Nov 12, 2008
De todas formas, supongo que lo de la 4ª candidatura tiende a complicar el panorama.
By surco on Nov 12, 2008