Informar sobre suicidios

26 octubre 2012 – 8:02

Los medios de comunicación han decidido desde siempre no informar sobre suicidios. En principio no se trata de una decisión dirigida con intención manipuladora ni como correa del poder, sino que puede considerarse bastante razonable o al menos bienpensante. Se dice (démoslo por bueno) que las noticias de suicidios generan efecto contagio: que si se explica que el Metro no ha sufrido una avería sino que un señor se ha arrojado a las vías se incita a que otros señores se arrojen también a las vías. Seguramente sea muy discutible que alguien tenga que arrogarse la función de evitar suicidios: ello pasa por considerarlo siempre y en todo caso una decisión patológica y nunca como una decisión responsable que una persona puede adoptar legítima y razonablemente cuando entiende que no le vale la pena seguir adelante. De hecho en el silencio sobre el suicidio también influye la estigmatización de esa decisión, por lo que cuando una persona conocida ha preferido poner fin a todo se tiende a silenciar la causa de la muerte (con lo que todos entendemos) o a contar un suceso increíble: como de los muertos hay que hablar bien nunca hay que decir que se suicidaron, porque eso está mal. Más allá de la discusión sobre la decisión libre, cuando lo es, de morir podemos dar por buena la decisión de no informar sobre suicidios entre otras cosas porque en general no tienen más relevancia social que los sucesos concretos de los que trufan los noticiarios: lo deseable es que desaparecieran éstos, no que añadieran con todo detalle lacrimógeno las historias de amantes despechados que deciden levantar la mano sobre sí mismos.

Eso tenía su validez hasta que empezó la crisis. Hoy el suicidio es un indicador de la desesperación a la que está llevando la crisis económica. Pese a la ocultación de datos e informaciones sabemos que la crisis ha convertido al suicidio en la primera causa de muerte violenta en España. Ayer, sorprendentemente, conocimos de forma incompleta dos casos que no son sucesos aislados sino manifestaciones concretas de la catástrofe humanitaria que vivimos en España bajo los indicadores económicos y las decisiones políticas: el caso de José Miguel Domingo, encontrado ahorcado media hora antes de que apareciera la comisión judicial y policial para robarle su casa y dársela a un banco (banco del que no sabemos el nombre: no vayamos a canalizar nuestro odio como consiguen contra los criminales ordinarios) y el de un joven en Gran Canaria al que despidieron de su trabajo y comunicaron el embargo de su casa a lo que se habría añadido la ruptura de su pareja, conduciéndole a un callejón al que no encontró más salida que el suicidio.

El supuesto efecto contagio de informar sobre suicidios fue lo que hizo cuestionar también las informaciones sobre los crímenes machistas. “Sí, sí, es muy grave pero es que si informamos de los asesinatos de mujeres damos ideas“. Ese supuesto efecto fue considerado menos importante que los crímenes y la capacidad de la información de ser útil para que entendiéramos la gravedad de un crimen social del que cada crimen machista concreto es una expresión. Eso mismo debería ocurrir hoy con los suicidios a los que lleva el desamparo en el que las políticas económicas están dejando a cientos de miles de personas. No son un suceso aislado, son una expresión de un crimen social cuyas consecuencias tenemos derecho a saber y ellos derecho a informar.

Tenemos derecho a saber a cuánta gente está conduciendo la crisis y la respuesta política a ésta a una desesperación tal que la muerte sea encontrada como una solución. El problema no es el suicidio sino la desesperación que conduce a él. Y esa desesperación es común a cientos de miles de personas aunque sólo ¿unas pocas? tomen la decisión más trágica. Cuando el suicidio se convierte, como sucede ahora, en una consecuencia de una situación sociológica es noticia, es una noticia muy relevante. Mucho más que la prima de riesgo, que la bajada o subida del IBEX, más incluso que las fronteras previsibles que vaya a tener nuestro país de aquí a unos años. Si antes era asumible el silencio sobre suicidios, hoy es ocultar una información relevante sobre el asunto que ocupa el centro de nuestra vida política: la crisis, la respuesta que el poder le da y las extremadamente trágicas consecuencias que ello tiene en nuestras vidas.

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  1. 10 Responses to “Informar sobre suicidios”

  2. Contaré hasta donde se el caso de Francia. Como en muchos otros sitios no se suelen dar noticias de suicidios, si es o no por razones justificadas no entro ahora. El caso es que empezó a haber suicidios en Renault, y también en France Telecom (la Telefónica de aquí). No solo salió en las noticias, sino que hubo comisiones de investigación y consecuencias.

    Despues de esto he seguido dos casos de suicidio: uno en Thales en Toulouse; la viuda puso una querella y en un juicio se reconoció la relación causa-efecto con las condiciones de trabajo.

    El otro caso no ocurrió en Francia, sino en Holanda, en una organización internacional. Sin duda por influencia de lo que ya se estaba investigando en Francia, hubo una investigación después de un suicidio. La conclusión de la comisión no culpó directamente a la organización, pero dejó bien claro que la organización tenía que haber detectado que había un problema. A día de hoy se están organizando pequeños cambios para intentar evitar otros casos.

    Yo soy partidario de no hablar cuando hay un suicidio. Tampoco creo que salga en las noticias si hay un caso de tuberculosis. Otra cosa es que haya riesgo de epidemia, y entonces no solo hay que hablar de ello, sino poner las vacunas necesarias.

    Perdona el rollo, pero es que esto del suicidio hace treinta y dos años que me altera las neuronas.

    By Aurora on oct 26, 2012

  3. Estoy de acuerdo, vivo en Madrid y hace no mucho, un viernes como hoy un hombre se suicidó tirándose al vacío, fue un revuelo en toda la calle, pero lo peor fue que al día siguiente un chico adolescente lo hizo desde el edificio de enfrente. Es contagioso, no hay que hacer publicidad y hasta cierto punto censurarlo, para que la gente que se encuentra mal anímicamente no lo haga.

    By Yo mismo on oct 26, 2012

  4. Visto lo que dice el mismo, yo estoy de acuerdo -no lo estaba- en no informar sobre los suicidios particulares. Pero lo que sigo sin estar de acuerdo es no abordar el problema de una manera general, cuando desde hace ya bastantes años es la primera causa de muertes en España. Me da la impresión de que ahí hay mucho, mucho que no se quiere comentar por razones muy diversas que no son precisamente evitar el efecto contagio.

    By John Constantine on oct 26, 2012

  5. En mi opinión debemos poder hablar de un tema que ha cambiado sustancialmente desde la crisis. El suicidio hasta ahora ha merecido un tratamiento discreto porque afectaba de forma personal e individual, y se hacía por motivos y circunstancias particulares de cada persona.
    La crisis afecta de forma absolutamente generalizada, y creo importante tener una valoración contrastada de en qué medida el suicidio se está convirtiendo en una situación generalizada que incluso pudiese responder a posibles responsabilidades, tal y como comenta Aurora en el primer mensaje del caso francés.
    Yo he abierto un blog con la única intención de manejar información veraz y establecer una relación de sucesos, como se hace con la violencia de género, como una forma de sensibilizar a la gente de quizá posibles casos cercanos a los que poder ayudar, y también y muy especialmente, con la intención de sensibilizar de la realidad social que nos están imponiendo. La realidad comienza a ser muy dura para demasiada gente.
    El blog se llama Los desahucios matan y podéis visitarlo en esta dirección. http://losdesahuciosmatan.wordpress.com/

    Acabo con una reflexión que me ha escrito en un comentario una amiga periodista:

    “Una de las primeras lecciones que aprendí cuando empecé a ejercer mi profesión es que jamás se debe informar de un suicidio. Al parecer -según psicólogos y demás- la noticia genera un efecto contagio y, conocido un suicidio, se registran varios más…
    … Dicho eso, en este caso existe un matiz, una cuestión, que marca la diferencia: el que se quita la vida porque se lo han quitado todo…¿se mata o lo matan?”

    Saludos a todos.

    “Una de las primeras lecciones que aprendí cuando empecé a ejercer mi profesión es que jamás se debe informar de un suicidio. Al parecer -según psicólogos y demás- la noticia genera un efecto contagio y, conocido un suicidio, se registran varios más…
    … Dicho eso, en este caso existe un matiz, una cuestión, que marca la diferencia: el que se quita la vida porque se lo han quitado todo…¿se mata o lo matan?”

    Saludos a todos.

    By Iñaki on oct 30, 2012

  6. http://24.media.tumblr.com/tumblr_mae7quejLN1rgfjgzo1_r1_500.jpg

    By Visualizando on oct 31, 2012

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