Los muertos que vos matáis
17 mayo 2012 – 8:12Ayer salió por primera vez en varios meses una encuesta sobre el 15M. Es una encuesta realizada por Metroscopia los días 9 y 10 de mayo con 1001 entrevistas. Es por tanto previa al éxito de las marchas del 12M, a los cientos de actividades absolutamente pacíficas de estos días y a la respuesta autoritaria del Gobierno con casi 30 detenidos y más de 500 identificados a quienes se amenaza con multas de 300 euros. El año pasado el 15M gozaba de niveles de popularidad entre el 70% y el 80% pero desde entonces se corría el riesgo de que hubiera calado la campaña de difamación (muy burda, pero constante) o el empeño del gobierno en convertir en un asunto de orden público la protesta de los disidentes.
Según la encuesta el 68% de la población apoya las reivindicaciones del 15M y un 50% sus movilizaciones. Sólo entre los votantes del PP ha calado el rechazo a sus movilizaciones (que aún así son apoyadas por un 24% de ellos) pero incluso un 47% de votantes del PP comparte lo que dice y reivindica el 15M (es decir, comparte el discurso, la crítica, pero preferiría que no se expresara públicamente o que se expresara de otra forma). Entre votantes del resto de partidos el apoyo es alto: PSOE 66%, UPyD 69% e IU 85%.
La encuesta es sólo un indicador más del rápido arraigo del movimiento ciudadano. En este año el 15M ha evolucionado mucho y rápido por lo que la mayoría de los indicadores no son comparables. Entre el 17 y el 22 de mayo del año pasado Sol era el centro del mundo y se narró aquello como un encuentro de la juventud sanamente molesta, sin más. Allí fue todo el mundo aunque fuera para ver el espectáculo del que hablaban todas las televisiones. Hoy el movimiento es mucho más consciente y eficaz. Ha pasado de una simpatía difusa a haber parado cientos de deshaucios, denunciado redadas racistas, generado redes y debates. Ha introducido en las instituciones reformas tramposas pero que reflejan el peso del movimiento (por ejemplo, sobre la dación en pago y los CIEs). Asimismo y junto con el propio desastre que el PP y el PSOE se han buscado, es probable que el 15M sea una de las causas del rápido desgaste del bipartidismo que está en sus niveles más bajos de la Transición. Todo ello son éxitos del 15M pero también cambios que hacen de las concentraciones en las plazas algo muy distinto de lo que fue hace un año. Ya no es sólo algo que mola; ahora es también algo que molesta. Y aún así Sol estaba lleno el 12 de mayo y la encuesta muestra que había mucha más gente en sus casas apoyando.
Se ha tratado de ningunear al 15M haciendo comparaciones grotescas sobre si en Sol había más o menos gente la tarde del domingo que en Las Ventas o que en Cibeles celebrando la Liga. Puestos a hacer comparaciones, alguien podría intentar encontrar algún colectivo social o político que genere el apoyo del 68% de la población. Algún sindicato, algún partido político incluso algún equipo de fútbol,… acaso sólo el catolicismo (que no la jerarquía católica) supere por poco el 70% de la población, pero al ritmo que cae pronto estará también por debajo. Eso no supone un fracaso de los equipos de fútbol, sindicatos ni partidos sino que estamos hablando de cosas muy distintas.
El 15M es un movimiento, un ente difuso, algo que sucede, algo con miles de voces distintas que genera un estado de ánimo público, una máquina de generar hegemonía no medible en votos sino que puede tener un calado muchísimo más esencial. Ahí radica su fuerza y por ello hay tanto empeño en reconducirlo, buscar liderazgos, concretarlo en partidos, asociaciones y sindicatos que de todo ha aconsejado la tertuliada estos días. Quieren convertirlo en aquello que es incapaz de generar los cambios en el sentido común popular que está introduciendo rápidamente el 15M. Eso no quiere decir que el 15M tenga que sustituir a los demás instrumentos, sino que simplemente hay que tener claro que la sensacional potencia del movimiento consiste en la marea generada, en el cambio de aire.
Mientras se descompone su régimen político y económico (arrastrándonos a sus víctimas) el pesebre se pregunta si el 15M sigue vivo. La evidencia muestra una vitalidad muy superior a la que incluso podíamos prever los más entusiastas. Que empiecen a preguntar qué apoyo tienen las estructuras de la Transición, las organizaciones europeas, qué apoyo tiene su lógica económica. A ver quién se está desinflando aquí.














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2 Responses to “Los muertos que vos matáis”
Hugo, no puede pasar un minuto más como si la indecencia de IU Andalucia no fuese con nosotros. ¿Acaso nos hemos vuelto todos locos ya? ¿No vamos a rebelarnos ante semejante atropello? ¿Cómo podemos seguir asistiendo a movilizaciones y escribiendo tuits contra los recortes cuando nos han dejado en evidencia estos burocratas vendidos al PSOE?
Es lo más grave que ha pasado en IU en toda su historia. Oir las justificaciones de los Valderas y cia producen vómito. Es superior a mis fuerzas verlos hablar como hombres de estado clamando “responsabilidad” y dicendo queson “imposiciones”.
En mi asamablea está convocada esta tarde el CP para tomar posición, y si el federal no se desmarca (como hizo con Extremadura), pues nos vamos.
By UN on may 17, 2012