Pactar, ¿para qué?
9 abril 2012 – 7:31Llama la atención cómo incluso desde los ámbitos profundamente opuestos al bipartidismo se sigue midiendo al resto de partidos por su relación con los partidos de orden. Aceptando de alguna forma la lógica del bipartidismo parece que la decisión más relevante que pueda adoptar IU es si, ante la imposibilidad de gobernar ella por sí sola, facilita un gobierno u otro incluso sin atender a qué contenido tendría tal gobierno forzado por IU. Es una forma de aceptar que, en el fondo, todo lo que no sea PP y PSOE es, sobre todo, subalterno de PP o de PSOE y de demostrar que bajo un supuesto purismo político se esconde la brocha gorda.
En el caso de Andalucía y Asturias IU tuvo muy buenos resultados que marcan una línea rápidamente ascendente que, además, coincide con el mismo ritmo que están viviendo las izquierdas europeas de nuestro ámbito en los últimos meses (IU en el conjunto de España, el Frente de Izquierda en Francia -las encuestas le dan el 15%… ¡para unas presidenciales!- o las diversas izquierdas reales griegas que podrían incluso tener capacidad para gobernar tras las elecciones del 29 de abril). Desgraciadamente ese resultado es bueno pero no suficiente para que haya un gobierno de izquierdas sostenido por partidos de izquierdas: en Andalucía tienen fuerza para encabezar un gobierno el PSOE y el PP en función de lo que decida IU y en Asturias el FAC-PP y el PSOE en función de lo que decidan IU y UPyD (lo cual hace mucho más difícil que haya una alternativa coherente en que la izquierda pueda imponer medidas).
Así que IU tiene que tomar una decisión. No es LA decisión, sino una decisión. Mucho más importante que quién gobierne es qué orientación tenga tal gobierno. Por poner el ejemplo que marca el catecismo, no compartí la decisión de IU-Extremadura de dar el gobierno al PP, pero muchísimo más grave me pareció dejar pasar un presupuesto de recortes coherente con las políticas colaboracionistas, en vez de con la resistencia democrática a la que está llamada IU. Que no sea LA decisión no quiere decir que no sea una decisión, que quepa esconderse. Hay que tomar decisiones pero sin que los ritmos, los motivos ni la forma de decisión sean las que marquen ni los otros partidos ni sus medios afines.
Una de las importantísimas diferencias que debería haber entre una organización de izquierdas y los partidos de orden es cómo se plantee los acuerdos políticos. Lo importante no debe ser tanto QUIÉN sino QUÉ. La política institucional de una organización de izquierdas tiene que intentar conjugar evitar sufrimiento a la gente y facilitar un horizonte de cambio profundo que trascienda un catálogo de propuestas pequeñas para un tiempo y un espacio sino tener visión estratégica.
La visión estratégica es la que me hace ser partidario de apoyar toda investidura que deteriore la posición de Partido-Estado que va adquiriendo el PP con el gobierno de prácticamente todas las Comunidades Autónomas y ciudades medianas o grandes del país. En pocos meses el PP se ha hecho con un poder casi absoluto y es fundamental deteriorar ese avance en lo que se pueda si la población no ha tenido la lucidez de favorecer gobiernos que rompan radicalmente con el bipartidismo.
Ello no implica necesariamente un acuerdo de gobierno. En el caso andaluz podemos recordar que lo primero que hizo Griñán al día siguiente de ser nombrado presidente de la Junta de Andalucía fue fichar a Rosa Aguilar para intentar destrozar a IU (no lo consiguió, aunque IU no tuvo habilidad en Córdoba y ahí sí sufrió un importante daño que generó un daño aún mayor a la ciudadanía cordobesa: un ayuntamiento controlado por el PP y con Sandokán como segundo partido); ahora mismo se anuncia que el PSOE está en disposición de acordar con el PP una nueva reforma de la ley electoral que, de nuevo, excluiría la igualdad de voto y, conociendo cómo se las han gastado hasta ahora, posiblemente la deteriorara. Quiero decir que IU no le debe absolutamente nada al PSOE ni a nadie, que harán todo lo posible por hacer daño a IU. Que IU debe usar el peso que le han dado los andaluces para introducir políticas que de ningún otro modo el PSOE habría aplicado si nadie le forzara a ello. Y si no hay acuerdo, a gobernar una legislatura en minoría, sin aprobar un sólo presupuesto salvo que lo pacten con el PP: no es una perspectiva de gobierno en absoluto deseable, pero el PSOE sabrá si accede a que cambie Andalucía hacia más izquierda, más democracia, más reparto y más lucha contra la corrupción o si prefiere tener un gobierno precario que acelere la decadencia electoral de su partido.
IU debe conjugar en Andalucía (y en Asturias) dos variables: generar para estos cuatro años una vida mejor para el pueblo andaluz y hacer de su resultado electoral un trampolín que acerque un cambio mucho más profundo para todos.
Una vida mejor exigirá convertir a las autonomías cuyos gobiernos apoye IU en desobedientes de los mandatos que ponen los intereses del poder financiero por encima de los deseos e intereses populares. Lejos de ser prioritario el pago de la deuda, un gobierno en cuyo gobierno tenga influencia IU debe anteponer la creación de empleo, el reparto de la riqueza y el reparto del poder, esto es, la democracia; como consecuencia de ello debe ser un gobierno que desmonte las estructuras clientelares y corruptas siempre, pero singularmente en el caso de Andalucía.
El horizonte de cambio real siempre tiene que estar en la cabeza de una organización de izquierdas pero en la Europa de 2012 ese horizonte es difícil pero cada vez menos quimérico. El poder político y financiero se ha empeñado en hacer más y más profunda la crisis y en dejar de disimular quién manda aquí y contra quién. Esos rápidos crecimientos electorales que no son fenómenos aislados sino bastante homogéneos exigen mucha inteligencia estratégica para no dar pasos en falso. Si el PSOE hizo lo posible por destrozar a la izquierda siempre que pudo, IU debe aprovecharse de la debilidad del PSOE para garantizar condiciones democráticas para la izquierda: tanto en el ámbito electoral como en el mediático, por ejemplo. ¿No se puede exigir al PSOE que renuncie a sus planes de apoyar nuevas reformas de la ley electoral si éstas no incluyen de una vez que cada voto cuente igual? ¿No se puede incluir que el espacio radioeléctrico deje de servir a establecer canales sólo en blanco y negro y dominados por empresas para pasar a potenciar medios comunitarios que muestren visiones del mundo distintas a las consignas del bipartito? Sólo con un avance en la democratización mediática ya se habría aprovechado la posición de fuerza de IU con un alcance que trascendería la duración de la legislatura y, en el mundo de la comunicación por red, el territorio de una comunidad autónoma.
IU debe ser exigente porque se juega mucho para la izquierda. Y no debe tener un ápice de generosidad con el PSOE pues no lo merece. Ello no quiere decir cerrarse en banda y enfadarse y no comerse el rancho para que se joda el capitán. Quiere decir utilizar las circunstancias para ayudar a mejorar las condiciones de vida de los andaluces y ganar fuerza para conseguir metas mucho más ambiciosas cuyo logro es cada vez más urgente y, además, menos imposible.
Todo ello pasa por desobedecer los ritmos y las pautas que nos marquen desde fuera. Lo que está en juego no es si se pacta o no sino qué objetivos tendrá el gobierno de Andalucía (y el de Asturias, aunque se discuta menos sobre él, sorprendentemente). De eso deberíamos estar discutiendo en vez de montar numeritos centrados en si PSOE sí o no para deleite del coro del bipartito (a diestra y siniestra): si nuestro debate fuera si debe gobernar el PSOE o el PP deberíamos militar en el PSOE o en el PP. Nuestro debate es cómo conseguir exprimir los resultados que tenemos para que en lo inmediato los andaluces y asturianos resistan la crisis mejor y en el medio plazo Andalucía y Asturias acerquen para todos la transformación democrática y social que debe estar irrenunciablemente en el horizonte de IU.














![[Valid RSS]](valid-rss-rogers.png)
7 Responses to “Pactar, ¿para qué?”
Esta legislatura va a ser incineradora, es decir, va a quemar a quien esté en el gobierno. En el central, pero también en los autonómicos, a quienes la gente culpará (en parte acertadamente) del rápido deterioro económico (y o mucho me equivoco, o quedan al menos 3 años criminales).
No creo que la estrategia correcta sea impedir, a priori, que gobierne el PP. Todo lo contrario, no sería mala idea abrirle la puerta para que entre en la incineradora. Tener todo el poder implica también tener toda la responsabilidad de lo que venga. No hay excusas.
Gobierne quien gobierne, lo importante es mantenerse lejos, porque por su electorado, IU es mucho más inflamable que el P$O€ y, sobre todo, el PP. Si IU no tiene mayoría para imponer su programa, mejor mantenerse al margen del gobierno que aceptar un par de consejerías atadas en corto, tuteladas por el PP o por el P$O€, es decir, maniatadas. El desgaste que eso supone lo puedes apreciar en los resultados del BNG tras el bipartito.
Creo que la posición más inteligente es subastar el voto de investidura con base a puntos programáticos. El que más acepte, ése se lleva la Junta. Y entonces queda un esfuerzo crucial de publicidad, para que le quede claro a la ciudadanía andaluza que si tal partido va a respetar tales puntos, es porque así lo ha forzado IU. Es decir, que el voto de IU vale para pararle los pies al PP$O€, que realmente es un voto útil para defender tus intereses.
Y si el partido no cumple, moción de censura y que entre el otro. Jugados con inteligencia, los escaños de IU pueden influir muchísimo en esta legislatura andaluza.
En cuanto a las pretensiones de una reforma laboral que favorezca aún más el bipartidismo, eso debería ser un casus belli (ademas de un paso más hacia la dictadura, junto con las leyes que pretende aprobar Interior para que la ciudadanía deba obedecer a un perro con uniforme).
Mendigo ha escrito en su blog Electrones en huelga
By Mendigo on abr 9, 2012
Mendigo, estoy bastante de acuerdo en que esta legislatura será incineradora y yo no sería partidario de entrar en el gobierno. Sí de un pacto de legislatura si el PSOE cede lo suficiente.
En cambio, por incineradora que sea si el PP aumenta su poder absoluto lo usará para una hegemonía clientelar para la que sí tendrá capacidad: por ejemplo acentuando el dominio mediático ultra, lo que a corto plazo puede ser insuficiente para mantener dominio electoral pero a largo plazo es demoledor. Ese es sólo un ejemplo: las autonomías son hoy un nido de caciquismo fabuloso
By Hugo on abr 9, 2012
Estoy muy de acuerdo con el post, pero añadiría que habría que precisar ciertas “líneas rojas” que IU debería exigir en Andalucía a priori para conceder la investidura a Griñán. Ese momento es decisivo para el PSOE y no debería dejarse pasar “gratuitamente”. Serían puntos fuertes. De entrada, una reforma electoral que haga proporcional el sistema, sea por la fórmula que sea. Esto aseguraría una progresión electoral más justa en el futuro. En segundo lugar, una reforma agraria que reparta la propiedad de la tierra, con expropiaciones incluidas. En tercero, una nueva ley de medios comunitarios, pilar que funcionaría para combatir el respaldo a la doctrina neoliberal en los media mass, generando una opinión pública creciente y favorable a políticas democráticas en defensa de lo público
By César on abr 9, 2012
La prensa publica muchas cosas estos días sobre las reuniones y posibles pactos entre IU y PSOE en Andalucía: la derecha ultra (La Gaceta) habla de frente social-comunista expropiador, la prensa de derechas que va de neutral (El Mundo, ABC) da por seguro un gobierno de coalición con consejeros de IU, y los medios afines al PSOE apelan a la responsabilidad de IU frente a tentaciones “a la extremeña”.
Sin embargo, lo que se oye en IU de Andalucía (dejando aparte al vedette Gordillo y su ya clásico “o se hace lo que yo digo o me voy de la organización”) es que las negociaciones van encaminadas a un pacto de investidura o de legislatura, no a entrar a cogobernar. Confío en que finalmente sea así.
Saludos, Hugo, que leo el blog a menudo pero comento poco.
By stratokaster on abr 9, 2012
Comparto con “stratokaster” que hay que reconducir las estructuras autonómicas de modo que el apoyo al PSOE sea puntual y condicionado a un “saneamiento” de sus “cuadras”. Empezando por todos los responsables del asunto ERE y cuando todo esté límpio empezar a construir una Andalucía menos “clientelar” de un partido y más de unas ideas puestas en práctica en beneficio de tantos millones de ciudadanos.
By DIEGO on abr 9, 2012
Hugo, yo creo que la mayoría de IU está más o menos de acuerdo en tu postura. Pero alguna dentro de IU, como Gordillo debería grabarse a fuego que lo importante no es el QUIÉN sino el QUÉ.
By Anouar on abr 9, 2012