La memoria y el mañana

20 marzo 2012 – 8:07 Imagen de previsualización de YouTube

Con este anuncio el Front de gauche (Frente de Izquierdas) convocaba a un acto el pasado domingo. Celebraban en la Plaza de la Bastilla el 141 aniversario del inicio de la Comuna de Paris de 1871 y lo hacían con un objetivo: la llamada a un proceso constituyente para la VI República Francesa. ¿Un acto marginal? Se reunieron 120.000 personas (seis veces más de las que había anunciado el propio Front de gauche) y la retransmisión en streaming se caía una y otra vez por los miles de personas conectadas. Las encuestas dan al Frente un 11% de intención de voto para las próximas presidenciales (elecciones en las que es dificilísima la apelación al voto por parte de las fuerzas que no son vistas como ganadoras) tras casi duplicar tal dato en las últimas semanas.

Es una constante de todo movimiento emancipador que quiera echar raíces en el tejido popular: la necesidad de generar un imaginario histórico y victorioso del que sentirse legatarios. En Francia apelan, lógicamente, a la Revolución francesa y a la Comuna de París. Pero en América Latina reivindican la herencia de Bolívar y con ello ilustran una transformación social que parecería estar en la misma esencia histórica de sus pueblos. La clave está en el para qué se reivindica ese pasado: para generar una identidad colectiva popular cuyo objetivo es generar cambios profundos a la altura de los hitos históricos reivindicados. Piden VI República Francesa mientras miran a la Bastilla.

¿Y en España? Hemos visto en los últimos años que el poder más reaccionario ha removido los cimientos políticos (y judiciales) para impedir reivindicar la memoria de la II República (¿qué hizo el Estado el año pasado para conmemorar su 80º aniversario? Nada, salvo juzgar a Garzón) porque no hay que mirar hacia el pasado. Y como no hay que mirar al pasado, ayer se fueron todos a Cádiz a reinventárselo y explicar que la reforma laboral hunde sus raíces en la Constitución de 1812, quizás por aquello de que la esclavitud fuera legal.

En España tenemos en nuestras vísceras la memoria democrática de la II República y la memoria heroica de la lucha contra el fascismo durante y después de la Guerra Civil. Tenemos incluso la memoria de la más generosa operación de solidaridad internacional con un pueblo de la Historia de la humanidad, que fueron las Brigadas Internacionales: si exagero, que alguien cite un ejemplo análogo en el mundo. Y tenemos el chollo simbólico que lega la II República (su bandera, su himno, sus protagonistas, sus héroes) a los que sería bien fácil darles una continuidad simbólica hacia un futuro constituyente que supere el colapso de la Transición. La simbología republicana española tiene una doble virtud: no sólo refleja perfectamente en el imaginario popular (salvo en el de la inmigración y una parte cada vez menor de la juventud) la demanda de profundos cambios sociales, políticos y culturales sino que genera adhesión incluso por quienes no aceptan ningún otro símbolo español: en la manifestación del pasado 29 de febrero un señor me pidió mi bandera republicana para hacerse una foto con ella; al terminar, ilusionado, gritó visca Catalunya lliure mientras se envolvía en una bandera española que sentía como propia. ¿Por qué produce tanto sarpullido reivindicar un pasado democrático o incluso dar entierro digno a los muertos secuestrados en cunetas y mausoleos fascistas? Por que el poder político sabe perfectamente el carácter movilizador para el cambio que tiene nuestra memoria republicana.

El objetivo hoy no puede ser meramente nostálgico. No sólo es imprescindible un profundo cambio sino que ya hay uno en marcha: ya estamos viviendo un cambio de modelo cuyos promotores también apelan a unas raíces históricas retorciéndolas lo que haga falta, como vimos ayer en Cádiz con los sucesores de Fernando VII y los defensores de las caenas. El ejemplo de Francia nos muestra el carácter movilizador de la reivindicación de las raíces históricas populares siempre y cuando vaya orientada a un futuro a la altura del recuerdo conmemorado: recordar sólo para ilustrar que alguna vez lo hicimos bien es un camino seguro a la melancolía.

Si queremos cambiar el rumbo constituyente tendremos que buscar espacios simbólicos que unifiquen y movilicen para un futuro emancipador, democrático y solidario. En Francia lo han encontrado en la Bastilla. En España parecería demasiado fácil hallarlo en el 14 de abril como para mirar hacia otro lado.

Be Sociable, Share!

  1. 3 Responses to “La memoria y el mañana”

  2. Pues yo propongo, humildemente, celebrar no el 14 de abril, sino el 19 de noviembre. Ese día en 1933 en España votaron por primera vez las mujeres, hecho que ocurría varios años antes de, por ejemplo, Francia. Esa es la verdadera democracia y nuestra raíz democrática. Porque el 14 de abril es un día que va a levantar la protesta de los de siempre, pero a ver quien es el guapo que se opone a celebrar la igualdad en voto de la mujer sin que se le caiga la cara de vergüenza. Y si, la mujer pudo votar gracias a la Constitución de la II República.

    PS: que nadie venga a decirme que por culpa del voto de las mujeres ganaron las derechas en 1933, porque estas también votaron en 1936 y ganó la izquierda, que se presentó en un solo bloque.

    By Aurora on mar 20, 2012

  3. hombre esa foto del 15M al lado del 14 A es un insulto a la inteligencia ciertamente…el 15M es un tigre de papel agostado y amortizado, autofagocitado por su creencia de que han inventado la rueda ( no hay mas que ver su actitud hacia la huelga general y la displicencia perdonavidas con los sindicatos mayoritarios)
    yo con esa turbamulta de niños wifidados hasta las orejas no me voy ni a la esquina…
    por cierto en Francia quien da sosten a todo el movimiento es un venerable partido, COMUNISTA que no ha tenido que transmutar en nosesabequenuevacosa verdeprogre Abierto… para seguir siendo relevante
    tomemos nota , en La resistance tb eran los primeros

    By go on mar 20, 2012

  1. 1 Trackback(s)

  2. mar 20, 2012: Bitacoras.com

Introduce el comentario

*

CommentLuv badge