Algunos apuntes sobre el recorte de fin de año
30 diciembre 2011 – 19:38-No resulta muy creíble que el gobierno saliente ocultara datos del déficit tal y como argumenta el del PP. Según han reconocido éstos en la rueda de prensa la administración central se ha desviado del objetivo de déficit apenas unas décimas y son los gobiernos autonómicos los que cargan con la mayoría de esta supuesta sorpresa. El PSOE gobierna en cuatro comunidades autónomas: Andalucía en solitario, Euskadi con el apoyo del PP, Canarias en coalición con CC (que gobernaba con el PP hasta mayo) y Navarra en coalición con UPN (aliado del PP de nuevo). En Cataluña está CiU. El resto son comunidades gobernadas por el PP en solitario. Si fuera la comunidad andaluza la que nutriera esa desviación hoy lo habría repetido cincuenta veces Sáenz de Santamaría esperando que esto influyera en las elecciones de marzo ¿De verdad tenía el gobierno margen (y voluntad) de ocultar un dato que básicamente dejan al PSOE mejor (en términos neoliberales) que a muchos gobiernos autonómicos del PP?
-Es falso que las pensiones suban como lo era cuando algún palmero del PSOE decía que ellos no las habían reducido. Las pensiones, como los salarios, se usan para poder vivir comprando cosas o contratando servicios. Si con lo que gano hoy puedo comprar menos cosas que con lo que ganaba ayer me han reducido el sueldo o la pensión. El indicador adelantado del IPC de diciembre es del 2.4% por lo que si las pensiones suben un 1% pierden un 1.4% de capacidad adquisitiva: las pensiones con el PP bajan y según ellos esa era la parte del shock neoliberal del PSOE que les parecía inaceptable.
-Hoy ha muerto, felizmente, la curva de Laffer. Éste era el invento con el que Reagan arruinó a EEUU y que desde Rodrigo Rato han estado repitiendo como loros la pléyade de tertulianos al servicio del neoliberalismo. La curva de Laffer “demostraba científicamente” (con esas demostraciones científicas de los economistas neoliberales que nos han traído a esta crisis) que llegado a cierto punto la mejor forma de recaudar más dinero era bajar los impuestos. Esto era falso. En la última década se recaudó más cuando la economía se expandía fruto de la burbuja inmobiliaria pero se habría recaudado aún más si hubiera habido más progresividad fiscal, menos regalos a las grandes fortunas y sobre todo más persecución del fraude. Hoy el PP, adalid de la falacia de Laffer, la entierra: necesitan más ingresos así que suben los impuestos. Y punto. Descanse, para siempre, en paz la curva de Laffer.
-La rebaja de las subvenciones para partidos y sindicatos es una mala noticia en términos democráticos. La subvención es la única forma de que se financien con criterios democráticos. La debilidad de ingresos públicos supone fortalecer su financiación privada y por tanto apoyar a los que favorezcan a quienes tienen más capacidad para financiarlos: los partidos políticos que favorezcan los intereses de los poderosos, los sindicatos amarillos y los sindicatos sectoriales de las profesiones mejor pagadas: luego criticaremos al SEPLA o al sindicato de controladores aéreos mientras aplaudimos que se debilite a los sindicatos que mejor o peor sirven al común de los trabajadores. En el caso de los partidos, el caso extremo es el estadounidense, donde el bipartidismo es absolutamente compacto gracias a que la financiación depende sólo de donaciones privadas por lo que lleva a que si la patronal de la sanidad privada financia campañas de congresistas y senadores sea imposible una timidísima reforma sanitaria más justa. Nos pueden gustar más o menos los partidos y los sindicatos que tenemos, pero es básico que estén financiados con criterios públicos, objetivos y democráticos.
-La Iglesia Católica, que no es ningún pilar de la democracia, se tendrá que resignar: pese a su voluntad de alcanzar pronto la autofinanciación firmada en 1979 (hace 32 años), este año tampoco perderá un duro público: los recortes presupuestarios siguen sin ir con el dinero destinado a la Iglesia. 10.000 millones según las investigaciones de prensa y organizaciones que nunca han sido desmentidas por el Estado ni por la Iglesia (aunque es un gasto casi tan opaco como el de la Corona incluso aunque un día de estos nos digan el sueldo de Rouco como si eso fuera lo importante -creo recordar que una vez presumió de mileurista-). Ya dijo Rajoy que su política económica sería como Dios manda y en eso no nos engañó.
-Los recortes del último año y medio nos llevan a otra recesión, que llevará a menos ingresos públicos, es decir, más déficit que nos llevará, según su lógica, a nuevos recortes que nos afianzarán en la recesión…
-El amago de reforma fiscal es bastante más decente que el que hizo el PSOE (subió el IVA, el impuesto más injusto) pero infinitamente menos eficaz y justo que la reforma que se propone desde la izquierda. La reforma fiscal más radical sería, en vez de la “reposición cero” en todos los puestos funcionariales incrementar la plantilla y los medios económicos dedicados a la inspección fiscal. Inmediatamente después habría que desterrar los regalos fiscales de la última década, hacer una reforma fiscal de las sociedades y obligar a las SICAV a que tributen como el resto de sociedades. E igualar los impuestos del trabajo y del capital, qué menos.
-Congelar el SMI y el IPREM es una agresión a los trabajadores peor remunerados y además ha sido explicado como un “mensaje de moderación salarial”. El insuficiente avance en progresividad fiscal seguramente servirá de excusa durante mucho tiempo para decir que los ricos también arriman el hombro mientras se sigue machacando a los de abajo.
-De matute nos han colado el reglamento de la Ley Sinde. ¿Política cultural? Ninguna: ya avisaba el programa del PP que la política cultural se iba a basar en el mecenazgo (pinta un cuadro que le guste al señorito, anda). No defienden a los autores sino que atacan a los autores y a la ciudadanía que disfruta de las obras culturales: defienden a las grandes empresas de una industria al dictado de la embajada de Estados Unidos.
-Rajoy mintió. La última vez que mintió fue la última vez que habló durante más de dos minutos y prometió no subir impuestos: fue en el Congreso, hace once días: el mismo día que dijo que él sí iba a decir la verdad y llamar al pan, pan y al vino, vino.
-Una representante del PSOE ha acusado al PP de “fraude democrático” por hacer lo contrario de lo que prometieron en campaña. Sin comentarios.
-Se nos avisa de que tras las elecciones andaluzas vendrá lo duro. Por un lado esto es tomar por gilipollas a los andaluces, por otro demuestra que los recortes no son tan necesarios ni tan urgentes como nos venden pues pueden esperar a intereses superiores como engañar al electorado.
-Para un análisis más riguroso, no dejéis de leer el blog de Alberto Garzón que escribió una respuesta mucho mejor hace un rato largo.














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5 Responses to “Algunos apuntes sobre el recorte de fin de año”
No me gustan, por supuesto. Pero tomadas de un modo global, objetivamente las medidas que se anuncian en este decreto son socialmente más justas y equilibradas que la respuesta a la crisis dada por el P$O€.
¿El PP se ha hecho socialdemócrata? No, es que el P$O€ hace dos años que adelantó al PP por la derecha en materia económica.
Por ejemplo, el PP propone una fuerte subida de las rentas del capital en el IRPF, además de una subida de los módulos. Esto no castigará a las clases altas (que pueden diferir impuestos, y estas medidas se anuncian como provisionales, o simplemente eludirlos vía paraísos fiscales) sino a las clases medias. En su lugar, como bien recuerdas, el P$O€ subió el IVA, que es el impuesto que proporcionalmente más afecta a las rentas más bajas (además de contraer el consumo, lo cual es bastante inoportuno).
Lo de acabar con el chanchullete de las SICAV y la evasión fiscal, o poner unos impuestos de patrimonio o sucesiones sin que se parezcan a un cedazo, no lo esperábamos del P$O€ y, evidentemente, tampoco va a venir con el PP.
En resumen, no estoy feliz con las primeras medidas anunciadas por el nuevo gobierno (congelar el SMI es una canallada) pero las considero un progreso respecto a las tomadas por el P$O€. Lo cual quiere decir de dónde veníamos.
By Mendigo on dic 31, 2011
Totalmente de acuerdo, mendigo. Escuchar hoy a algunos del PSOE abochorna.
By hugo martínez abarca on dic 31, 2011
No todos los impuestos suben, la deducción por vivienda vuelve al IRPF como regalo a las constructoras. Mientras tanto, se elimina la ayuda al alquiler para jóvenes. Es la vuelta a un modelo de vivienda ya fracasado que el PP quiere intentar resucitar.
By Albert on ene 1, 2012
Una pequeña aclaración (o manía, como se quiera… más bien deformación profesional:
“El indicador adelantado del IPC de diciembre es del 2.4% por lo que si las pensiones suben un 1% pierden un 1.4% de capacidad adquisitiva”
No es enteramente cierto. Si la pensión sube un 1% llega al 101% (de lo que teníamos antes), mientras que necesitaríamos el 102.4% para compensar la subida del IPC. Ahora tenemos un 98.63% de lo necesario, por lo que la pérdida de poder adquisitivo es del 1,37%. (sé que redondeando sale también un 1.4%, pero da la sensación de que has restado directamente los porcentajes…).
By Imanpas on ene 9, 2012