El comunicado
23 octubre 2011 – 10:56Hace un par de días la Conferencia Episcopal emitió una de esas lúcidas recomendaciones suyas en las que no pide que no se vote a quienes defienden guerras, a quienes avalan asesinatos extrajudiciales, a quienes defienden un sistema económico que condena al hambre a cientos de millones de seres humanos, a quienes defienden la persecución del inmigrante con leyes de extranjería infames que condenan a la muerte en el estrecho y a la exclusión en tierra firme a miles de pobres. A quien no había que votar es a los partidos que promuevan que nadie esté obligado a seguir casado si no quiere, a quienes quieran impedir que haya una sola mujer ni un solo médico que vaya a la cárcel por decidir la interrupción de un embarazo en su inicio ni a quienes defienden que el matrimonio civil sea un derecho que no discrimine en función de la orientación sexual de cada pareja (sí, el matrimonio civil, ese que para la Iglesia no existe cuando Rouco casa con un príncipe a quien no es divorciada porque su boda fue civil y por tanto irrelevante para la Iglesia).
Ante el enésimo disparate soporífero y reaccionario de la Conferencia Episcopal me permití en twitter la siguiente licencia:
El comentario tuvo una difusión muy superior a la esperable y en general una buena acogida. Pero esa misma repercusión llevó a tres respuestas críticas que conviene responder:
-”…y a otro día vas a ir tú a ayudar a todo el que el estado deja con el culo al aire… Claro.”, dice uno en su peculiar castellano. Ese es el argumento favorito de los defensores de que sigamos dando 10.000 millones de euros al año en subvenciones a la Iglesia Católica. Y es el mismo que valdría para cualquier fanatismo. El ascenso de Hamas en Gaza vino por bastantes razones, pero uno fundamental fue su red de asistencia social que permitía paliar con honestidad y eficacia las carencias de una parte del pueblo palestino. Es un factor legitimador análogo al que supone Caritas para los Rouco del mundo. Tanto la red de asistencia de Hamas como Caritas merecen aplauso, por supuesto, pero no convalidan ninguna otra aberración. En todo caso, quienes defendemos el Estado laico solemos ser quienes defendemos que haya Estado social, por lo que la crítica no va con nosotros. Y con esos 10.000 millones de euros al año, la capacidad de la sociedad para no dejar a nadie con el culo al aire mejoraría un tanto.
-”Se puede tener opiniones pero comparar a la iglesia con ETA es BARBARIDAD incluso siendo un chiste” dice el más respetuoso de otro grupo. Al margen de agradecer que se pueda tener opiniones y de rechazar el uso de la palabra barbaridad por su origen xenófobo, este tipo de crítica constata que hemos identificado a ETA con el mal absoluto con el que nada puede siquiera ser comparado. Vaya por delante que en la frase parodiada se pide la entrega de armas y en la parodia se pide la entrega de las subvenciones: la diferencia no es menor por mucho que haya quien mataría por mantener ese pastizal. Y también que en mi comentario no hablaba de la Iglesia católica sino de la Conferencia Episcopal: siento mucho respeto por algunos sectores de la Iglesia -cristianos de base- pero ninguno por Rouco, Cañizares y el resto de sus compañeros de pupitre: no más que el que siento por cualquier ciudadano ultra de a pie. Pero aunque hubiera hecho una comparación entre la mochila moral de los asesinos de ETA y la de la cúpula católica no parece que estuviéramos ante ninguna ridiculez. No hace falta irse a la cantidad de asesinados en hogueras, cruzadas, guerras de religión y evangelizaciones de estos últimos dos mil años. En las últimas décadas han sido varios los genocidas apoyados directamente desde el Vaticano: desde Franco y Mussolini (quien concedió la creación del Vaticano como Estado) a todos los dictadores de América Latina. Recientemente el Vaticano se opuso en la ONU a que se pidiera la descriminalización de la homosexualidad en todo el mundo, mostrando que la oposición entre Vaticano y derechos humanos no está sólo en los libros de Historia. No viene a cuento comparar gravedades, pero no es ningúna chorrada meter al Vaticano y sus gobiernos locales entre quienes tienen crímenes que hacerse perdonar y posiciones repugnantes cuyo fin inmediato es perfectamente exigible.
-”Está bien, los partidos políticos y los sindicatos deberíais hacer lo mismo” resume la crítica de otro grupo. Es el truco de todo es lo mismo. Los partidos políticos y los sindicatos son organizaciones claves para una democracia. Y la financiación privada de los mismos supondría que sólo las que fueran apoyadas por los ricos tuvieran capacidad de supervivencia. Es esencial para una democracia que haya sindicatos y partidos financiados públicamente para que los partidos y sindicatos que defiendan a los de abajo no estén necesariamente sometidos a los que defienden a los de arriba. Otra cosa es que las subvenciones no condicionen las posiciones de sindicatos y partidos a los mandatos del poder político, pero eso es algo que defendemos quienes queremos sindicatos y partidos libres, no quienes hacen esas críticas. En cambio la Iglesia católica cumple una función religosa para quien tenga esa religión, en ningún caso para la democracia ni para el conjunto de la ciudadanía, mucha de la cual no hace ni caso a ninguna iglesia ni la necesita para nada. Las Iglesias deben ser libres y legales, claro que sí, pero no son (ni mucho menos) un pilar fundamental de una democracia. Puede haber democracia sin religión organizada, por supuesto (algunos pensamos que sería mucho más sencillo, de hecho); no puede haberla sin política y trabajo organizados.
Feliz día del Señor.














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4 Responses to “El comunicado”
Los domingos estás especialmente lúcido. Mira por donde estos días he estado yo reflexionando sobre este tema, porque hay cosas que no me explico. El otro día acudí a la presentación de la semana contra la pobreza. La rueda de prensa se hizo en un centro católico y había representantes de Cáritas junto con gente de ATTAC que presentaron un discurso anticapitalista directo y sin ambages, denunciando el desmantelamiento del Estado Social etc.
Además Cáritas sacó hace poco un informe sobre la pobreza y con recomendaciones para los políticos, que se parecía bastante al programa de IU en lo que a eso se refiere. Y yo me pregunto, ¿cómo carajo es posible criticar el neoliberalismo y estar dentro de una organización cuyos dirigentes ejercen de portavoces de la parte más ultra del PP?
Yo sinceramente cada día entiendo menos…
Anouar ha escrito en su blog Que el esfuerzo no sea en balde (sobre el proceso de convergencia social de IU)
By Anouar on oct 23, 2011
Una cosa que se me olvidó, Hugo. Yo sí creo que los partidos políticos deberían autofinanciarse, pero prohibiendo las donaciones personales, para evitar lo que tu decías. Que se financien con el dinero que pagan sus afiliados. En todo caso, el Estado podría facilitarles los locales para las sedes, entendiendo que una sede de un partido político debería ser un espacio para la participación democrática.
En el tema de la financiación de los sindicatos, no me voy a meter porque lo desconozco profundamente.
Anouar ha escrito en su blog Que el esfuerzo no sea en balde (sobre el proceso de convergencia social de IU)
By Anouar on oct 23, 2011
1.- Un texto bien macizo.
Y añado: Sobre el primer crítico: vivo cerca de la nunciatura, embajada oficiosa de ¿santa? sede, una iglesia próxima ha gastado/derrochado en su propia ornamentación unos buenos millones de pesetas. Entiendo algo de jardineria y solo en magnolios se han ido dos kilos.Y ya es la segunda vez, los plantan para verlos morir porque no hay ni suelo ni sombra. solo hay soberbia.
2.- En una carta en el país de hace unos días uno decía que ya no hay que hablar de la españa de los cinco millones de parados sino de la España de los diez millones de pobres.
y en cuanto al twit en si, hace tiempo que vengo diciendo que estamos muy coaccionados por la corrección. Que hay que empezar a usar un poco de mala leche, y con eso no digo que el twit me parezca ofensivo… más bien se acerca a la línea que deseo leer y escuchar.
By ultimolunes on oct 24, 2011