Milton Friedman que estás en los cielos
5 octubre 2011 – 8:13Hace unos días escribía sobre el curioso funcionamiento del método científico a cuenta de esos neutrinos tan hábiles para esquivar los atascos previstos. Partía de que, dado que parece haber evidencia de que un postulado de la física no se cumple en una ocasión, la comunidad científica se ve obligada a poner en cuarentena la supuesta evidencia, pero también el postulado falsado. Se me olvidó añadir que eso pasa porque la comunidad científica no está compuesta por economistas liberales.
Cualquiera que haya estudiado algo de economía sabe que todo profesor de la materia que se precie empieza explicando por qué la economía es una ciencia. Uno tiene suerte si topa con un profesor que reconoce que es una disciplina científica distinta a la física (entre otras cosas porque una piedra cae por efecto de la gravedad independientemente de la voluntad de la piedra, mientras que a la hora de comprarme unos zapatos no influyen sólo unas ecuaciones sino también que me apetezca o no calzármelos). Además, el funcionamiento de los académicos de una y otra disciplina suele ser bien distinto. Los físicos anuncian que algo falla a partir de un experimento cuyo resultado es imprevisto pese al alud de resultados que corroboraban el postulado. En cambio, nuestros economistas hegemónicos mantienen los dogmas pese a la avalancha de fracasos de sus experimentos con cobayas humanos.
Ayer se anunció el último fracaso: esa reforma laboral que no iba a generar empleo a corto plazo pero sí con un poco de paciencia lleva ya un año y un tercio sobre la mesa y ayer tuvimos el peor septiembre en quince años en empleo. Se suma a todos esos países a los que las recetas neoliberales del recorte, la privatización, los despidos… no han hecho más que hundirlos en una miseria mucho mayor de la que tenían al principio. No es conocido un sólo shock neoliberal que haya supuesto una mejora en la economía del país que lo padece, siquiera con los parámetros de la ortodoxia económica (esos que excluyen cómo viva la gente y mejoran cuando un terremoto obliga a reconstruir un país). El ejemplo más cercano es Grecia a la que sólo han conseguido hundirla más y más sin que se replanteen que quizás habría que cambiar de recetario.
Hace una semana unos médicos salvaron la vida de un bebé víctima de un tiroteo en una parroquia. El ABC decidió titular que se había salvado por un milagro. El pasado martes el niño murió y ni el ABC ni nadie decidió que era debido a los designios divinos (en este caso bastante canallas). Los economístas liberales son menos científicos aún que quien adjudicó la supervivencia del bebé a un milagro. Ante un tiroteo similar, el economista liberal cierra la puerta de la parroquia para que no entre ningún médico, rocían a las víctimas de agua bendita y se ponen a rezar el rosario. Cuando muere todo el mundo lo que deciden no es que la próxima vez mejor llamamos a una ambulancia, sino que habría hecho falta doble dosis de agua bendita y haber rezado el rosario con más fe. Es lo que hacen con Grecia, con España, lo que hicieron con toda América Latina… y aún seguimos escuchándolos en vez de estudiar medicina.
Porque se trata sólo de eso, de fe. De una fe inasequible a la evidencia.














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2 Responses to “Milton Friedman que estás en los cielos”
Vamos a ver, Hugo, que tú eres inteligente y te has dejado una parte en tu escrito. Es obvio que cuando se están aplicando las medidas liberales lo que no se está buscando es ni la creación de empleo ni la redistribución de nada, se busca algo que no se dice públicamente porque es obsceno y beneficia a una minoría. La economía es decididamente una ciencia infalible en el sentido que, aplicando una misma receta liberal se produce más pronto o más tarde el mismo efecto “beneficioso” buscado. Y luego llamamos al cura para entretener al personal con lo de resignación y tres rosarios más !
Aurora ha escrito en su blog MÚSICA CONTEMPORÁNEA (2)
By Aurora on oct 5, 2011