Ya está hecha la verificación
11 abril 2011 – 7:50La última persona a la que mató ETA fue el gendarme francés Jean-Serge Nerin hace un año y unos días. ETA tiró de gatillo antes que sufrir una detención y el resultado fue una persona muerta (junto a la detención posterior de alguno de los etarras). Un tiempo después ETA explicó con su siempre grácil prosa que hacía unos meses había decidido no llevar a cabo acciones ofensivas, es decir, atentados planificados. El tiroteo en el que había muerto el gendarme francés habría sido una acción defensiva. Unos meses después anunciaron que elevaban drásticamente el listón de la violencia que ETA renunciaba unilateralmente a ejercer. Declararon un alto el fuego permanente, verificable y general. General quería decir sin excepciones en el grado o modo de violencia. En su lenguaje, no habría acciones armadas planificadas ni espontáneas, ofensivas ni defensivas, ni tampoco kale borroka ni impuesto revolucionario ni gaitas.
El sábado un par de miembros de ETA le dieron una alegría a la extrema derecha que se manifestaba en Madrid y otra nueva decepción a quienes queremos la llegada de la paz de una vez. Ante un control policial en Francia actuaron exactamente igual que antes de haber declarado ese alto el fuego general: tirando de pistola. En este caso el gendarme resultó herido y no muerto limitando así las consecuencias del incumplimiento a la mera constatación de que tal paso no se ha dado salvo que la propia ETA (no ya la izquierda abertzale) denuncie una reacción de sus militantes que viola los términos del alto el fuego anunciado. La diferencia entre la reacción de hace un año y ahora es la puntería, la suerte, no los pasos anunciados por ETA. La bala que hirió podría haber matado como en marzo de 2010.
Es difícil verificar que efectivamente una organización está cumpliendo un alto el fuego de la extensión que anunció ETA (y especialmente difícil si el gobierno se niega a reconocer toda posible verificación). En cambio, es muy fácil verificar su incumplimiento. El sábado ETA incumplió los términos de su alto el fuego.
Me sorprende (y alegra) que no se esté dando mucha trascendencia al hecho en los ámbitos que tanto han hecho por convencernos de que no hay nada que hacer salvo detener e ilegalizar porque todo siempre es igual, porque nada ha pasado, porque como ningún paso ha significado absolutamente nada estamos en las mismas que cuando ETA mataba día sí, día no. La relativa ausencia de ruido facilita la tranquilidad de quienes queremos que haya paz en Euskadi como paso imprescindible para una normalización política.
Desde esa tranquilidad hay que decir que el sábado ETA violó (otra vez) el alto el fuego en las condiciones en que lo había anunciado. Y desde esa misma tranquilidad decir que eso sólo se puede arreglar con pasos aún más contundentes de ETA rechazando como organización la reacción de sus militantes concretos por salirse de lo decretado por ella misma: si no lo hace estará convalidando el hecho de que el alto el fuego no es general (en casos particulares aceptaría el uso de las armas) ni unilateral (si su enemigo actúa, ETA actúa). Si no lo hace, sabremos que ETA anunció un alto el fuego extremadamente amplio empujada por la base social de la izquierda abertzale, pero que lo anunciado no se corresponde con sus hechos.
De la izquierda abertzale no dudo que muy pronto rechazará los disparos. Si rechazaron la hipótesis de que ETA hubiera pensado en atentar contra Patxi López, ante hechos reales se posicionará, sin duda, en contra. Bildu ya lo ha hecho, pero eso no tiene gran trascendencia para quienes intentamos no devorar bocadillos de propaganda dado que es una coalición formada por partidos que siempre rechazaron la violencia.
El tiroteo ha sido afortunadamente intrascendente en cuanto a consecuencias personales, pero desgraciadamente cuestiona la realidad del alto el fuego en los términos anunciados. Los cuestiona tanto que sólo un desmarque de ETA evitaría que tal incidente no supusiera la verificación de que no hay un alto el fuego general, que hay pistolas y que éstas, llegado el caso, son susceptibles de ser usadas. Por ver el lado bueno, más allá de que no haya habido muertes, podría ser una oportunidad para que ETA se desmarcase (lo cual sería enormemente trascendente pero difícil de imaginar) y otra nueva ocasión para que la izquierda abertzale ratificase que sus instrumentos son políticos y que rechazan, de nuevo, cuantos pasos de ETA no acompañen el fin definitivo de la violencia en Euskadi.














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2 Responses to “Ya está hecha la verificación”
el problema que yo veo es que si ETA “condena” de forma pública su propia acción quizás nos situásemos ante una nueva escisión.
fíjese que los problemas en ETA no son menores: la izquierda abertzale les da la espalda y, contra todo pronóstico, ahora los presos se pudren en las cárceles mientras otros se colocan corbatas.
joé, duro de tragar para algunos.
By mitxel on abr 11, 2011