La ley del mayor

25 agosto 2010 – 7:30

Viernes 20 de agosto. Un tipo conduce en su coche con una pistola cargada. Hasta aquí todo normal. Tiene una riña de tráfico. Vuelve al coche, saca la pistola y dispara contra una mujer de 55 años y contra su marido. La mujer cae al suelo herida y el pistolero la remata con un segundo disparo en el cuello. Ella muere. El tipo de la pistola se sube a su coche y huye dejando a la mujer muerta en el suelo y a su marido herido. Un testigo le sigue y llama a la policía, que lo detiene.

El asesino saldrá de prisión cualquiera que sea la condena dentro de tres años y unos meses. Tiene 76 años y en España a partir de los 80 años se sale de prisión. Es una medida humanitaria que está muy bien: tipejos como éste estarán en la calle en poco tiempo, pero en general se evita el cruel ensañamiento que supondría tener en la cárcel a octogenarios.

Otras medidas humanitarias se aplican, al menos teóricamente, a los menores. En su caso se trata no sólo de evitar un castigo para cuya dureza no están preparados, sino de impedir que una persona de catorce o quince años arruine su vida definitivamente.

Cada vez que un menor comete un delito repugnante y es castigado a penas inferiores a las que recibiría si fuera adulto aparece la campaña demagógica de siempre a favor del endurecimiento de la ley del menor. Nadie conoce la ley del menor pero todo el mundo sabe que habría que endurecerla. Sin embargo no se ha escuchado ni una voz repudiando que el tipo que asesinó a una señora con el arma que llevaba en el coche lista para ser disparada y luego huyera vaya a salir de prisión tranquilamente en menos de una legislatura.

La demagogia justiciera (¡más penas! ¡entran por una puerta y salen por la otra!) se ceba en dos colectivos: los menores y los extranjeros. Curiosamente dos colectivos excluidos del derecho al voto. Uno puede pedir que los quinceañeros y los extranjeros sean más castigados sin ningún problema: los quinceañeros no podrán castigarle a uno hasta que sean mayores de edad y estén a salvo de endurecimientos de la ley del menor; los extranjeros no podrán votar hasta que adquieran la nacionalidad española y sean iguales ante la ley. Pero nadie dirá que es una vergüenza que el pistolero del viernes pasado salga de la cárcel dentro de tres años, ni recorrerá los platós la familia de la asesinada (¿alguien sabe si tiene familia? ¿tiene hijos o hermanos cuyas lágrimas podamos explotar para subir la pobre audiencia de agosto? No sabemos nada: el asesino viejo no es objeto de nuestra habitual saña). Bien está que los ancianos no se conviertan en expiadores del odio: ojalá tampoco lo fueran los adolescentes ni los extranjeros.

El sensato silencio con el que se ha tratado el suceso del viernes pasado hace aún más llamativa la saña demagógica de otros casos.

  1. 15 Responses to “La ley del mayor”

  2. Querido Hugo, lo has expresado con tanta claridad y crudeza, que apenas queda nada que añadir. Solo me pregunto cual será el pasado de un hombre que ante un incidente de trafico, saca la pistola que tiene preparada, quien sabe para que, y tiene la sangre fría de dispara, rematar y huir, alegando que perdió la cabeza.
    vihernes ha escrito en su blog La despedida de Nacho Duato y mi espiritu de bailarina

    By vihernes on ago 25, 2010

  3. “La demagogia justiciera (¡más penas! ¡entran por una puerta y salen por la otra!) se ceba en dos colectivos: los menores y los extranjeros. Curiosamente dos colectivos excluidos del derecho al voto.”

    Hugo, aquí acabas de tocar un punto clave, que explica muchas cosas.

    Un abrazo.
    Samuel ha escrito en su blog Salgais de nuestros reinos

    By Samuel on ago 25, 2010

  4. El tercer colectivo en el que se ceba la demagogia justiciera es el de los etarras, hasta el Codigo Penal se ha cambiado por ellos.

    By Aurora on ago 25, 2010

  5. yo pienso esperar hasta los 79 años.

    luego la república.

    By mitxel on ago 25, 2010

  6. Muy buen artículo Hugo. No suelo dejar comentarios en blogs, pero esta vez merece la pena. Me ha gustado mucho el enfoque que le has dado y servirá para constratar con la manipulación que hacen los medios con las víctimas y las desgracias.

    By Josué on ago 25, 2010

  7. De nuevo, chapeau!

    Razonas con mucha elegancia, a veces es un verdadero placer leerte.
    Mendigo ha escrito en su blog …y una pompa de jabón

    By Mendigo on ago 25, 2010

  8. Yo puedo aportar mi granito de arena.

    Estoy totalmente a favor de que los mayores de 80 se pudran en las cárceles o en recintos cerrados habilitados para personas mayores.

    No sólo ello. Tambien los enfermos terminales que arruinaron vidas y familias estoy totalmente a favor que mueran cumpliendo sus condenas. Bien es hospicios o establecimientos acotados. El derecho de pasar sus últimos dias mirando la puesta del sol en la playa.

    Ni que decir tiene que los menores que cumplan sus condenas. No tienen excusa. Aunque no sean plenamente conscientes del alcance de sus acciones; los menores saben cuando actuan mal.

    Y por supuesto, no se si lo habré comentado alguna vez aquí; totalmente a favor de la pena de muerte. Que un juez determine el dia, la forma y la hora en la que un malnacido decició acabar en frio y sin ningún motivo con la vida de alguien. 2 veces ha golpeado el terrorismo a allegados mios; y nunca ellos hicieron mal a nadie. Ojo por ojo. Es una cuestión de dignidad.

    By carlos g on ago 25, 2010

  9. Para Carlos G.:

    “Ojo por ojo y el mundo acabará ciego.”
    Mohandas Gandhi Mahatma

    Algunos derechos penales (sobre todo de carácter tradicional) ofrecían y ofrecen venganza, otros, como el nuestro de los siglos XIX y XX, simplemente castigo y restitución de la “paz social”, deberíamos empezar a pensar en el nuevo siglo XXI, como reparar a las víctimas.(Porque te aseguro que la mayor parte de los delitos, no tienen como resultado víctimas mortales, y debido al sensacionalismo que crean estos delitos se produce el endurecimiento de penas).

    Salud!
    Gonzalo Caro Sagüés ha escrito en su blog Primarias

    By Gonzalo Caro Sagüés on ago 26, 2010

  10. La frase del ‘ojo por ojo y el mundo acabará ciego’ me hace gracia en el sentido de que si ponemos la otra mejilla, los únicos ciegos del mundo resulta que son las víctimas.

    Mira el ejemplo del caso del Rafita, asesino de Sandra Palo. No por el asesinato en sí; sino por la trayectoria que lleva: 6 robos de vehículos y todavía está en la calle. Y antes del asesinato de Sandra, su pandilla acumulaba 240 causas con la justicia (multiplícalas por X las veces que NO les cazaron). Hay quien no es reinsertable en la sociedad. En una celda igual se calma un poco.

    El caso que a mí por un asesinato mediático no voy a pedir que aumenten las penas. A mí, en ‘tiempos de calma’ me sigue pareciendo gravísimo que ancianos, niños, y enfermos terminales saben que se pueden reir de la justicia. Y muchos se aprovechan de ello.

    By Carlos G on ago 26, 2010

  11. No es verdad, la mayoría de los ancianos no se ríen de la justicia, la mayoría de los niños no se ríen de la justicia, la mayoría de los enfermos terminales, bastante tienen con estar muriéndose, y no tienen mucho tiempo para reírse de nada.

    Lo que pasa, es que el dolor de las víctimas, lleva a construir historias, historias que tienen aspectos verdaderos y otros sobredimensionados y crean historias sobre el crimen y la justicia que ayuden a calmar, sobrellevar o justificar su dolor y una de esas historias es que el sistema es absoluta y totalmente ineficaz, cuando lo que realmente pasa, es que ninguna pena, por severa que sea, podrá reparar el daño que esa persona ha provocado.

    El caso del Rafita es algo muy doloroso, pero es más hiper real que real, no es un fiel reflejo del perfil de los jóvenes, ni si quiera del perfil de los jóvenes delincuentes, no todos los jóvenes violan y queman a una niña, no todos los jóvenes incumplen la ley de manera sistemática.

    Este caso debería haber puesto de manifiesto algo más real, que lo ineficaz que ha sido el sistema penal para apartar a ese joven para siempre de las calles. Debería haber puesto de manifiesto, lo ineficaz de nuestras instituciones (familias, barrios, escuelas, instituciones penitenciarias…) y de los sistemas de servicios sociales para detectar y corregir las situaciones que llevan a jóvenes como él a cometer actos semejantes y luego encima a reincidir. Pero no, creemos que con que no vuelva a ver la luz del sol el problema está solucionado y no es verdad, aunque ese chaval no volviera a ver la luz del sol, mientras no se solucione el problema de base, encerrarlo toda su vida, no solucionará el problema, habrá mas rafitas, más asesinos de niñas como Marta del Castillo y más críos que queman a una mujer que duerme en un cajero al tiempo que lo graban con el móvil,mientras algo no cambie. A todo esto ¿Alguien sabe algo de los niños que quemaron a aquella mujer en Barcelona? ¿O como era una indigente a nadie le importa? ¿O como quizás esos chavales igual no han vuelto a delinquir, no tiene morbo mediático?.

    Salud!
    Gonzalo Caro Sagüés ha escrito en su blog Primarias

    By Gonzalo Caro Sagüés on ago 26, 2010

  12. Claro que la mayoría de la sociedad no se burla de la justicia.

    Pero porque un millón de personas no se dediquen a violar a la gente por una que sí lo haga, su pena no debe de ser algo ténue por ser algo excepcional.

    Y eso sin hablar de los multireincidentes, que tras 15 años en la carcel se sabe que volverán a hacerlo, pero no se puede hacer nada. 3 días tardó el mayor violador en serie capturado en España en volver a actuar cuando salió de la cárcel…y todos el mundo sabía que volvería a actuar.

    El Rafita es un caso bastante particular como tu mismo dices. Pero el caso es que a pesar de la extrema gravedad de sus acciones, sigue robando y sigue en la calle; cuando debería de ser precisamente un caso ejemplificador para que la gente se pueda pensar que en algún momento, en España hay justicia.

    By Carlos G on ago 27, 2010

  13. El tema es que en las democracias el estado de derecho, es fundamental y crear leyes ad hoc, para personas, o fijar unas condiciones que una persona debe cumplir para que se le retiren determinados derechos (como el derecho a la reinserción) pone en riesgo el estado de derecho que disfrutamos todos y todas.

    Respecto a lo de que no hay miles de violadores te cito tus palabras:
    “A mí, en ‘tiempos de calma’ me sigue pareciendo gravísimo que ancianos, niños, y enfermos terminales saben que se pueden reir de la justicia. Y muchos se aprovechan de ello.”

    Tu forma de decidir utilizar un “muchos” en vez de “algunos” o “unos pocos” parece indicar que son los miles, los que se aprovechan.

    Salud!
    Gonzalo Caro Sagüés ha escrito en su blog Primarias

    By Gonzalo Caro Sagüés on ago 27, 2010

  14. Como tampoco tengo acceso a las denuncias policiales, no puedo dar una cifra. Casos de ancianos que se autoinculpan por ejemplo de ser los jefes de algunos clanes de droga, se han dado cuanto menos unos pocos.
    Casos de terminales, la verdad es que no conozco ninguno que se aprovechara de ello, pero sí que es cierto que por razones humanitarias antes de morir les sacan de las cárceles.
    Y de niños que se aprovechen de la justicia, o padres de los niños que se aprovechen de ella, de ello sí que hay miles de casos. Y es que hay un dicho muy popular en la juventud: ‘no me puedes hacer nada porque soy menor de edad’. Aquí ya miles de jóvenes, y pongámosle, cientos de padres se aprovechan de ello a conciencia.

    Pero vamos, aquí no estoy defendiendo que si hay más o menos delitos; sino que tenemos una ley de la que se pueden aprovechar algunos delincuentes. Y es lo que creo que debe de cambiar; que todos paguen si así el juez determina. Y que cumplan sus penas. La impunidad crea una doble sensación de indignación e impotencia de las víctimas y allegados. Por lo menos a mí; que pudiendo elegir libremente entre convivir en una sociedad civilizada o la delincuencia (como el 99% de los españoles) me decanté por lo 1º. Y si quiero una tele de led, ahorro con sufrimiento y la compro; no tengo por qué robársela a nadie.

    PD: Los que quemaron a la indigente de Barcelona, mayores de edad, fueron condenados a 17 años (asesinato con alevosía y daños). La indecencia pasar a estos niñatos al tercer grado no ocurrirá hasta unos 4 años…

    By Carlos on ago 28, 2010

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