Dejad que se acerquen a mí cuando todavía son niños

13 agosto 2010 – 7:53 Imagen de previsualización de YouTube

Antonio Cañizares, de profesión cardenal, apuesta por la celebración de la primera comunión a los siete años de edad. Se basa en una interpretación menos criminal que la vigente del “dejad que los niños se acerquen a mí” y argumenta la necesidad de volver a esa edad por el “ambiente tan adverso en el que crecen [...] que no les anima a ser lo que Dios quiere de ellos, muchos, víctimas de la familia“.

Miente Cañizares. Esa no es la razón: si el problema fuera la familia (¿la familia ya no sólo no importa, sino que ahora es un ambiente adverso?), lo que Cañizares propondría sería que se retrasase la administración de sacramentos hasta la edad adulta: cuando las personas emancipadas pueden descubrir por sí mismas lo que Dios quiere de ellos alejados de la hostilidad a Dios que se vive en las familias de las que son víctimas. Precisamente a menor edad mayor influencia tiene la familia en las creencias supersticiosas de los niños: a esas edades hay quienes creen que existen Papá Noel y/o los Reyes Magos e incluso quienes dejan un diente debajo de la almohada porque sus padres les han dicho que un roedor se lo cambiará por un agradable regalito.

Lo que es hostil a las religiones no es la familia sino las sociedades cada vez más secularizadas en las que la religión (no sólo la católica) pierde peso irremediablemente.  El camino de la secularización iniciado con la Ilustración aparece imparable mientras las organizaciones religiosas (al menos las formas mayoritarias de los tres monoteísmos del libro) caminan a garrotazos hacia la caverna. La última encuesta del CIS al respecto es una prueba evidente del camino que lleva nuestra sociedad (como otras en Europa) y el que tiene por delante. Un 22.4% de la población se declara ateo o no creyente (sin que uno sepa qué diferencia hay entre ambas denominaciones) mientras un 74% se declara católico y un 2.1% creyente en otra religión. El porcentaje de autoproclamados católicos ha bajado en la última década a más de un 1% por año: en 2000 era el 85% de la población encuestada. Y la tendencia se acelerará por causas naturales: el 90% de los mayores de 65 años se declaran católicos y el 7% ateos o no creyentes; entre 18 y 24 años los creyentes son el 56.9% mientras los ateos o no creyentes suman el 40.1%. Y en los tramos intermedios la tendencia es clara: a mayor edad más catolicismo, mientras las generaciones jóvenes están cada vez más lejos de dioses y de sus vicarios. En ninguno de los tramos de menos de 54 años el número de personas que asisten todas las semanas una o más veces a misa supera al de personas ateas o no creyentes.

En tales circunstancias es lógico que la Iglesia se plantee que su reclutamiento dependa de que la decisión la tome gente que ahora tenga la mayor edad que se pueda. Si la toman los padres mejor que si la toman los hijos; y si hay cuatro abuelos presionando, mejor que si sólo queda uno o ninguno. Todo eso es más probable si las inmersiones religiosas se hacen en los primerísimos años de edad que si los bautizados esperasen a tener derecho al voto, por ejemplo.

En una charla sobre laicismo que organizamos en Chamberí hace unos meses definimos sociedad laica como aquella que da a las asociaciones religiosas el mismo trato que a cualquier otra asociación ideológica y a la religión el mismo trato que a cualquier otra ideología. A los 7 años ningún niño tiene capacidad para evaluar críticamente una ideología. Por eso no nos dejan afiliarnos a partidos políticos hasta los 18 años y están prohibidos los colegios e institutos que sean propiedad de partidos.

Cañizares trata de impedir la normal secularización de la sociedad. Ello sería legítimo si no tratase de forzar la voluntad de quienes todavía no la tienen formada. Están intentando que siempre decida el más viejo por el más joven, porque saben que aquél será con mayor probabilidad adepto. Si no, alguien tendrá que explicar cómo podemos haber pasado en tan poco tiempo de pensar que a los 16 años las mujeres son niñas cuya responsabilidad debe estar en manos de su entorno familiar a decidir que a los 7 años los niños están en el cénit de su autonomía individual pese a la presión anticristiana de su entorno familiar. Al lado de este misterio, la Trinidad no tiene secretos.

_____________________________

NOTA: La diferencia entre ateos y no creyentes (22.4%) y los creyentes de religiones minoritarias (2.1%) es otro dato importantísimo en un país en el que se tiene mucho más en cuenta a las religiones minoritarias que a los que no tenemos ningún ídolo sobrenatural pese a que somos diez veces más. Especialmente si los privilegios católicos se argumentan porque son más, pese a que por cada persona que no cree en dioses ya sólo hay tres católicos.

  1. 8 Responses to “Dejad que se acerquen a mí cuando todavía son niños”

  2. a mí me parece sospechoso que una institución plagada de pederastas pida a los niños cada día más jóvenes.

    By mitxel on ago 13, 2010

  3. Muy buena entrada.

    La familia es quien debe elegir si el niño aprende en gallego o castellano, si recibe educación sexual o educación religiosa confesional (literalmente, adoctrinamiento, que debería ser la antítesis del tipo de enseñanza que se debe impartir en un colegio)… el currículo escolar no depende del Estado.

    Pero, cuando la familia se opone a que el niño entre en un seminario, entonces hay que desautorizar la autoridad paterna, porque la familia es una mala influencia.

    Muy consecuente, muy consecuente…
    Mendigo ha escrito en su blog Bares

    By Mendigo on ago 13, 2010

  4. “definimos sociedad laica como aquella que da a las asociaciones religiosas el mismo trato que a cualquier otra asociación ideológica y a la religión el mismo trato que a cualquier otra ideología.” Es una excelente definición de sociedad laica. Pero el problema está en la constitución. Especialmente es dos artículos:

    el 27.3 que dice: Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.

    Este artículo es, simple y llanamente un subterfugio para que la Iglesia Católica se asegure una cuota importante en la educación.

    Y peor aún es el 16.3: Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones.

    Osea que somos aconfesionales, pero que quede clarito que España es católica. En fin.
    Anuar ha escrito en su blog Reflexiones en torno a la izquierda

    By Anuar on ago 13, 2010

  5. Ostras, Anuar, no había reparado en ese artículo de la Consti (el 27.3). Un día de estos me hago un post sobre él. Gracias!

    By hugo martínez abarca on ago 13, 2010

  6. Somos un país laico…y seguimos con cruces en las escuelas.
    Turquia también dice que es laico…ajjaja
    En Rivas, Madrid sigue con la oficina para apostatar, por si alguien se anima.
    Saludos Hugo

    By Lápices para la Paz on ago 13, 2010

  7. Buena entrada y sobre todo muy bueno y adecuado lo del vídeo.
    Espero que no te moleste que lo colgara tambien en mi post sobre el tema, donde te puse el link y la foto, pero luego vi que no puse tu nombre. Lo has visto. Está en http://luisangelaguilar.blogspot.com/2010/08/las-presuntas-simonias-de-camps-y.html
    Bueno un saludo

    By Luis Angel Aguilar on ago 14, 2010

  1. 2 Trackback(s)

  2. ago 13, 2010: Tweets that mention Quien mucho abarca » Archivo del Blog » Dejad que se acerquen a mí cuando todavía son niños -- Topsy.com
  3. ago 13, 2010: Bitacoras.com

Introduce el comentario

*

CommentLuv badge