De excursión al tajo

12 agosto 2010 – 7:55

Ayer publicó la Comunidad de Madrid las conclusiones de un estudio según el cual los madrileños recorremos cada día 11.8 kilómetros para ir de nuestra casa al trabajo. La mitad de los madrileños trabaja en un municipio distinto al de su residencia. Y hay 25.ooo personas que recorren diariamente más de 50 kilómetros para ir a trabajar. El propio estudio señala que se están constituyendo zonas de concentración de empresas diferenciadas de las zonas residenciales. Y que muchos habitantes de Guadalajara y Toledo vienen a trabajar a Madrid.

El tipo de la Comunidad que lo presentó decidió que estos datos son muy positivos porque “se acerca paulatinamente a la distancia que tienen que recorrer los ciudadanos de las 25 regiones económicamente más dinámicas de Europa” (dinamismo es movimiento, por lo que efectivamente las grandes distancias generan dinamismo).

Cualquier persona con dos dedos de frente, en cambio, lo señalaría como una faena. En primer lugar para el medio ambiente, porque casi todos esos desplazamientos suponen medios de transporte que contaminan en mayor o menor medida (sólo los peatones y las bicis no contaminan: el metro y el autobús contaminan mucho menos que los coches y motos). Además porque los trabajadores pierden un montón de tiempo en el desplazamiento lo que resta aún más tiempo de vida personal (¡con lo que nos importaba la familia!). E incluso por el gasto público que supone la necesidad de invertir en infraestructuras de transporte para que sean posibles todos estos desplazamientos. Por no mencionar el riesgo de accidentes durante el desplazamiento o incluso la vulnerabilidad económica de la Comunidad en caso de huelgas de metro o nevadas que paralizan una ciudad tan lejana de sí misma.

Un mínimo principio de justicia y solidaridad (palabras ambas consideradas barbarismos por el gobierno madrileño) haría también lamentarse por la concentración de empresas en el centro de Madrid generándose una mayor dualidad entre un distrito financiero y barrios, pueblos y ciudades obreros. Lo ideal sería que las empresas estuvieran allí donde viven los trabajadores repartiendo territorialmente la riqueza, mejorando el medioambiente de todos, evitando los atascos insoportables y favoreciendo que las ocho horas de trabajo sean ocho y no diez.

Más allá del lamento es difícil pensar en cómo fomentar que las empresas se desconcentren, cómo incentivar que los barrios obreros sean también barrios donde hay trabajo, que las empresas opten por trabajadores del barrio, aparte, claro está, de fomentar un sector público municipal. Así, de primeras (y sin haber valorado demasiado si es un disparate o no), se me ocurre que no sería malo hacer variar la cotización social de la empresa en función de la distancia del hogar del trabajador a su puesto de trabajo. Si, por ejemplo, los seguros sociales subieran un 1% por cada kilómetro de distancia entre el centro de trabajo y el lugar donde vive el trabajador al principio de la relación laboral, las empresas tendrían una buena razón para ubicarse allí donde viven los trabajadores. Y sería una medida bastante justa dado el coste que supone para toda la sociedad. Habría que introducir más medidas correctoras para evitar que ello generara que fueran los trabajadores los que cambiaran de residencia produciéndose la despoblación de las zonas pobres, pero uno sospecha que pocos trabajadores en paro pudieran irse a vivir a la Castellana para encontrar un trabajo mejor. ¿Se os ocurren otras medidas posibles?

En cualquier caso, la presentación de las grandes distancias entre trabajo y empleo como un rasgo de modernidad muestra que, una vez más, para algunos esa modernidad significa que vivamos peor y más cerca del abismo.

  1. 10 Responses to “De excursión al tajo”

  2. Se me ocurre fomentar el teletrabajo, hay días que voy a la oficina para hacer cosas que tranquilísimamente podría haber hecho en mi casa con mi ordenador y mi conexión a Internet, es más, hay días que le digo a mi jefe que para lo que tengo que hacer, me quedo en casa, eso sí mi relación con mi jefe es bastante extraña.
    Gonzalo Caro Sagüés ha escrito en su blog Primarias

    By Gonzalo Caro Sagüés on ago 12, 2010

  3. “…es difícil pensar en cómo fomentar que las empresas se desconcentren, cómo incentivar que los barrios obreros sean también barrios donde hay trabajo…”

    Hombre, no es tan difícil. Es una mera cuestión de urbanismo, de optar por mezclar usos residenciales, industriales, equipamientos, etc. para favorecer que no haya sitios solo para dormir, otros solo para trabajar, otros solo para comprar, etc. Amén de no planificar grandes superficies comerciales que se comen el comercio de barrio: ahora, que mandando quien manda y con el paraguas Bolkenstein esto va a ser, todavía más, la selva.

    By Juan on ago 12, 2010

  4. Sí, llevas razón, Juan. De hecho Madrid es la región europea con más grandes superficies por nº de habitantes: otro rasgo de dinamismo. Y efectivamente el urbanismo que tenemos es un disparate tendente a la generación de centros financieros y zonas residenciales. La próxima, la operación Chamartín, que colapsará el norte de la Castellana con tropecientos rascacielos y metro hecho con dinero privado para que estemos seguros de que no se averiará cada dos por tres.

    By hugo martínez abarca on ago 12, 2010

  5. ¿Puede de veras existir alguien tan vanidoso e ignorante como para escribir un historial como el que acabo de leer en su blog? Solo hace falta que le ponga título a la secta que quiere fundar. Ver personajes de su catadura provoca pánico si uno piensa en la posibilidad de proliferación. Es la primera y la última vez que visito este antro.

    By Marx on ago 12, 2010

  6. marx?: los comecuras, nos vamos a llamar los comecuras, so mingafloja

    By mitxel on ago 12, 2010

  7. Se llama ordenación y vertebración del territorio, y es una de las competencias del gobierno. Pero durante siglos, se ha optado por no gobernar y dejar que sea la realidad la que decida por la vía de los hechos consumados.

    Se debe tender a un tipo de entidad de población intermedio, con alta densidad de población, para que los desplazamientos cotidianos (trabajo, compras, enseñanza…) queden dentro de los límites humanos (unos pocos kilómetros, para poderlos recorrer en bici o andando).

    Me acuerdo del proyecto de Ciudad Lineal de Arturo Soria, y en qué se ha convertido gracias a la especulación.
    Mendigo ha escrito en su blog Bares

    By Mendigo on ago 13, 2010

  8. Lo que está claro es que es imposible que todos vivamos en un radio corto de donde trabajamos teniendo en cuenta que en una sola calle vivirán 200 médicos, 150 profesores, 180 arquitectos, 1 astronauta, 10 militares, 4 zapateros, 15 cocineros… es imposible pensar que haya puestos tan dispares y para todos ellos a 1 km a la redonda de esa calle, quizás digan que es modernidad teniendo en cuenta que hace muchos años la mayor parte de la población era mano de obra y únicamente había 2 fábricas en la urbe y claro, trabajaban todos en el mismo lugar, otros trabajaban en sus propias tierras… y ahora en su lugar el personal es cualificado y diverso. Digo yo que será por eso.

    By PyM on ago 13, 2010

  1. 3 Trackback(s)

  2. ago 12, 2010: Tweets that mention Quien mucho abarca » Archivo del Blog » De excursión al tajo -- Topsy.com
  3. ago 12, 2010: Otro enfoque interesante de mi post anterior | Un rojillo infiltrado en el ático
  4. ago 12, 2010: Bitacoras.com

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