De vacaciones porque sí
3 agosto 2010 – 21:38Hasta este verano ningún dirigente político se avergonzaba de tomar vacaciones e incluso las utilizaba para exhibir algún lado de su perfil desconocido (acaso por inexistente). Supongo que fue Aznar quien puso de moda hacer una lista de libros (un año Manuel Azaña, otro Pío Moa, parece que con más éxito) que supuestamente configuarían sus lecturas en vacaciones. Zapatero optó por difundir fotos de su actividad deportiva en Doñana.
Sin embargo, este verano se ha puesto de moda alardear de la renuncia a vacaciones como muestra de su compromiso con su actividad. Zapatero se irá apenas unos días y ha marcado una pauta que hace que por primera vez de lo que se nos informa sobre las vacaciones de cada dirigente político es a cuántos días las ha reducido y qué razón da para justificar que se tome esos días. En otros momentos la cosa no pasaría de un reconocimiento implícito de incompetencia: si la presencia física de Zapatero es necesaria (o siquiera conveniente) para que la Administración salga adelante en Agosto o se tomen medidas contra la crisis (léase contra nosotros), estamos ante el reconocimiento de que tras seis años de gobierno no se ha conseguido generar un equipo mínimamente engrasado que supla con normalidad la baja por cualquier motivo (incluidas las necesarias vacaciones) de cualquiera de sus miembros. Lo mismo vale para Rajoy que en su inseguro y taurino vídeo explicó que se iba unos días y que ello estaba justificado: “para trabajar más“. ¿De verdad es necesario que no se tome un mes y que lo haga simplemente para pasárselo bien, descansar y leer el Marca con la tranquilidad que a él le gusta?
Digo que esa sería la crítica cualquier otro año. Pero éste, con la cantidad de recortes de derechos de trabajadores que nos han arreado (y nos arrearán si no observan respuesta) no deberíamos espantar a esa mosca que a veces se coloca tras la oreja. La razón por la que tenemos un mes de vacaciones pagadas es que los trabajadores se agruparon, lucharon y obtuvieron ésa entre otras conquistas. Nos vamos de vacaciones porque tenemos derecho y punto. El discurso que justifica el disfrute de vacaciones y que las reduce al máximo es peligrosísimo. Si cala en la sociedad no sería raro que pronto los empresarios señalen como mala conducta o falta de compromiso con la empresa la del trabajador que no renuncie a una parte de sus vacaciones. Al menos ahora, en crisis (“con la que está cayendo“, el mantra de moda no faltará en el discurso del empresario). Y cuando pase la crisis, si pasa, ya nos habremos quedado con el hábito como con la jubilación a los 67. Acaso, en una próxima reforma laboral que dé tranquilidad a los mercados haber disfrutado del mes de vacaciones pueda ser una prueba de falta de compromiso con la empresa y ésta sea una causa objetiva de despido. No descartemos nada, que no sería la más dura de las reformas que nos están colocando.
Siempre se ha pedido a los dirigentes políticos que den ejemplo con su conducta. Eso pido yo también. Que se tomen un mes. Enterito. Y cuando les pregunten por qué, respondan “porque es un derecho que se conquistó con muchísimo esfuerzo y en mi cargo, además, ese derecho se convierte en una obligación“. Y si hay alguna emergencia, que la atiendan y se guarden esos días para septiembre, que está todo más barato.















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15 Responses to “De vacaciones porque sí”
Has estado sembrado, tienes toda la razón. Ni un paso atrás. Que los derechos tendrían que ser sagrados, porque como tu bien dices, por cada excepción se puede perder el derecho.
By vihernes on ago 3, 2010
Estimado Hugo:
Bien lo has dicho. Esta exaltación del trabajo asalariado como un deber y una obligación, en un momento de paro elevado, es un discurso legitimador de todas las exclusiones y recortes de derechos. Como si no hubiera más actividad legítima que el empleo forzoso y obligatorio.
Véase si no las declaraciones del ministro Corbacho:
“Los parados que rechacen el empleo no deberían cobrar la prestación” (http://tinyurl.com/28y7qbj).
Se trata de demoler el “welfare” (es decir, nuestro precario Estado de medioestar) para sustituirlo por el “workfare”: la obligación de tener un “empleo”, por más explotador e infame que sea, si se quiere tener acceso a las prestaciones públicas más elementales (o más bien, si se quiere pagar las que sean privatizadas). Es necesario hacer una crítica de este discurso, engañoso, del “empleo”. Menos paro puede significar mucha más explotación.
Saludos.
By Samuel on ago 3, 2010
Por desgracia muchos no tenemos el derecho al trabajo,y otros tantos que trabajan no tienen derecho a vacaciones o pagas por ir incluidas en nómina,o hasta carecen de ella.Pero de ahi a llamar trabajador o asalariado,a políticuchos o sindikalistas,va un abismo.Felices vacaciones!
By klausss69 on ago 3, 2010
Lo que pasa es que ZP no ha “trabajado” este año, por eso ahora tiene que “estudiar” en verano para recuperar en septiembre.
Estoy a favor de que no se vaya de vacaciones, pero tampoco va a solucionar nada si no se va (de vacaciones).
By Migue on ago 3, 2010
1, coño, don hugo, aquí nadie le ha reprochado a usté lo de zahara de los atunes. Otra cosa es que no nos haya invitado.
2. que ZP o Rajoy se vayan de vacaciones un mes no arregla mucho. Para ellos los sindicalistas debieran obtener unas vacaciones perpetuas. Pena que sean los sindicalistas los que estén de vacaciones perpetuas (ah, no, que han convocado y pactado un fracaso de huelga general, casi se me olvida).
3. don samuel explica bien en qué ha derivado la democracia esta del 18 de julio: un inemenso campo de trabajos forzados.
By mitxel on ago 3, 2010
Excelente Hugo. Te han venido bien estos días
By Carlos González on ago 4, 2010
Pues algo de lo que dices no es ciencia ficción, yo lo vi hace ya casi veinte años en Madrid: donde yo trabajaba apartaron a mi jefe de su puesto por una serie de cosas mas o menos justificadas y “además el año pasado te has tomado todas tus vacaciones”.
By Aurora on ago 4, 2010
Muy recomendable sería para Zapatero y para Rajoy que leyeran este verano la “Nueva historia de España” de Pío Moa, que acabo de terminar. Creo que no se ha escrito un libro mejor sobre el tema, en muchos años, y les serviría para enterarse algo mejor del país en que viven.
By sansegundo on ago 4, 2010
Aunque quizá lo mejor sería que los políticos se tomaran vacaciones todo el año. Como ho hacen más que fechorías…
By sansegundo on ago 4, 2010
Pues no le vendría nada mal a Zapatero irse un mes entero (o dos) de vacaciones. Aunque le vendría mejor al país
By Mendigo web on ago 4, 2010
sansegundo, yo mejor que un libro de humor como el que les recomiendas, preferiría que leyeran La doctrina del shock de Naomi Klein, o algo que les contara qué mundo están contribuyendo a destruir, ¿no crees?
By hugo martínez abarca on ago 4, 2010
Las vacaciones las toman los débiles, los vagos, los poco hombres. Los buenos trabajadores aguantan años y años sin coger vacaciones, porque están muy implicados en su trabajo, porque su presencia es imprescindible.
Esta (y otras) ideas subyace bajo la ideología que nos viene del otro lado del Atlántico en forma de amenas teleseries vespertinas o películas de relumbre.
El protagonista es un abnegado trabajador al cual su propio jefe le pide, le recomienda tomar unas vacaciones y él rechaza con desdén.
Bien vista, Hugo, esta nueva moda de avergonzarse de las vacaciones y de reducirlas voluntariamente. Pretenden marcarlas como otro lujo más del sistema europeo que no nos podemos permitir.
El ataque a nuestros derechos ya es generalizado y en todos los frentes. Están que se salen. Si cuela un abaratamiento del despido (que no es otra cosa la ley aprobada en el Congreso) del 55% ¿Por qué no va colar cualquier cosa? Aumento de la edad de jubilación, reducción de vacaciones o aumento de la jornada laboral.
Con el argumento voluntarista (fascista) de que de esta crisis se sale trabajando. Como si la causa de ésta fuera que hemos dejado de trabajar.
Un saludo y que pases unas felices vacaciones.
Mendigo ha escrito en su blog El rey petróleo
By Mendigo on ago 7, 2010