¡Y cierra España!
26 julio 2010 – 7:47Ando estos días leyendo Mater Dolorosa, libro de José Álvarez Junco sobre la creación de la nación y del nacionalismo españoles. Al comienzo del libro se dan algunos detalles sobre el mito de Santiago, que tenía bastante frescos ayer (y que he consultado en el libro para contarlo hoy).
El mito de la gira y la tumba gallegas del apóstol surgió durante el reinado de Alfonso II, en el siglo IX, como instrumento propagandístico de la monarquía astur en su campaña militar contra los musulmanes. Pero nadie le hizo mucho caso. Un par de siglos después, a finales del XI el rey Alfonso VI hizo buenas migas al otro lado de los Pirineos. La casa ducal borgoñona, en concreto, protegía los monjes cluniacenses, que estaban en pugna con Roma. Y vieron en la leyenda de la tumba del apóstol una ocasión estupenda: una de las fuentes de poder de Roma era el hecho de custodiar la tumba del único cuerpo completo de un discípulo directo de Jesús. Si se asentaba la leyenda de que en Compostela estaba la tumba de Santiago, el papado perdía un monopolio y sería un poquito menos fuerte. Así que se dio alas al cuento, se construyó en Paris la iglesia de Saint Jacques y se nombró rue Saint Jacques a la calle que iba de la iglesia hacia el suroeste: desde allí empezaban los peregrinos el camino que terminaba en Compostela.
El mito fue muy útil como propaganda en la conquista de territorios por parte de los reyes cristianos, que convertían así la expansión territorial en cruzada. También fue útil para el arzobispado compostelano, que gozaba del voto compostelano: un derecho a cobrar un tributo anual en vino y cereales que pagarían todos los territorios recuperados de los musulmanes. Este derecho habría sido concedido en el siglo IX por Ramiro I, según la leyenda, pero no aparece en ninguna crónica hasta el siglo XIII. El arzobispado de Toledo que no veía con buenos ojos el protagonismo compostelano cuestionó la autenticidad de ese voto y trató de limitar la fama del apostol gallego (de adopción): con esa pretensión se nombró a santa Teresa patrona de España (siglo XVII) y se estableció el extraño culto a la Inmaculada Concepción en el XVIII. Finalmente si el arzobispo quería vino, tenía que comprar un Riveiro, que para eso lo hizo Dios tan alegre.
Santiago ya no era tan útil e incluso generaba molestias, siendo las vinícolas las más graves desde todo punto de vista sensato. Así que la importancia de Santiago descendió, pero siglos después comprobamos que siempre hay gente dispuesta a comprarse una pulsera Power Balance por 30€ o pedir a una escultura que la crisis económica decaiga.
Cuento todo esto por ilustrar con algo serio la broma no sometida a tijeretazo alguno que interpretaron ayer éstos a quienes pagamos entre todos precisamente para esto:
Kabila y Escolar también comentan la santiagada de ayer.
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4 Responses to “¡Y cierra España!”
Buen resumen de la construcción del mito. Y la foto de Zapatero impagable
By elsociologoirreverente on jul 26, 2010
pero, ¿qué me dice? entonces, ¿quien hay enterrado allá?
propongo análisis de ADN.
Y que los mismos se comparen con un pelo mío.
coño, que igual hay suerte.
By mitxel on jul 26, 2010