Nadie, nada, en ningún sitio
20 julio 2010 – 7:55Este fin de semana se han producido dos resultados en sendas encuestas que, si no me equivoco, no se habían producido jamás. En una encuesta de La Vanguardia un 47% de catalanes afirma que votaría a favor de la independencia de Catalunya (frente a un 36% que se opondría); en la encuesta del CIS sobre el debate sobre el estado de la nación la respuesta mayoritaria (36,5%) es “Ninguno“. Zapatero (26%) y Rajoy (20%) quedan a grandísima distancia. Los portavoces de los partidos minoritarios no pasan del 2%, como es previsible (al menos en la encuesta del CIS se tiene la opción de darles por ganadores de un debate en el que todavía se les deja participar, a diferencia de las que han publicado otros medios).
Aunque no tenga forma de demostrarlo, intuyo que ambos resultados tienen algo que ver y son resultado del hartazgo político que resulta de la falta de respuestas satisfactorias para la ciudadanía a cada uno de los problemas que se han presentado en los últimos tiempos. En tiempos de Aznar hubo un importante repunte del independentismo que llevó a ERC a tener ocho escaños. Pero había la sensación de que un cambio de gobierno solucionaría el meollo de los problemas que generaba el carnicero de las Azores. Hoy no: la sensación que parece recogerse en los sondeos es que no hay solución posible dentro de los parámetros en los que nos movemos.
El problema territorial no choca contra tal o cual gobierno, cuyo recambio es la solución. Tampoco sucede eso con la crisis económica. Zapatero trató de defender la radicalización neoliberal de los últimos dos meses diciendo que no hay alternativa y que eso era lo responsable. Rajoy sólo fue capaz de decir que Zapatero había anunciado otra cosa, algo de lo que nunca se podrá acusar a Rajoy, que no anuncia nada. Y más de un tercio de la ciudadanía dice que ni contigo ni sin ti (o sea, con el otro) tienen mis males remedio.
España no es una isla. En Islandia, ante una situación económica similar (aunque políticamente bastante más digna) la ciudadanía de Reikiavik eligió hace pocos meses a un cómico que prometía incumplir todo su programa electoral (promesa bastante gödeliana, por cierto) y ser todo lo corrupto que pudiera. Hace unos años Argentina salía a la calle gritando que se vayan todos y de hecho fueron mandando al garete a los presidentes según pasaba una semanita de su elección. En España se avistan síntomas parecidos y de momento ni unos son capaces de convencer de que lo que nos llevó a la crisis nos sacará de ella ni otros tenemos capacidad para convencer de que hay alternativas.















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4 Responses to “Nadie, nada, en ningún sitio”
Si miras a la derecha lo ves claro, son pragmáticos, saben lo que quieren, no se pierden en discusiones ideológicas, quieren el poder para prosperar, lo que venden es fácil de vender. Ven con nosotros y serás “uno de los nuestros” Ya no estamos en la revolución industrial, ni somos desarrapados, hemos crecido, estudiado, tenemos coche y casa. Ya no nos sirve sirven los mensajes de la vieja izquierda, ni el engaño de la socialdemocracia, que sin olvidar sus mejoras sociales en contra de las políticas de la derecha, a la hora de las políticas de calado económico, están por mantener el sistema económico mundial, en el que prima la desigualdad. Pero realmente crees que existe una alternativa? Cayo Lara es el hombre que puede movilizar tanto voto como para ser alternativa al PSOE? El mió no. Hace falta una verdadera reflexión, pensando más en las personas que en las siglas. Porque son las personas las que hacen política, las que trabajan, las que hacen política en la calle. Porque las revoluciones, los estados de opinión se hacen en la calle, y no lanzando sentencias con voz solemne como la de Gabilondo el otro día, que no olvidemos, nunca da puntada sin hilo.
By vihernes on jul 20, 2010
De todo esto lo que me asusta es el ascenso del fascismo como ocurrió en la crisis de los años veinte en Alemania o Italia.
By Paco Piniella on jul 21, 2010