Golpes de efecto
8 abril 2009 – 7:44Si algo se le reconoce a Zapatero es su capacidad para hacer una buena escena sin necesidad de guión alguno. Sin llegar a la prodigiosa teatralización de Obama, Zapatero ha desarrollado una capacidad de seducción en la que basa un alto porcentaje de su tirón electoral.
Ayer, sin ir más lejos, puso en escena un cambio de gobierno cuantitativamente importante, de un tercio de ministerios. Pero no acertó a explicar qué cambios sustantivos se derivarían de las nuevas incorporaciones. Le preguntaron si Salgado sería continuista o introduciría algún giro en la política económica y se salió por la tangente. Le preguntaron si la reincorporación de universidad a Educación suponía asumir que se había equivocado hace un año cuando pensó que la universidad tenía más que ver con la industria: no dijo ni que sí ni que no; ni tampoco que depende.
Sin embargo, Zapatero debería tomar nota de las señales que emiten sus propias decisiones: los golpes de efecto tienen fecha de caducidad. En las últimas crisis de gobierno, Zapatero presumió de incorporaciones de lujo. Tres de las más llamativas le han durado dos añitos justos: Mariano Fernández Bermejo, Bernat Soria y César Antonio Molina llegaron como grandes promesas gubernamentales. El primero era un rojo de mucho cuidado, el segundo un gran científico que pararía los pies a los supersticiosos y el tercero un intelectual de alto copete. Como no había un proyecto político detrás de las portadas de prensa a los dos años los tres son historia y sólo recordaremos las cacerías de venados de Bermejo y las cacerías de dirigentes culturales del malhumorado Molina.
Zapatero tendría que haber aprendido ya que no vale con cambiarse de traje y aparecer siempre a la última moda. A veces es mejor ponerse un mono azul y echar unas horas de curro, aunque sea menos lucido a corto plazo. Hablar menos de laicismo y tomar más medidas laicistas: desde el derecho a una muerte decidida hasta la supresión de símbolos supersticiosos en las tomas de posesión de los ministros. Hablar menos de justicia y adoptar medidas que fomenten la justicia social: desde poner en marcha (con dinerito) la moribunda Ley de Dependencia, hasta adoptar una estrategia de izquierdas frente a la crisis económica. Con los cambios de traje la gente se aprende el truco pronto; con el mono azul cuesta empezar a pillar el gusto, pero al final se nota el resultado del trabajo hecho.
Lo que está deteriorando la imagen del gobierno es que cada vez es más difícil creerse que hay algo más que imagen.















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2 Responses to “Golpes de efecto”
Algo hay, no creas que no. Pero no son precisamente políticas de izquierda sino continuistas que esperan a ver si la magia del mercado nos saca de esta en la que nos han metido
Domingo Benito Lucas ha escrito en su blog Radical
By Domingo Benito Lucas on abr 8, 2009
Bien clarito lo ha dejado De la Vega hoy: lo mismo, pero con más ritmo. Mismo collar con distinto perro.
By Zirbeth on abr 8, 2009