Reinsertar

4 agosto 2008 – 8:28

Me dice un amigo abogado que uno de los supuestos instrumentos para la reinserción social de un preso es su regreso al entorno en el que vivía antes de su paso por prisión y que por ello añadir un alejamiento después de la pena carcelaria va en contra de la supuesta vocación de la cárcel. Se refiere, cómo no, a de Juana Chaos. Al margen del propio de Juana, no me queda muy claro qué significa lo de la reinserción social. En el caso de de Juana Chaos muchos han señalado que no se ha arrepentido. Ése sería un aspecto muy importante si estuviéramos hablando de la redención ante Dios de un pecador, pero se supone que no es el caso.

¿Reinsertado en la sociedad? ¿En qué sociedad? Según los medios de comunicación que se agolparon en la puerta de la casa de la mujer de de Juana, en el barrio viejo de Donosti hubo una concentración de homenaje a Iñaki de Juana Chaos. Esa concentración mostraría que el hombre está plenamente insertado en una porción de sociedad; probablemente la que más le importe.

Hay gente (poca) que está presa precisamente por estar demasiado bien insertada en la sociedad: Javier de la Rosa, Mario Conde, Prado y Colón de Carvajal, fueron delincuentes que se conocían la realidad social (en su faceta económica) a la perfección y se movieron en ella como pez en el agua. ¿Se les metió en la cárcel para reinsertarlos socialmente? Evidentemente no.

Tampoco es el problema de de Juana la ausencia de reinserción social, sobre la que no sabemos nada. Las cárceles, al margen de discursos para su legitimación, tienen por objeto la venganza social, que ofrece muchas ventajas. Si se quisiera la reinserción, no vendría al caso la reiteración del bajo precio que ha pagado de Juana por cada víctima: ¿qué más daría, si estuviera rehabilitado? Hay estudios que afirman que más de quince años en prisión acarrean necesariamente enfermedades psíquicas y físicas, ¿limitamos a quince años el paso máximo por prisión?

En un delito que va asociado a convicciones personales (de Juana participó en ETA y asesinó a gente porque estaba convencido de que ello era bueno o al menos necesario), eso de la reinserción estaría demasiado cercano a la lobotomía: ¿qué tendría que pensar de Juana para estar reinsertado? ¿tendría que ser como Moa que se pasó del terrorismo al fascismo o se debería afiliar a un partido que estuviera en el punto de mira de ETA como Mario Onaindía? ¿Puede ser independentista aunque no defienda el uso de las armas? ¿Puede defender el uso de las armas aunque no lo practique? ¿Qué ideas son compatibles con la reinserción social?

El circo que han generado en torno a la liberación de de Juana señala la capacidad de activar sentimientos y visceras que tienen los medios de comunicación. Pero también las contradicciones de un sistema penitenciario dificilísimo de legitimar. En realidad, la única legitimación sólida de la prisión es que ‘algo habrá que hacer con este tipo de gente‘: es un buen argumento, pero es perfeccionable.

  1. 5 Responses to “Reinsertar”

  2. Una legitimación para las prisiones… eliminar el derecho a la libertad y libre tránsito de las personas que han cometido un delito y que por lo tanto han agredido, coartado o eliminado los derechos inalineables de otras personas, como el derecho a la vida o a la integirdad física.

    Si no existieran las cárceles, ¿qué hacer con los delincuentes?

    Podríamos hacer un discurso buenista que dijera que “hay que reparar las raíces de estos comportamientos delictivos”, pero mientras las raíces no estén reparadas, ¿dejamos libres a quien ha delinquido y volverá a delinquir?

    Desearía que de Juana estuviera mucho más tiempo en la cárcel, coincido con lo del circo mediático, circo que no se levantó, por ejemplo, con la liberación de Azpiazu, que pasó más o menos inadvertido hasta 2006.

    Si existen órdenes de alejamiento para violadores y agresores, es lógico y de justicia que se haga lo mismo con terroristas y los familiares y/o víctimas directas de los terroristas.

    By Carlos on ago 4, 2008

  3. Las cárceles, al margen de discursos para su legitimación, tienen por objeto la venganza social, que ofrece muchas ventajas. Si se quisiera la reinserción, no vendría al caso la reiteración del bajo precio que ha pagado de Juana por cada víctima:

    según nuestra constitución y le ley orgánica general penitenciaria las cárceles no tienen ese objetivo, sino más bien el contrario. Según nuestra constitución las penas privativas de libertad están “orientadas hacia la reeducación y reinserción social”. Técnicamente esos dos son los objetivos de la cárcel.

    Está pensado para supuestos de “delincuencia común” en los que se presupone que a través de la carcel ler re-educaremos y les reinsertemos (en fin…). Al margen de mi opinión sobre esto, es evidente que los dos casos que has dado no se acoplan a esto: De Juana y de La Rosa ¿No están insertados? ¿Hay que re educarlos?…

    Los discursos de legitimación de la carcel se pierden en estos casos pues son muy atípicos (el porcentaje de presos de ETA de marios condes en la cárcel es infimo).

    En cierto sentido es en estos momentos cuando vemos el papel que para muchas personas tiene la cárcel: La venganza de la sociedad frente al que ha delinquido. Es decir, todo lo contrario a lo que dice la ley.

    La carcel y el derecho penal surge en europa para evitar precisamente esto. “Antes” no existía ni derecho penal ni proceso, ni cárcel. Las penas solían consistir en la muerte y y el “derecho” era aplciado por las víctimas. Precismanete por esto, el estado suple a las víctimas para en vez de pedir “venganza” hacer justicia y tratar que no ocurra más solucionando las situaciones que han llevado al delincuente a cometer el delito (de ahí el asunto este pintoresco de la reducación y reinserción).

    Este avance social (por pqueño que parezca) se lo quieren cargar a cargo de ETA unos cuantos partidos. Las victimas -no solo las de ETA- cada vez tienen más peso mediático y judicial con la consavidas consecuencia: solo quieren venganza. Últimamente vemos mucho este modelo: La madre de Sandra Palo, el Padre de Mariluz o la propia AVT

    En fin ya veremos a donde nos lleva esta locura securitaria y carcelaria…

    By enchufe on ago 4, 2008

  4. La cárcel es un sistema de destrucción individual y colectiva. La cárcel genera la delincuencia no sólo porque sea escuela de actos delictivos (que lo es) sino sobre todo porque es la que construye y define la categoría social de delincuente, personaje que no es aquél que ha cometido uno o más delitos (¡por el amor de Dios, qué ingenuidad!) sino aquél que los cometerá.

    Respecto al circo, como bien apuntáis, qué decir… sólo que parece que los media no pueden dejar de entender la realidad a partir de modelos cinematográficos (melodrama, western). En este caso, De Juana es el malo total, el Fu-Manchú, el Dr. No, el Moriarty, alguien al que es un placer odiar porque encarna el Mal absoluto, sin matices ni claroscuros.

    El último párrafo de Carlos es fácilmente desmontable. Una orden de alejamiento se dicta cuando se advierte la existencia de un peligro objetivo para alguien (caso típico de hombre que amenaza de muerte a su ex-pareja). Aquí no hay nada parecido. Se trata de un preso que ha cumplido su condena y vuelve su casa, lo que, supuestamente, resulta insoportable para personas que ni siquiera son sus víctimas y consecuentemente requiere medidas tan urgentes como inconstitucionales. Puestos a seguir la lógica de este mediocre telefilme, el alejamiento debería establecerse con respecto a Mercedes Gallizo.

    Sólo quiero añadir que mi abuela tuvo que pasar durante años por una calle cuyo nombre era el de uno de los asesinos de su marido. Mi abuela murió pero la placa sigue ahí. Cosas del país europeo con mayor número de fosas comunes.

    By Quentin on ago 4, 2008

  5. No creo que la cárcel destruya nada ni que genere delincuencia, es un absurdo total.
    De esa lógica ¿podemos deducir que de eliminar las cárceles eliminamos la delincuencia? La respuesta, obviamente, es no.

    En cuanto a la orden de alejamiento que yo aducía, si, es desmontable, pero totalmente equiparable, De Juana es un asesino que ha atentado contra el derecho a la vida y a la integridad física, derechos recogidos en la DUDDHH, por lo que es lícito privarle de su derecho a la libertad y libre tránsito, es alguien que ve bien el asesinato selectivo de personas a causa de su ideología, que ve bien el uso de la violencia como medio de presión política, por lo tanto, al no arrepentirse de sus crímenes, es más, el haber celebrado crímenes parecidos de sus compañeros terroristas en la cárcel, le hacen un individuo que posiblemente participe de nuevo en atentados terroristas o apoye logísticamente a terroristas para la consecución de nuevos delitos, ya sea contra las personas familiares de víctimas asesinadas por él, políticos, o miembros de los CyFSE.

    Lo dicho, las cárceles, al menos para mi, son necesarias, en tanto en cuanto existe delincuencia. El problema es nuestro sistema judicial a la hora de aplicar penas, es débil y voluble, no hablo de cadena perpetua ni pena de muerte (dios me libre), sino de cumplimiento íntegro de penas, y añadir el arrepentimiento como condición indispensable, para considerar a una ex-reo como reinsertado.

    By Carlos on ago 4, 2008

  6. ¿Cuando propondras a Iñaki De Juana Chaos al nobel de la paz?

    By Defensa on ago 10, 2008

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