Un pueblo, un mito

30 junio 2008 – 7:17

Por una vez que puedo discrepar de Javier Ortiz, no me voy a privar. Escribía él sobre uno de los argumentos que se utilizan contra la consulta de Ibarretxe: que sólo pretende dividir a los vascos. Y decía: “esa es la esencia misma de la democracia: dividir, es decir, establecer cuántos apoyan esto, cuántos lo otro y cuántos lo de más allá“. Estoy de acuerdo en que tanto divide la consulta de Ibarretxe como unas elecciones o cualquier ámbito en el que las diferencias políticas se manifiestan para, con algún tipo de contabilidad, expresar una voz común. Eso es más o menos lo que llamamos democracia. Pero lo que sucede es que, lejos de dividir, eso une.

Para que haya democracia (en cualquiera de sus versiones) nos tenemos que inventar un demos, un pueblo capaz de gobernarse (de autodeterminarse). Ese demos, como cualquier identidad, es mítico. Y los mitos no se dividen en verdaderos o falsos sino en útiles o inútiles; para ser precisos, los usos de los mitos se dividen en perniciosos o útiles. El mito de la raza, en manos de Martin Luther King puede ser emancipador y en manos de Hitler o César Vidal quizás no tanto. El mito del pueblo, de un pueblo que tiene voz, es fundamental como instrumento para que podamos vivir colectivamente (que es la única forma en la que sabemos vivir los humanos) sin tutelas de un ser superior (sea un noble, un consejo de sabios, un rey, un dictador, un cura…). Para enfrentarse a la voz de esa autoridad que quiera dirigir al colectivo, hace falta inventarse una voz del pueblo, una voz única, que permita a éste señalarse a sí mismo un rumbo (autodeterminarse).

La voz del pueblo es un mito, pero es un mito tremendamente útil para luchar contra la dominación de unos pocos.  Nos hemos inventado una serie de normas para interpretar qué dice el pueblo. La más asumida es la de la mayoría, pero podría haber otras. De alguna forma se podría poderar la intensidad del deseo y, por ejemplo, que pesara un poco más el voto de quien más claras cree tener las cosas: en un referendo sobre la independencia de Jaén, podría valer doble el de quien quiere con toda su alma que Jaén no se independice que el de alguien a quien le da igual pero, ya puestos, vota a favor de la independencia. Hemos optado porque cuenten igual esos dos votos y bien está. Del mismo modo, distintas normas electorales pueden dar distintos resultados con idéntica voz popular.

Eso es lo de menos en este punto. Lo importante es que el hecho de acudir a las urnas no sólo no divide, sino que es el rito fundamental de la  unidad del pueblo: el rito por el cual las distintas voces establecen una única voz que es la de todos, la de todas. De hecho ése es el miedo que se tiene a la consulta de Ibarretxe: que permita escuchar una única voz del pueblo vasco mediante el criterio democrático de la mayoría. Mientras no haya una voz, se pueden hacer circunloquios para decir que tal o cual dirigente político no tiene ni idea de lo que realmente quiere la sociedad vasca. El problema que tienen con dar la voz al pueblo vasco es que dejaría de haber dos voces enfrentadas (las dos mitades que se suelen repetir con discutible contabilidad), para haber una voz del pueblo vasco expresada de forma mayoritaria y la mitad minoritaria tendría que esperar a ser mayoritaria para intentar que su voz se impusiera como voz unitaria. El problema no es que divida, sino que acabaría con la división: como hace siempre la democracia.

  1. 14 Responses to “Un pueblo, un mito”

  2. El problema de la democracia es que ésta, si no obedece las leyes que ella misma se da, carece de legitimidad. El País Vasco aceptó democráticamente en la Transición que el conjunto del pueblo español es soberano y que es éste el que tiene la capacidad para decidir si el País Vasco puede constituirse o no como Estado independiente.

    Se plantea una cuestión: si ignoramos lo anterior y decidimos que la voz del pueblo está por encima de todo, una vez constituido el País Vasco como Estado independiente, ¿por qué no podría cualquier ayuntamiento del PP (que alguno habrá) del País Vasco exigir el derecho a la autodeterminación de forma unilateral?

    By Juan Nadie on jun 30, 2008

  3. ¿Y cuándo dices que el País Vasco aceptó democráticamente eso?

    By hugo martínez abarca on jun 30, 2008

  4. Desde un punto de vista teórico estoy de acuerdo contigo,Hugo. Ahora bien, vamos a la praxis.cuando el Pnv plantea la consulta no lo hace en nombre del pueblo vasco, lo hace en nombre de una porción de pueblo vasco sobre la que tiene ascendente político; esto es,Hegoalde. Desde este punto de vista,no se habla de ideas, sino de estrategia política.

    Por otra parte no se ha generado un debate de verdad explicando postulados, se plantea una consulta rápida, porque hay prisas electorales. Seguimos sin definir que es Pueblo Vasco y sin describir los posibles escenarios que resultarían de la consulta; me explico. Nadie habla de que escenario económico quedaría, ni de como se produciría la autodeterminación de realizarse, ni de que pasaría con los no conformes, ni de que pasaría si alguno de los territorios no lo acepta….no hay debate en profundidad.En este sentido se empieza siendo pragmático para terminar abanderando un proceso abstracto en nombre de las ideas. Del Pnv, lo entiendo, es su juego ( y además no se cree nada). De otras fuerzas no. Si de verdad se quiere seguir ese camino, adelante. Hagamos las cosas bien y sin trapis políticos. Estar de acuerdo con el derecho de autodeterminación de los pueblos, no significa estarlo con que se use para conseguir votos. Puedo estar equivocado, pero o el Pnv ha cambiado mucho en los últimos años, o dudo que pretenda otra cosa que seguir 30 añitos más donde está ( periodo en el cual, por cierto, no ha movido un dedo por este tipo de postulados, salvo en épocas electorales)

    By surco on jun 30, 2008

  5. Un matiz, surco: Ibarretxe ni si quiera puede hablar en nombre de todo Hegoalde, sino de una parte del sur de Euskal Herria, la actual Comunidad Autónoma del País Vasco: Gipuzkoa, Bizkaia y Araba.

    ¡…que luego llegan los primos navarros orientales (porque todos somos navarros;-) y se mosquean!

    By fernando mh on jun 30, 2008

  6. Razón tienes, caballero.

    By surco on jun 30, 2008

  7. Naturalmente que el Parlamento Vasco, no Ibarretxe, puede consultar lo que quiera a la ciudadanía, pero… ¿esas tonterías? Para poder leer de alguna manera los resultados hacen falta preguntas concretas, ¿qué sentido tiene preguntar si quiere usted que los partidos hablen sin saber si se ponen o no de acuerdo y en qué?
    Aparte de eso, el problema es el de siempre: si la gente de izquierda caemos en creernos el trampantojo de las patrias, ya todo lo que desarrollemos a partir de ahí no vale más que para defender el sistema.

    By Pierfrancesco Orsini on jun 30, 2008

  8. Yo no usaría el término “pueblo” cuando se trata de política (al fin y al cabo, una ciencia que trata de cómo conducirnos en sociedad sin liarnos a palos).

    Pueblo es un concepto más propio de etnología, y dudo mucho que hoy en día exista un sólo colectivo al que se le pueda llamar pueblo en toda Europa (afortunadamente).

    Existen sociedades, compuestas por ciudadanos.

    No es una banalidad. Si hablamos de “pueblo vasco”, excluímos al inmigrante de Sarria que lleva décadas trabajando en Erandio, pero que no sabe ni jota de euskera (es decir, no participa de la cultura vasca).

    Sin embargo, si hablamos de “sociedad vasca”, sí que está incluído el inmigrante de Sarria, y también el senegalés, y…todos aquellos ciudadanos que habitan un territorio.

    Tampoco estoy de acuerdo con emplear el mito de “la voz del pueblo”. Aunque sea útil, el mito si es falso, es rechazable.

    El pueblo no habla porque el pueblo no tiene lengua, es una entelequia, una idea. Y las ideas ni hablan ni patean un balón. Hablan los ciudadanos, y estos se organizan en grupos ideológicos y, en democracia, es la opinión del grupo más grande la que sirve para gobernar. Pero en modo alguno puede entenderse, ni siquiera como licencia poética, que ésta sea, a partir de entonces, voz única.

    De hecho, los que han perdido la votación harán todo lo posible (legítimamente, en una democracia) para que las iniciativas legislativas de los adversarios no se concreten (por poner un ejemplo: el recurso de Estatut).

    Por otra parte: Juan Nadie ¿sabes cómo se llama a una asociación en la que otros deciden si puedes o no salir de ella?

    Una secta.

    O la mafia.

    Si no hay derecho de autodeterminación, es decir, si no hay libertad para que cada sociedad se dote de los instrumentos legales para autogobernarse que estime convenientes, no se puede hablar de democracia.

    Y por cierto, muy buen comentario de Surco.

    By Mendiguiño on jun 30, 2008

  9. Mendiguiño, del concepto de pueblo depende la palabra democracia. Para que haya una democracia tiene que haber un pueblo que tome su poder. Da igual que sea la humanidad, una nación, una clase… Pero tiene que haber una identidad colectiva con voz interpretada.
    Y no todo mito debe ser desterrado: debe ser tomado como mito, pero podemos utilizarlo en tanto en cuanto es útil. Yo estoy convencido de que el individuo también es un mito.

    By hugo martínez abarca on jun 30, 2008

  10. Dice “Juan Nadie”: “si ignoramos lo anterior y decidimos que la voz del pueblo está por encima de todo, una vez constituido el País Vasco como Estado independiente, ¿por qué no podría cualquier ayuntamiento del PP (que alguno habrá) del País Vasco exigir el derecho a la autodeterminación de forma unilateral?”

    Ésta es la clásica “reducción al absurdo” que se suele esgrimir para deslegitimar el derecho a la autodeterminación: es absurdo que Euskadi se autodetermine porque luego sería válido que se autodeterminase una provincia, luego un ayuntamiento, luego un barrio…

    Pero para que una reducción al absurdo sea eficaz, tiene que funcionar también en el otro sentido. Me explico: si es absurdo que un ayuntamiento se autodetermine, sería absurdo que una provincia vasca se autodeterminase, y sería absurdo que Euskadi se autodeterminase, y sería absurdo que España se autodeterminase…¡pero quietos: España ya está autodeterminada! ¿Porqué? ¿No es igual de absurdo?

    No me vale eso de “autodeterminar un municipio”: es una falacia lógica.

    Salud y felicidades a Hugo por su blog, me encantan tus reflexiones.

    By Javi on jun 30, 2008

  11. Hugo, el sujeto de la democracia es una sociedad, no un pueblo (entendido como aquel grupo de personas que comparten un mismo acervo cultural).

    Pongamos por caso: ¿Existe pueblo español? No. No existen rasgos culturales comunes que pudiéramos decir que son españoles y sólo españoles. Podemos coger la lengua, pero también la gastronomía, la arquitectura popular, la música (un zortziko con una seguidilla no tienen nada que ver, vienen de tradiciones musicales diferentes).

    Sin embargo, sí que existe una sociedad española de la cual extraemos el corpum electoral (aunque a los inmigrantes extracomunitarios se les niegue ese derecho a pesar de pertenecer, en mi opinión, a nuestra comunidad) sobre el que descansa (en teoría) la democracia.

    Yo considero “pueblo” como un término étnico y “sociedad” como un término polítco. El problema, al igual que con país, patria, nación…es que la RAE (que no es ni mucho menos inocente) confunde todos estos términos. Sólo queda mezclar los términos de raza y religión para que los académicos nos manden de regreso a las cavernas.

    Por otra parte:
    Yo no veo absurdo en que un municipio tenga derecho de autodeterminación. Los derechos son universales, no se pueden defender ahora sí y ahora no. Por cierto, estaba pensando en otra consulta popular que hubo hace años, en el Ayuntamiento de Treviño…
    Pero hay más: Ademuz, La Matanza…

    ¿Por qué no vamos a reconocer que los habitantes de cada municipio tienen derecho a decidir a qué CCAA quieren pertenecer? Y si quisieran independizarse ¿quién se cree superior para decirles que es una locura? ¿Es que necesitamos aún tutores que nos guíen?
    Treviño no es mucho más pequeño que Andorra (y Andorra sólo tiene unos pocos valles habitables).

    ¿La voz de un ministro de la regente María Cristina, al distribuir los municipios en provincias, va a tener más valor que la opinión de los vecinos de hoy, que son los que van a disfrutar o sufrir las ventajas e inconvenientes de pertenecer a Burgos o a Álava?

    Todo lo que no podamos cambiar con las urnas, no es democrático.

    By Mendiguiño on jul 1, 2008

  12. Los habitantes de Treviño decidiendo a qué provincia pertenecer no es un ejercicio de autodeterminación (a no ser que empleemos ésta palabra de una forma retorcida que implique cualquier tipo de decisión democrática, en cuyo caso una clase de EGB eligiendo a su delegado se está autodeterminando), la autodeterminación se basa en la soberanía total para auto-organizarse.

    Yo estoy a favor de que los habitantes de cualquier municipio “isleño” (tipo Treviño, Petilla de Aragón…) puedan decidir a qué provincia pertenecen, al igual que estoy de acuerdo en que los habitantes de cada calle limítrofe puedan decidir a qué término municipal pertenecen…lo que no estoy de acuerdo es que los habitantes de cada calle puedan decidir si constituir a la calle o no en un Estado propio.

    No obstante, el día en que los habitantes de Treviño tengan concienca de Treviño como un sujeto político soberano (“soberano” en su sentido más profundo, es decir, con capacidad para formar un Estado propio) habría que examinarlo: sería un escenario tan absurdo que seguramente mis opiniones acerca de la autodeterminación de Treviño serían igual de absurdas.

    Por cierto, que si “se vale” pervertir la lógica y usar falacias, creo que llegaremos al punto en que estaremos en contra de, por ejemplo, cualquier tipo de policía, porque si la policía usa la fuerza contra mi cuando yo incumplo la norma, ¿quién usa la fuerza contra la policía cuando ella usa mal la fuerza? Podríamos decir que otro ente encargado de ello pero…¿quién aplicaría entonces la fuerza a ese ente encargado de aplicarle la fuerza a la policía?…y así sucesivamente, con un absurdo que podría llegar al infinito (clásico caso de falacia del tipo “¿quién controla al controlador?”, que es de la misma familia que la de “¿quién establece hasta qué punto se puede dar la autodeterminación…un barrio, una calle, un portal, un piso?”)

    Somos seres racionales, no pervirtamos la razón para defender cosas (el derecho o no de la autodeterminación de Euskadi o la necesidad de que exista o no policía) que pueden defenderse por medios que no impliquen aberraciones lógicas.

    Un saludo.

    By Javi on jul 1, 2008

  13. La autodeterminación no implica la creación de un Estado diferente, Javi.

    Por la autodeterminación una sociedad se reconoce como tal y ejerce el derecho inalienable a ser soberana.

    En el ejercicio de esa soberanía puede decidir que no quiere seguir perteneciendo a Burgos sino a Álava (aunque para ello tendría que ser aceptado por los alaveses), o cualquier otro cambio político.

    Autodeterminarse no significa independizarse. Autodeterminarse significa ser conscientes de su propia existencia como sociedad: SOMOS.

    Somos la sociedad vasca. Somos los vecinos de Treviño. Somos Ceutíes… Algo así como el mito de la voz única al que se refiere Hugo y que no acaba de gustarme.

    Tú, yo y el otro, somos tú, yo y el otro. Pero un vecino de Huelva, más otro vecino de Huelva, más todos los vecinos de Huelva son la sociedad onubense. Y cuando se reconocen como onubenses ejercen su derecho a la autodeterminación cada vez que se dotan de un gobierno municipal, que desarrollan políticas municipales distintas del ayuntamiento gaditano, que ejercen en definitiva la soberanía sobre su territorio.

    By Mendiguiño on jul 1, 2008

  14. Cierto, no implica crear un Estado diferente: implica poder o no crearlo.

    No me sumo a tu concepto de autodeterminación, Mendiguiño, será que soy de la vieja escuela en éste tema, de la de Lenin y Kelsen: autodeterminación es capacidad de ser soberano, y soberano es aquel sistema normativo que no se subordina a otro. El caso de la política municipal, de la política autonómica…no hay soberanía, porque la soberanía no puede ser delegada: ellos lo que tienen (lo que tenemos en los ayuntamientos, diputaciones, juntas autonómicas) son competencias.

    Es importante la diferencia entre competencia y soberanía. Las competencias pueden ser muy grandes, de hecho puede darse el caso de tener más competencias un ente no soberano que un ente soberano (por ejemplo, por haber cedido el ente soberano buena parte de sus competencias a el ente no soberano o un ente supraestatal tipo UE), pero nunca será “soberanía”. La soberanía ha de ponerse siempre en conexión entre dos órdenes normativos.

    De seguir tu concepción de autodeterminación, tendría que asumir que la Autoridad Nacional Palestina es un ente soberano, y no es así. A la ANP se le impide su derecho a la autodeterminación, esto es, su derecho a ser soberanos (y tiene más capacidad de maniobra que el ayuntamiento de Huelva). Ni los onubenses constituidos en ayuntamiento ni, por desgracia, los palestinos constituidos en la ANP, son soberanos. Los segundos (los onubenses) tienen la fortuna de ser soberanos en cuanto ciudadanos del Estado español. Los palestinos ni eso, pues el Estado al que pertenecen (Israel) les niega los derechos más básicos.

    Un saludo.

    By Javi on jul 2, 2008

  15. Al final, creo que es más una cuestión semántica que ideológica, la que nos separa.

    Autodeterminación no lo entiendo como la capacidad de ser soberano. Sino reconocerse una colectividad como soberana.

    Y luego, en el uso de esa soberanía, escoger si quieres pertenecer a un ente político superior, o a otro, o a ninguno.

    De esta forma, por poner uno de los miles de ejemplos: la villa de Olivença fue portuguesa hasta que las tropas españolas la tomaron a principios del s.XIX. Por lo tanto, quien decidió que perteneciera a uno u otro estado fue el mayor peso de la artillería del bando español y que las tropas portuguesas estuvieran demasiado lejos.

    De esta forma tan democrática se han ido formando los Estados. Bien, yo propongo otra: Olivença es de los oliventinos. Serán ellos los que decidan si quieren pertenecer a uno u otro Estado, en el ejercicio de su soberanía.

    O incluso constituírse en Estado independiente, en la remota posibilidad que los paisanos de Olivença creyeran que eso es mejor para sus intereses.

    Los Estados, en democracia, nacen por la libre (y explícita) aceptación de los ciudadanos de dotarse de unos órganos de gobierno y judicatura. No por la imposición de un rey con sus mesnadas, que es como ha sido desde siempre.

    Por otra parte, siguiendo tu ejemplo, la soberanía no corresponde a la ANP. La soberanía sobre Palestina (lo poco que queda de ella) es de los palestinos. Los palestinos son soberanos, porque se reconocen como sociedad (autodeterminación).

    Otra cosa muy distinta es que el ejercicio de esa soberanía (que es el autogobierno) no pueda ser completamente desarrollada por la intolerable opresión e injerencia a la que son sometidos por el gobierno de Israel.

    Es algo así como los Derechos Humanos. Tú los derechos los tienes por el hecho de ser persona. Otra cosa es que no te los reconozcan e, incluso, los pisoteen.

    By Mendi on jul 2, 2008

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