Proletarios del mundo, definíos
13 junio 2008 – 7:31En tiempos era muy fácil señalar la línea de fractura entre capital y trabajo. Si uno era un trabajador por cuenta ajena era un proletario; si trabajaba por cuenta propia era un patrón. Las cosas fueron complicándose y hoy la cuestión es mucho más farragosa. Estos días, con motivo de lo que han hecho los transportistas, se ha generalizado la discusión sobre si son trabajadores o patronos y en función de ello si están haciendo una huelga (con la que hay que solidarizarse por molesta que sea) o un paro patronal. Y no es fácil.
Una de las estrategias para mandar los derechos de los trabajadores a los libros de Historia ha sido ir convirtiéndolos en autónomos a efectos legales aunque mantengan todas las condiciones de un empleado. Cada vez son más habituales los trabajos de ocho horas con una paga constante a final de mes en los que se exige al contratado que se dé de alta como autónomo. Hace años, un amigo mío fue contratado por el Ministerio de Medio Ambiente: trabajaba de 9h a 15h, con un sueldo fijo al mes en un trabajo normal en una biblioteca, pero pagándose él la Seguridad Social y sin estar amparado por el Estatuto de los Trabajadores ni mucho menos ser un funcionario. En un principio le exigieron también un aval bancario por un par de meses de sueldo para ponerse a trabajar.
Sin la perversión de que sea el propio Estado el que derogue de facto los derechos laborales de sus empleados, en los últimos meses se ha producido un alta masiva en el régimen de autónomos por parte de ciudadanos de Rumanía que trabajan en la construcción. ¿La razón? La entrada de Rumanía en la Unión Europea está siendo paulatina y ahora mismo existe libertad para los ciudadanos rumanos de establecerse en España como trabajadores por cuenta propia, pero no por cuenta ajena. Así, se dan de alta como autónomos pero siguen trabajando en una obra, haciendo labores propias de un proletario de libro, pero sin la protección social que da el Derecho del Trabajo. Y probablemente muchos comunitarios hayan tenido que seguir su ejemplo porque, sin esas condiciones tan favorables al empresario, nadie les contrataría.
Si se pusieran en huelga, ¿diríamos que es un paro patronal? No lo diríamos, pero los resultados serían los mismos: dado que no tienen condición legal de trabajadores, sus patrones podrían despedir sin indemnización alguna a todos los autónomos que decidieran reclamar algún derecho social. El caso de los transportistas no parece tan evidente: hay empresarios de los que controlan grandísimas flotas, que son los que se benefician de la desregulación que impondría la UE (siempre atenta a los intereses de los poderosos) por los bajos costes marginales fruto de la acumulación de que gozan, mientras que otros estarían en condiciones parecidas a las de cualquier trabajador del volante. Y por mucho que oiga la Cope, sea autónomo, y no dependa de un jefe concreto un taxista está más cerca de un trabajador que de Botín. Como lo está el dueño de un pequeño comercio, que es casi tan víctima de los intereses de los grandes capitales como un asalariado. De hecho, la desaparición del pequeño comercio y de los derechos de los trabajadores están viniendo juntitos de la mano.
Soy un perfecto ignorante sobre el conflicto del transporte, así que sería absurdo tomar una posición. Pero la complejidad del capitalismo neoliberal difumina fronteras que antes tuvimos claras y cuya dificultad actual permite muchas veces que las gentes de abajo no reconozcan a los iguales, mientras por arriba se frotan las manos. Tengamos cuidado.















![[Valid RSS]](valid-rss-rogers.png)
6 Responses to “Proletarios del mundo, definíos”
¿Y el que tiene cuatro camiones pero no los puede mantener? como he oído yo estos días… Macho, pues vende un par…
Claro… un camión cuesta una pasta… y transportar vigas, ventanas, paneles solares y demás elementos para la “obra” estuvo bien mientras duró la obra.. las vacas gordas…
Ahora toca lo que a todo el mundo, excepto a tres.
El gasóleo nos ha subido a todos. Que se lo pregunten al que tiene calefacción, que se lo pregunten a cualquier comercial…
Lo cierto es que ganan menos que hace un par de años, pero con una facturación de un par de kilos de los de antes al mes (sin hacer esfuerzos sobrehumanos), descontando gastos, te queda un dignísimo sueldo por encima de los mil quinientos euros…
Ya nos gustaría a muchos…
By Maripuchi on jun 13, 2008
Un trabajador es quien percibe por su trabajo lo suficiente para que solo pueda reproducir sus condiciones de vida. Después vinieron las leyes, los convenios, la estructuración del mercado laboral y hoy la desestructuración y descomposición en decenas de capas diferentes y hasta enfrentadas.
¿No es acaso la tarifa mínima una forma de salario mínimo para quienes solo tienen su camión para buscarse la vida?.
La explotación del trabajo ajeno es hoy la mayor que ha existido en la historia humana y la acumulación de capital a escala global es tal que quienes hace un siglo pudieran parecer patrones terminan ingresando cada mes lo equivalente a un salario, sin contrato, sin derechos…
Los sindicatos no están preparados para esto, nadie estamos preparados para actuar solidariamente como sería lógico entre explotados.
By jivago on jun 13, 2008
Exacto, estimado Hugo. Es que ese es el problema de raíz, la desregulación de las relaciones laborales propiciadas por los gobiernos desde la transición. La desprotección ante la subcontratación y el fraude.
Eso que has parido en forma de post es lo que vengo a decir desde hace unos días, que hay que tener mucho cuidado a la hora de calificar la huelga de transportistas como paro patronal, ya que las situaciones son muchas y están mezcladas. ¿Uno con cuatro camiones es patronal? Pues vale. ¿Y el que tiene uno? Pues también, según la teoría clásica de que el que tiene los medios de producción es el patrón.
Que quieres que te diga… Se me caería la cara de verguenza si alguien les dijera tu eres patronal. Pues lo mismo me ocurre con algunos transportistas que conozco, y que no paran porque sería su ruina total, ya que no sólo perderían ese contrato que mantienen sino el camión entero que están pagando por no pagar las letras.
Y si la respuesta es que se jodan porque vienen flacas, se lo decimos también al pequeño comercio de madrid: os jodéis si se liberalizan los horarios. Se siente: es el capitalismo y e libre mercado. Y si la respuesta es que se jodan porque vienen flacas también se lo decimos a los desempleados de la construcción que se han quedado en la puta calle y sin protección porque eran autónomos porque las leyes de este puto país ha permitido esos fraude. Se siente: haber ahorrado. Es el libre mercado!!.
Aquí, en las flacas, o se joden todos o apretamos el culo juntos.
By javierM on jun 13, 2008
¿Y por qué no aprovechar circunstancias de tanto calado para hacer TODOS autocrítica de situaciones difíciles, complicidades en sus causas y modos no ajustados a realismo de derechos y deberes comunes a la hora de plantear y ejecutar acciones solidaras efectivas a las mismas? ¿Qué avance real se está intentando y consiguiendo? Estos modos de recursos a coacciones y violencias en el mismo frente ya nos han dejado excesiva herencia de sufrimientos, dolor y muertes por las bases sociales. Sigue y sigue: “-Si la piedra golpea a los cántaros, o estos golpean a la piedra, los tiestos siempre salen de los cántaros”. No es “la razón de la fuerza” el medio eficaz de avance y solución, sino “la fuerza solidaria de la razón” lo que puede ser eficaz ante el monstruo global que se ha dejado crecer. ¿No nos dice nada el encelamiento ciego del toro por el trapo que maneja quien viste de oro o plata y maneja estoque? ¿Cual es el resultado por la diferencia del uso de la vista y..?
By Tovical on jun 13, 2008
“Como lo está el dueño de un pequeño comercio…”
Un tendero no es un obrero. Aunque los dos puedan estar puteados, las diferencias entre una clase y otra desde siempre han sido enormes.
“La explotación del trabajo ajeno es hoy la mayor que ha existido en la historia”
No te puedes imaginar lo que debía ser la vida de un minero bajo el imperio de Roma. Por poner un ejemplo…
“sino el camión entero que están pagando por no pagar las letras…” Yo creo que ése es el problema, y no el combustible. Porque el combustible debería afectar por igual al grande y al pequeño. Pero el pequeño transportista está endeudado hasta el cuello por la subida de tipos, pues para comprar una tractora (generalmente, de segunda mano) la mayoría tienen que recurrir al banco.
Esa es la diferencia: el pequeño tiene que trabajar para el banco y para sí, con lo que tiene un margen más estrecho.
De todas formas, aunque lamento el problema de cualquier persona, entiendo que los pequeños transportistas (antiguos camioneros de flota que con lo ahorrado se compraron el suyo) son víctimas de una apuesta errónea: han invertido en un sector que tenía los días contados.
Como dice maripuchi, mientras había obras, había chollo para todos. Pero ahora sobran camiones. La competencia se hace más dura, los márgenes de beneficio bajan…y quedan fuera los más débiles, los que están entrampados con el banco, los que tienen las tractoras más viejas (mayor consumo).
No sé hasta que punto el problema es laboral (en cuanto que conductores, no están pidiendo reducción de jornada, etc; de hecho, los conductores no propietarios no están en huelga). O si el problema es haber hecho una inversión en el sector equivocado (como el que pone un bar y no le viene gente, porque hay muchos bares, porque es un mal sitio…).
¿Huelga o cierre patronal? Buf! Es difícil.
Bueno, me quedo con una frase de Javi:
“Es que ese es el problema de raíz, la desregulación de las relaciones laborales…”
By Mendiguiño on jun 14, 2008