La democracia en América

6 June 2008 – 7:52

La victoria de Barack Obama en las primarias del Partido Demócrata ha sido recibida con unánime aplauso por los europeos. Al menos, quienes aquí se sienten más cerca de los ‘republicanos‘ se lo callan por un poco de vergüenza, lo cual es muy positivo para nuestra salud social. Ese aplauso es un poco indefinido: lo que levanta optimismo no es, en ningún caso, que sea negro (como Condoleezza Rice y Colin Powell), sino probablemente el discurso de política exterior, cuyos grandes trazos son más amables que los de cualquier ex-presidente desde Carter. Aunque se propone seguir las grandes líneas (según qué día sea, afirma que mantendrá el bloqueo a Cuba y que Jerusalem debe pertenecer entera a Israel), afirma que las bombas que han lanzado hasta ahora deben ser sustituidas por el diálogo. Y tiene pruebas de que su apuesta es sincera: fue de los escasísimos políticos estadounidenses que se opusieron a la Guerra de Irak antes de que se constatase que el genocidio ni siquiera había sido rentable.

En Estados Unidos es estructuralmente imposible que surja un discurso con posibilidades electorales que plantee una alternativa por tímida que sea a los intereses económicos de las grandes fortunas. No es difícil, como lo puede ser en España: es imposible. La ausencia de financiación pública hace que los candidatos tengan posibilidades sólo si consiguen que les paguen la campaña los millonarios nacionales. La inexistencia de hecho de partidos políticos sobre los que apoyar la candidatura deja al candidato relativamente solitario ante los intereses económicos que lo sustentan y que nutrirán su equipo de gobierno. Por poner un ejemplo: si un candidato prometiera que en Estados Unidos fuera a haber un pequeño Estado de Bienestar, para lo cual haría falta que los estadounidenses pagasen impuestos (ahora mismo tienen una presión fiscal propia de un país subdesarrollado), vería claramente cómo le es retirada toda financiación y por tanto toda posibilidad de ganar las elecciones.  Los estadounidenses sólo pueden elegir entre dos versiones de los intereses de las grandes fortunas.

Es posible, sin embargo, que la mano tendida que ofrece Obama en política exterior sea sincera y tenga posibilidades. La política exterior de Bush se orientó claramente por intereses económicos: pensando que Iraq y Afganistán serían dos paseos, se decidió bombardear allí y que bajaran los precios de los combustibles. Pocos años después vemos que su apuesta (y la de tantos de sus cómplices) no sólo era criminal, sino también contraproducente para sus intereses económicos. Y por tanto es posible que, a la vista del precio del petróleo y de la posibilidad cierta de que el patrón petrolífero sea el euro en vez del dólar, haya quien vea que es más útil para las grandes fortunas estadounidenses la mano tendida hacia Irán o Venezuela del mismo modo que se tiende hacia Arabia Saudí.

Que a los demás nos parezca de perlas que Estados Unidos se pase cuatro añitos sin masacrar directamente a ninguna población nueva, es de lo más normal. Que nos creamos que si lo hacen es por la bondad de Obama y por la repentina apertura de ojos de los (escasísimos) electores estadounidenses, es sólo ingenuidad. Si quienes mandan le dejaran ser presidente y cumplir su discurso sería sólo por su interés. Allí más que en ningún lado quien paga, manda.

Si te ha gustado, ¡compártelo!:
  • Twitter
  • Facebook
  • del.icio.us
  • Bitacoras.com
  • Technorati
  • Meneame
  • RSS
  • Print this article!
  • Turn this article into a PDF!
Enviar a Meneame
  1. 3 Responses to “La democracia en América”

  2. Para saber más sobre las elecciones norteamericanas recomiendo ir a la página web de Vicenc Navarro (vnavarro.org). Entre otras cosas demuestra por que siempre gana el candidato que más dinero obtiene para la campaña electoral. Así es que atentos a las cifras.

    By Aurora on Jun 6, 2008

  3. Quien paga manda, y quienes pagan hablan de “América” como si ésta fuera sólo Estados Unidos, pero metiendo en el juego la Doctrina Monroe: “América para los americanos”, y nos volvieron su patio trasero; pero América no somos de los Estados Unidos, sino de nosotras y nosotros mismos y en esas estamos, mientras tanto, es temprano aún para decir democracia en Estados Unidos o en América; por ello, en cuanto a lo demás, estamos totalmente de acuerdo.

    By Sebastián Liera on Jun 11, 2008

  4. Sebastián, llevas toda la razón. Lo de la democracia en América era un juego con un título de un libro de Tocqueville. Pero yo suelo diferenciar claramente entre América y USA.
    Un abrazo

    By hugo martínez abarca on Jun 11, 2008

Lo siento ya no se pueden poner mas comentarios en esta entrada.